Bandera griega y música de Mozart y Bach en la despedida de la princesa Irene
Responso en Madrid
La familia real, excepto el rey Juan Carlos, familiares del Rey y amigos cercanos han asistido al responso oficiado por la hermana de la reina Sofía en la catedral ortodoxa de Madrid

Los Reyes, la reina Sofia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, ante el féretro de la princesa Irene, este sábado, en la catedral ortodoxa de Madrid

Nació en Sudáfrica, vivió la mayor parte de su vida en España, pero siempre fue griega y, aunque no ejerció, también fue princesa. Este sábado, el féretro de la princesa Irene ha entrado en la catedral ortodoxa de San Andrés y San Demetrio, en Madrid, cubierta con la bandera blanca y azul de Grecia y el estandarte de la casa real griega. La familia real, con excepción del rey Juan Carlos, familiares del Rey, parientes y amigos tanto de la difunta como de la reina Sofía, han despedido a la princesa griega con un responso en el que no ha faltado la música de un quinteto que ha interpretado piezas de Mozart y Bach.

Irene de Grecia falleció el pasado jueves poco antes del medio día en sus dependencias del palacio de la Zarzuela tras sufrir un deterioro en su estado de salud que se fue debilitando hasta fallecer. Hasta esta misma mañana, los restos de la hermana y confidente de la reina Sofía han permanecido en un salón de la Zarzuela donde ha sido velada por sus familiares.
Este sábado, atendiendo a los lazos de la princesa Irene con España, donde vivió desde 1981, con desplazamientos ocasionales a la India, Inglaterra y, en los últimos años, Grecia, se ha celebrado un responso en el templo ortodoxo de Madrid, antes de que los restos de la princesa sean repatriados a Grecia, donde se oficiará un funeral en la catedral ortodoxa de Atenas y, posteriormente, será enterrada en el cementerio de Tatoi, donde ya reposan sus padres, Pablo y Federica, y su hermano, Constantino.

El féretro de la princesa Irene, que ha llegado hasta el templo, transportado en un coche fúnebre convencional, ha sido introducido en el templo por miembros de la Guardia Real. Estaba cubierto por la bandera de Grecia y el estandarte de la casa real griega y, tras situarlo en el catafalco, se ha puesto encima una antigua condecoración del rey Pablo, una de las pocas pertenencias que Sofía e Irene conservaban de su padre, y una biblia ortodoxa. También se ha colocado un marco con una fotografía de la princesa Irene que le hizo hace unos meses la propia reina Sofía.
A las 12 del mediodía, cuando en Madrid caía agua nieve, han llegado los reyes Felipe y Letizia, la reina Sofía, la princesa Leonor, la infanta Sofía, que, en ese orden, se han colocado a la derecha del féretro, mientras a la izquierda se situaban las infantas Elena y Cristina, junto a su prima la princesa Alexia de Grecia y su marido, Carlos Morales. Todos de luto y pendientes de la reina Sofía que no podía ocultar, dentro de su entereza, su tristeza.
Dentro del templo ya se encontraban otros familiares del Rey que han acudido a despedir a la princesa Irene, entre ellos, Victoria de Marichalar que ha llegado del brazo de su prima Irene Urdangarín, con sus hermanos, Miguel y Pablo. Igualmente han acompañado a la familia real, la infanta Margarita, su marido, Carlos Zurita; Jaime Marichalar, exmarido de la infanta Elena; Cristina de Borbón-Dos Sicilias, su marido, Pedro López-Quesada; Kyril y Constantino de Bulgaria; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almedia, con su mujer, Teresa Urquijo (pariente de los Reyes); la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, entre otros

El responso ha sido oficiado por Bessarión Spyridon Komzias es arzobispo metropolitano ortodoxo de España y Portugal quien ha destacado la bondad y la permanente sonrisa de la princesa Irene, recordando que ella misma decía: “una sonrisa no cuesta nada y cambia todo”. Durante la ceremonia, celebrada por el rito ortodoxo, un quinteto de la Unidad de Música de la Guardia Real, ha interpretado el Aria de la Suite en Re de Bach y el Lacrimosa del Réquiem de Mozart, piezas elegidas por la reina Sofía, siguiendo las preferencias de su hermana quien, en su juventud, fue una apreciada pianista. En el interior del templo se ha instalado una pantalla en la que se proyecta un vídeo de once minutos con imágenes de la vida de la princesa Irene, que se ha reproducido en bucle durante el acto.

Tras la ceremonia, el féretro con los restos de la princesa Irene permanecerá en el templo hasta esta tarde para que los ciudadanos que lo deseen puedan despedirse de ella. La reina Sofía se ha quedado en el interior del templo, acompañada por el Rey, las infantas Elena y Cristina, la princesa Alexia, y algunos de los colaboradores de la madre del Rey, muy próximos también a la princesa Irene, como el general José Cabrera, que fue jefe de la secretaría de la reina Sofía, el actual Arturo Coello, y secretaria personal, Laura Hurtado de Mendoza.
La reina Letizia, con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía han abandonado el templo para dirigirse al palacio de la Zarzuela. Este domingo, las tres junto al Rey, la reina Sofía y otros familiares viajarán Atenas donde el lunes tendrá lugar, en la catedral ortodoxa, el funeral por la princesa Irene y, posteriormente, su entierro en Tatoi.