La gran duquesa María Teresa de Luxemburgo vuelve a pasar por quirófano y reaparece en muletas tras la operación
Tercera intervención
La esposa de Enrique de Luxemburgo lleva más de una década arrastrando problemas por una de sus rodillas

El gran duque Enrique de Luxemburgo y la gran duquesa María Teresa

Cuatro meses después de su abdicación, María Teresa de Luxemburgo ha tenido que volver a pasar por el quirófano para someterse a una cirugía programada. La propia Corte ha comunicado que el estado de la gran duquesa es favorable y que la intervención ha sido todo un éxito. A pesar de que los detalles específicos de la intervención se han mantenido en la más estricta intimidad, se sabe que esta operación buscaba mejorar la movilidad de la mujer de Enrique de Luxemburgo tras años de molestias persistentes.
Ahora se enfrenta a un largo proceso de recuperación en el que tendrá que ayudarse de muletas durante el periodo que sea necesario. Sin embargo, eso no quiere decir que vaya a permanecer recluida mientras se recupera, ya que no ha dudado en reaparecer públicamente tras recibir el alta hospitalaria.

Fue el martes cuando los grandes duques tenían una cita importante en su agenda oficial: un acto dedicado a los niños de la Escuela Primaria de Colmar-Berg. Los menores fueron de visita al Palacio Gran Ducal para celebrar Liichtmëssdag, la tradicional fiesta popular luxemburguesa donde los pequeños recorren las calles al anochecer con farolillos caseros. Fue en ese momento cuando se pudo ver a María Teresa con una gran sonrisa y ataviada con un chaleco de pelo plateado.
La gran duquesa de Luxemburgo tuvo que ser intervenida en otras dos ocasiones por problemas en la rodilla
No es la primera vez que la gran duquesa tiene que ser sometida a una cirugía de estas características. Hace más de una década que la esposa de Enrique de Luxemburgo arrastra una serie de problemas que dificultan su movilidad, todos localizados en la zona de la rodilla. Fue en 2014 cuando tuvo que ser intervenida por primera vez para llevar a cabo un procedimiento artroscópico, una cirugía de invasión mínima con la que trataron una lesión de menisco.
Repitió un proceso similar en 2019, aunque esta vez de forma más intensa. Tras esa intervención, la gran duquesa tuvo que permanecer varias semanas con la pierna totalmente inmovilizada para propiciar una buena recuperación. Sin embargo, en poco tiempo reapareció en un evento acompañada por los reyes de Bélgica.

La gran diferencia entre las anteriores operaciones y la actual es el estatus que tiene María Teresa en estos momentos. El pasado 3 de octubre, los que fueran grandes duques desde el año 2000, decidieron abdicar para centrarse en su jubilación. ”Dábamos mucha prioridad a servir a la patria. […] Esto, a veces, e incluso a menudo, se ha hecho en detrimento de nuestra vida familiar, en detrimento de nuestros hijos”, reconoció ella misma en una entrevista antes de abdicar.
Con esta decisión, la gran duquesa, que sube a su hijo Guillermo V al poder, podrá disfrutar de más tiempo junto a sus hijos y, sobre todo, junto a sus nietos. No es de extrañar que tras su operación, Gabriel, Noah, Amalia, Liam, Charles, François, Balthazar, Victoire y Hélie se hayan convertido en sus principales apoyos.