Emilio Aragón, 66 años, comparte la mejor enseñanza que le dejó su padre Miliki: “Crecí escuchándole y en eso estaré eternamente agradecido”
Un gran legado
El músico, actor y productor recuerda cómo fue crecer con 'Los Payasos de la Tele' y ver a su padre ilusionar a millones de niños
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Emilio Aragón habla de la profesionalidad de su padre, Miliki: “No era un farandulero”.

Emilio Aragón puede presumir de haber vivido varias décadas dedicado a trabajar en lo que más le gusta: la música y la interpretación. Ser miembro de la familia Aragón le abrió muchas puertas, pero su éxito no llegó por arte de magia, sino que el actor y productor siempre ha dedicado mucho esfuerzo y dedicación.
Una ética de trabajo que aprendió del mejor referente que pudo tener: su padre, Emilio, al que siempre describió como su mejor amigo y confidente. Miliki, uno de los payasos más conocidos de la televisión en habla hispana junto a sus hermanos Gaby y Fofó, junto a los que fundó Los Payasos de la Tele.

“Mi padre nunca fue un farandulero”, asegura Emilio Aragón en su última entrevista, a Enric Sánchez en su podcast Vidas Contadas. El músico, que siempre ha asegurado que su padre fue quien le enseñó la importancia del rigor en la profesión, recuerda con cariño esos días. “He sido muy afortunado”.
Emilio Aragón tuvo la oportunidad de visitar platós de rodaje, conocer a personajes grandes de la época como Francisco “Chicho” Ibáñez Serrador o conocer la importancia del trabajo en casa y la ilusión por el espectáculo. “No hay escapatoria”, reconocía el músico.
Lo mejor, ver cómo hacía su padre su trabajo. “Él, su oficio, igual que cualquier otro: iba, hacía su trabajo y venía a casa”, compartió el actor y productor. Una ética del trabajo que, a pesar que se llevaba a casa, nunca importunó su vida familiar.
“El trabajo que él hacía también requería de mucho tiempo de preparación en casa”, continuó explicando Aragón, que creció viendo a su padre trabajar con una gran responsabilidad, preparando sus proyectos con profesionalidad, algo que ha asumido y trasladado a su trabajo y legado.

Miliki preparaba su trabajo como si de cualquier oficio se tratase. “La gente piensa que tú sales allí y que lo improvisas, y no. Hay mucho tiempo en casa”, apuntó el actor. “En época de mi padre y mis tíos no existían las redes sociales, ni internet, ni ordenadores. Se escribía a mano y se reunían. Yo de niño crecí viendo que el trabajo de mi padre era de una manera y era con mucha responsabilidad y muy profesional”, aseguró.
Emilio Aragón: “Mi padre decía que el público merece todo el respeto”
Su padre falleció en 2012, pero Emilio Aragón se ha asegurado de asumir esta misma ética y responsabilidad por el trabajo bien hecho. “El público es soberano. Trabajas igual para el que paga palco que para el de butaca. Todo ese aprendizaje me vino con naturalidad, de esa manera, escuchándolo: por eso estaré eternamente agradecido”.

Además de a su padre, el músico también estará muy agradecido a su madre, Rita Álvarez, por lo que ha llegado a ser en la vida. “El peso de mi madre es para mí tan grande como el de mi padre, porque mi madre nos dio algo que yo creo que solo una madre puede dar y es la palabra libertad con mayúsculas. Jamás se opuso”, asegura.
Aragón explica que él siempre fue “muy veleta” a la hora de tomar decisiones y elegir proyectos, pero su madre siempre estuvo junto a él en cada idea que se le ocurría. “En mi profesión, a veces uno tiene que ir para volver. Por mucho que pertenezcas a una familia, cada uno somos uno. Esa mirada de una madre, incluso desde la curiosidad, ella era mi público también”.