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Las lágrimas de la reina Sofía en la despedida de la princesa Irene

Luto sobre luto

Las familias reales de España y de Grecia se reúnen en Atenas para el funeral de la tía del Rey conmocionados por la tragedia del tren en Córdoba

Pena sobre pena, luto sobre luto. Ese ha sido el sentimiento de la familia real en la despedida de la princesa Irene en Atenas; lágrimas por la hermana, la tía y también lágrimas por los fallecidos en el trágico accidente de tren de Córdoba. La reina Sofía, como sucedió hace casi 33 años en el entierro de don Juan de Borbón en El Escorial, no ha podido evitar llorar el público. Entonces ella consoló al rey Juan Carlos por la pérdida de su padre y este lunes, han sido su hijo Felipe, su nieta Leonor y su nuera, Letizia, quienes la han arropado tanto en el funeral celebrado en la catedral ortodoxa de Atenas, como en el posterior entierro en el cementerio de Tatoi, en medio del viento y de la aguanieve. Tras la inhumación de su hermana, junto a las tumbas donde reposan sus padres, Pablo y Federica, y su hermano Constantino, la reina Sofía ha abandonado el camposanto, junto a los Reyes y abrazada a la bandera de Grecia que cubría el féretro de la princesa Irene.

El Rey consuela a su madre, la reina Sofía, al igual que la reina Letizia y la princesa Leonor, este lunes, en presencia de las infantas Sofía, Elena y Cristina 
El Rey consuela a su madre, la reina Sofía, al igual que la reina Letizia y la princesa Leonor, este lunes, en presencia de las infantas Sofía, Elena y Cristina FRANCISCO GÓMEZ/ CASA DEL REY
La reina Sofía, portando la bandera griega que cubría el féretro de su hermana, abandona el cementerio de Tatoi, junto a los Reyes
La reina Sofía, portando la bandera griega que cubría el féretro de su hermana, abandona el cementerio de Tatoi, junto a los ReyesFRANCISCO GÓMEZ/ CASA DEL REY

Los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía, han llegado a la catedral metropolitana de Atenas después de que le jefe del Estado expresa su consternación y sus condolencias por el accidente de Córdoba. Sus caras lo decían todo y reforzaban sus palabras de consuelo para las víctimas y agradecimiento para quienes les han ayudado.

En el interior del templo ortodoxo, que en 1962 albergó una de las dos ceremonias de la boda de Juan Carlos y Sofía, y donde el 16 de enero de 2023 se ofició el funeral por Constantino de Grecia, se ha celebrado la despedida de la princesa Irene. La reina Sofía, que a diferencia de su hermano, el último rey de los Helenos, y, al igual que su hermana Irene, es muy querida en Grecia, ha sido recibida por numerosos ciudadanos con aplausos y gritos de ánimo. Con ella han llegado sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y sus nietos Victoria de Marichalar, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin. Dentro ya estaba la reina Ana María, y los príncipes Alexia, Pablo, Nicolás, Teodora y Philipos, con sus cónyuges, excepción hecha de Marie Chantal Miller, que se ha quedado junto a su madre enferma.

El féretro, cubierto con la bandera de Grecia y con las condecoraciones que tenía la princesa, de las órdenes del Redentor, de las Santas Olga y Sofía y el Elefante de Dinamarca, ha sido colocado en el centro de la catedral, con una corona realizada con flores de camomila, flores silvestres y cardos, las preferidas de la fallecida, con una cinta en la que podía leerse 'To our Irene' ('Para nuestra Irene'), ha sido colocado sobre un catafalco, flanqueado a un lado por la familia española de la princesa y, por el otro, por la griega. El arzobispo ortodoxo ha loado las virtudes de la fallecida, mientras sus sobrinos Pablo y Nicolás de Grecia han recordado su bondad y el amor por su familia, por Grecia y por España. Pablo de Grecia, como jefe de la Casa Real griega tras la muerte de su padre Constantino, ha recordado emocionado a su tía, que murió el pasado jueves en Madrid, como una persona que trabajó durante su vida por los demás y ha rememorado también su amor por la naturaleza.

Irene Urdangarin, Constantino de Grecia y Victoria de Marichalar portan las condecoraciones de la princesa Irene, junto al Rey, la reina Sofía y la reina Ana María
Irene Urdangarin, Constantino de Grecia y Victoria de Marichalar portan las condecoraciones de la princesa Irene, junto al Rey, la reina Sofía y la reina Ana MaríaMariscal / EFE

A la salida del funeral, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía han arropado a la reina Sofía, del brazo de la reina Ana María de Grecia, y junto al príncipe Pablo de Grecia, mientras el féretro de la princesa Irene era introducido en un coche fúnebre camino de Tatoi. Tres sobrino nietos de la princesa Irene, Victoria de Marichalar, Constantino de Grecia e Irene Urdangarin, sostenían en unos cojines las condecoraciones de la difunta. Cuando el coche ha partido de la plaza de la catedral ortodoxa, de nuevo la reina Sofía  no ha podido contener las lágrimas y de nuevo sus familiares directos la han consolado. Además de la familia directa, al funeral por la princesa Irene también han asistido el príncipe Alejandro de Serbia, Christian de Hannover, Sofía de Baviera y Jean y Alexis Fruchaud, viudo e hijo de la recientemente fallecida Tatiana Radziwill, quien junto a la princesa Irene, formaba el círculo íntimo de la reina Sofía.

Antes del funeral, los restos de la princesa Irene han permanecido dos horas a primera hora de la mañana en la capilla Capilla de San Eleftherios, anexa en la Catedral Metropolitana de la capital griega, para que los ciudadanos pudieran despedirse de ella. Poco antes de las 12, los tres hijos varones de Constantino, Pablo, Nicolás y Philippos, han presidido el cortejo que acompañaba el féretro desde la capilla a la catedral, un camino que también debería haber hecho el rey Felipe, quien se ha quedado en el hotel siguiendo la evolución del rescate de víctimas del accidente de tren. 

La infanta Sofía ayuda a su abuela la reina Sofía, junto a otros familiares, caminan tras el féretro de la princesa Irene, en el cementerio de Tatoi
La infanta Sofía ayuda a su abuela la reina Sofía, junto a otros familiares, caminan tras el féretro de la princesa Irene, en el cementerio de TatoiFRANCISCO GÓMEZ / EFE

La princesa Irene ya reposa, junto a sus padres y hermano, en el cementerio de Tatoi, tras un nuevo responso y la emocionada presencia de todos sus familiares. La reina Sofía ha recogido, de nuevo con lágrimas, la bandera griega que había cubierto el féretro de su hermana que ha sido enterrada bajo otra bandera que incluye el estandarte de la casa real griega.la bandera que 

Tras el entierro, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía han emprendido viaje a Madrid sin  asistir a la recepción prevista para después del sepelio, a la que sí se han quedado la reina Sofía con sus hijas, las infantas Elena y Cristina.

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