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Máximo Huerta: “El mundo tiene alzheimer”

Entrevista

El escritor aborda el olvido y el cuidado de mayores en su nueva novela ‘Mamá está dormida’ 

Hoy sale a la venta la nueva novela de Máximo Huerta 'Mamá está dormida'

Hoy sale a la venta la nueva novela de Máximo Huerta 'Mamá está dormida'

REDACCIÓN / Terceros

Un hombre de poco más de 50 años, una anciana con demencia y casi postrada en una silla de ruedas y una simpática perrita. Podrían ser Máximo Huerta, su madre Clara y la entrañable Doña Leo. Pero en realidad son Federico, Aurora y su perra. Es decir, los personajes de la nueva novela del mediático escritor valenciano, Mamá está dormida (Planeta), una autoficción muy inspirada en su realidad como cuidador de una madre con alzheimer. Es más, la frase que inspiró esta road novel surge de su propia madre, cuando sorprendió a su único hijo preguntándole: “¿Dónde está tu hermano?”. “Me descolocó”, asegura Huerta, que transformó la sorpresa en una invitación literaria.

La novela lleva a madre e hijo a emprender un viaje en autocaravana hasta Vera de Bidasoa. Allí, en los años cincuenta, chicas como Aurora fueron adoctrinadas en centros de la Sección Femenina de la Falange para convertirse en pacientes esposas y entregadas madres renunciando a sus propios sueños, a sus propias vidas. “Fue prisión y liberación para muchas chicas, la única manera de salir del pueblo, de huir, para meterse en algo atroz que explica muy bien un tipo de mujer y que es definitivo para la historia de esta novela”, avanza el autor. Su madre también fue una de ellas.

Máximo Huerta con su madre y su perra
Máximo Huerta con su madre y su perraREDACCIÓN / Terceros

“Cuidar es empezar a despedirse, no tiene manual de instrucciones, no hace ruido ni tiene épica”

“Esta novela me ha servido para hacer un viaje que no haré nunca con mi madre”, confiesa Huerta, quien asegura que no es tan valiente como ese falso alter ego que ha bautizado con el nombre de Federico en honor a Federico García Lorca, de quien valora que siempre “habló muy bien de las mujeres”. En cambio, fabula con un viaje “imposible” que sí le gustaría emprender con ella: al pasado. Su objetivo: “Conocerla de joven” y descubrir “cómo era, cómo se movía, algo que nunca vamos a ver. Solo imaginamos a nuestros padres de padres. No de jóvenes”, reflexiona.

El escritor tampoco ha viajado nunca en autocaravana, convertida aquí en una metáfora del útero con madre e hijo en su interior, ni tan solo ha visitado la antigua Vera de Bidasoa (hoy, simplemente Bera); pero sí sabe, como el protagonista de la historia, qué es renunciar a la vida que llevaba para volcarse a acompañar a la madre en su último trayecto vital. Y también conoce los daños colaterales que conlleva esta decisión, como la pérdida de la pareja. Huerta dejó Madrid para instalarse en Buñol y reconoce que “en tiempos de cuidados no es la mejor época para el amor. La pareja debe entender que hay una cosa que es urgente y otra que es importante. Es muy difícil”, insiste.

Máximo Huerta de niño pescando con su madre
Máximo Huerta de niño pescando con su madreREDACCIÓN / Terceros

 En el otro lado de la balanza, en su caso personal, está el proyecto que inició en esta etapa de cuidador en el pueblo, La librería de Doña Leo, que acaba de cumplir tres años de andadura. “¿Tú sabes las alegrías que me da? Nació por amor y me regala muchísimo amor. Aparte de mucho éxito, porque la librería va muy bien. Es donde estoy focalizando todas las carencias afectivas”, revela.

Podría parecer que Mamá está dormida hubiese sido fruto de una especie de autoterapia literaria, algo que el autor niega. “Para mí es terapéutico leer, me gustaría leerla sin haberla escrito yo”, asegura. Más allá de la ficción, Huerta se ha basado en su propia experiencia para narrar la relación entre hijo cuidador y madre dependiente. “Cuidar es empezar a despedirse”, reconoce. “No tiene manual de instrucciones. No te sirve ningún consejo. He aprendido que la mentira es necesaria, que hace la vida mejor a quien estás cuidando, que embellece”. Y no solo esto, apuesta por “extenderla un poquito a la vida” porque “la mentira es una ficción que tú te has inventado. Entonces la puedes crear a tu antojo”. Alma de ­escritor.

El equipo de la librería de doña Leo, Máximo Huerta junto a Yoli y Dany
El equipo de la librería de doña Leo, Máximo Huerta junto a Yoli y DanyREDACCIÓN / Terceros

En su novela, y fuera de ella, Huerta reivindica también la labor del cuidador. “El cuidado no hace ruido ni tiene épica”, asegura a la vez que critica que “a los gobiernos les ha ido muy bien que el cuidar haya sido una cosa de casa”. También apunta contra ellos cuando asegura que “estamos en un momento en el que hasta los países enteros pierden la memoria y van a repetir cosas que ya sucedieron. El mundo ahora también tiene alzheimer, porque no se acuerda de lo que ha hecho”.

Huerta no esconde que atesora “una colección de miedos”, entre el que destaca casi por encima de todos la pérdida de la memoria. “Me parece terrorífico porque es lo que nos define”. Una pérdida que vive con su madre y que vivió con su padre, fallecido en el 2017, y a quien también cuidó. “Menos mal que murió antes de que fuera ministro”, ironiza. Y cuando titula la novela con ese Mamá está dormida , va mucho más allá. “Es una frase tranquilizadora, pero al mismo tiempo es angustiosa, inquietante, tremenda”, porque sabe qué es acercarse a ella para comprobar si aún respira. “Cada día pienso en el día en que ya no esté, no sé qué haré”. Por eso, asegura, ha escrito ahora esta novela, porque después “ya no seré capaz”.

Sílvia Colomé da Silva

Sílvia Colomé da Silva

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Redactora jefa de Gente y Media. Antes, de Cultura, Última Hora y responsable de Vídeos. Autora de libros como 'Florencia a través de sus personajes' o 'La llegenda del Carreró'