Sujetadores sugerentes y hogares encantados
LA SEMANA ROSA
Aitana cosecha éxitos en su carrera y Will Smith casi pierde la vida por ahogamiento, mientras Cristiano Ronaldo y Georgina buscan traspasar su vivienda que nunca llegaron a habitar.

Georgina Rodríguez, Margot Robbie, Sydney Sweeney, Will Smith acompañados por Cristiano Ronaldo.

“Volare oh, oh /Cantare oh, oh, oh”. Aitana ha alcanzado lo que Domenico Modugno solo pudo imaginar, elevarse y entonar canciones recorriendo el firmamento eterno. Una aeronave comercial de Air Europa llevará su nombre plasmada sobre su estructura metálica. Específicamente, el Boeing 787-9 Dreamliner, que se decorará no solo con la denominación, sino también con el retrato de la intérprete catalana. Superficie de acero, o de titanio, o de aluminio, o de cualquier elemento, puesto que este avión fue el pionero en fabricarse a gran escala utilizando materiales compuestos.

Este movimiento se vincula con la primera gira mundial de la intérprete, El Cuarto Azul World Tour, que dará comienzo hacia mediados del próximo mes de marzo. La aeronave cubrirá los trayectos que conectan las paradas de su gira, con una planificación meticulosa. Únicamente existe un ligero pormenor, y es que Aitana siente pavor a volar. No obstante, eso carece de importancia. De hecho, ha recurrido a terapia para afrontarlo. De lo contrario, ¿de qué forma realizaría su gira? ¿En un velero como Greta Thunberg?

Mientras Aitana surca los cielos, Will Smith ha preferido adentrarse en las heladas profundidades árticas y casi no lo cuenta. El intérprete grababa un episodio de la producción documental de De polo a polo de National Geographic donde viaja por los siete continentes durante cien jornadas superando retos físicos radicales. Y ciertamente resultan serlo. En el Polo Norte, la estrella de Men in Black tenía que sumergirse bajo una densa superficie helada. Y allí se encontraba él dispuesto a lograrlo. Sin vacilar.
Smith se sumergió unos 36 metros bajo una capa de hielo de tres metros de espesor hasta que, tras unos instantes, se interrumpió la expedición. Regresar al origen. Pero, ¿por dónde estaba el hueco de salida? Smith no conseguía ubicarlo y terminó chocando contra la masa gélida que cubría el mar como una gigante nube de mármol. Ni volar ni historias. Ante la confusión, decidió quitarse la máscara de oxígeno. Una idea brillante. Y cuando el escenario se tornaba dramático, los técnicos del documental tiraron del cable de seguridad para salvarlo rápidamente. Al final, logró salir indemne para relatarlo. Lo explicó en The Tonight Show Starring Jimmy Fallon, donde manifestó que transformó el pánico sufrido en una vivencia “espiritual y hermosa”. Hay que mantener una actitud positiva. Desde luego.

Igual de optimistas que Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez. El matrimonio optó por edificar una residencia de lujo en Portugal. Hasta ese punto, nada fuera de lo común. Sin embargo, después de seis años de construcción y justo cuando estaba impecable, parece que ya no desean residir en ella. Desde luego, tras tanta espera... No hay inconveniente. Se vende y listo. Y, por supuesto, a un coste razonable, como era de esperar. La de mayor valor en el mercado del país, 35 millones de euros. El terreno, con 12.000 metros cuadrados, indudablemente lo vale. Se ubica en la distinguida zona de Quinta da Marinha, en Cascais, y la casa dispone de más de 5.000 metros cuadrados repartidos en tres niveles. Suficiente para no cruzarse durante toda la jornada o, tal vez, en toda la semana.
Ciertos pormenores irrelevantes de la residencia: grifos de oro puro, estacionamiento bajo tierra para 20 coches, sala de cine, habitación principal de 300 metros cuadrados, un par de piscinas, cancha de tenis… es comprensible que deseen deshacerse de ella. No obstante, la verdadera razón es distinta. El matrimonio cree que la propiedad carece de la privacidad necesaria. Sucede que el centro del terreno puede verse desde varias parcelas vecinas. Un error. Un ligero aspecto que no tuvieron en cuenta. Con el fin de arreglarlo, Cristiano trató de adquirir los terrenos cercanos, pero los dueños se negaron. Así que nada. La vivienda está en venta. Ahora queda por ver quién querrá abonar su precio. Y, primordialmente, que sea de su agrado el estilo de los grifos.

La propiedad que no enfrentó dificultades para venderse fue la del intérprete Gene Hackman. Apenas transcurrieron once jornadas desde su puesta a la venta hasta hallar un nuevo propietario. El coste, más moderado que el de Cristiano, alcanzó los 6,25 millones de dólares por una residencia en Santa Fe de aproximadamente 1.200 metros cuadrados sobre un terreno de 5.000 metros cuadrados, ofreciendo panorámicas increíbles desde las montañas Jemez hasta Colorado. ¿Quién sería capaz de negarse? Tal vez alguien a quien no le afecte recordar que en ese sitio se localizaron los cuerpos sin vida del artista de 95 años junto a su mujer Betsy Arakawa, de 65. Además, la vivienda del matrimonio mostraba una condición tan descuidada que se la denominó como la casa de los horrores. Con el fin de comercializarla, se le realizó un lavado de imagen, lógicamente. Sin vestigios de acumulaciones tipo Diógenes, ni suciedad, ni aromas insoportables… incluso han recuperado su luz los ambientes abiertos característicos del arquitecto Ed Boniface. Un nuevo comienzo para un inmueble que, sin embargo, conservará eternamente su relato.

Igualmente cuenta con su propia crónica la pieza que lució Margot Robbie en la gala de su última cinta, Cumbres borrascosas. Nada menos que el diamante Taj Mahal que perteneció a la icónica Elizabeth Taylor. La artista conjuntó un magnífico traje de alta costura de Schiaparelli con una alhaja valorada por encima de la mansión de los Hackman, 8 millones de dólares. El diamante acabó en poder de la protagonista de Cleopatra como una ofrenda de su Marco Antonio, Richard Burton. Mucho tiempo antes, fue del emperador mogol Shah Jahan, quien erigió el renombrado Taj Mahal en recuerdo de su cónyuge Mumtaz Mahal. Eso es auténtico amor.

Sydney Sweeney se sitúa en el extremo opuesto al gran estilo de Margot Robbie. La figura de Euphoria encabezó una escena insólita en el célebre letrero de Hollywood del Monte Lee colgando sujetadores a los caracteres albos de la estructura. El objetivo no era el secado al aire, sino el lanzamiento publicitario de su reciente firma de ropa íntima. El material visual, capturado en la oscuridad y con premeditación, podría acarrear costes elevados para la intérprete, puesto que el rótulo está protegido se rige por la Cámara de Comercio de Hollywood, y el contacto físico con el mismo está restringido. Claramente, la actriz principal de La asistenta no contempló solicitar las autorizaciones necesarias para aproximarse a la obra. En consecuencia, tal acción podría calificarse de vandalismo, aparte de ser irrespetuosa y de estética cuestionable. Al final, no cualquiera posee la distinción de Barbie.