Una pequeña princesa ha nacido recientemente en Brunei, siendo hija del príncipe Abdul Mateen y Anisha Rosnah.
Nuevo miembro real
Los esposos, tras dos años de matrimonio, han dado la bienvenida con gran alegría a su primogénita, un alumbramiento que ha generado inmensa felicidad tanto en la familia real como entre la población.

El príncipe Abdul Mateen acompañado por Anisha Rosnah, durante el desarrollo de la gala nupcial real en Istana Nurul Iman, en Bandar Seri Begawan, Brunei, el 14 de enero de 2024.
Abdul Mateen, príncipe de Brunei, y su cónyuge, Anisha Rosnah, han debutado en la paternidad. El matrimonio recibió a una hija el domingo anterior. Todavía no se ha dado a conocer cómo se llamará la recién nacida. La cadena de televisión estatal RTB News fue la encargada de ratificar la información. Este alumbramiento ha generado numerosos mensajes de enhorabuena tanto a nivel local como internacional.
El nacimiento de la pequeña ocurre solo cuatro meses tras la noticia de la gestación que el matrimonio compartió en Instagram mediante una instantánea monocromática donde se les ve agarrados de la mano en una terraza: “Y entonces fueron tres”, redactó el príncipe de 34 años en la descripción, mostrando a su comunidad un instante personal cargado de sentimiento. En dicha captura, la princesa Anisha Rosnah, quien tiene cuatro años menos que su cónyuge, lucía un atuendo blanco ligero, colocando su mano encima de su vientre, mientras observaba y sonreía a su esposo.
El príncipe Abdul Mateen figura como el décimo descendiente del sultán Hassanal Bolkiah, uno de los soberanos con mayor patrimonio en el mundo, y de su antigua mujer Hajah Mariam binti Abdul Aziz. A raíz de su boda con Anisha hace dos años, ambos han integrado uno de los matrimonios más seguidos por los medios de la zona, y el nacimiento de su primogénita aporta una nueva fase de regocijo y festividad para sus parientes y el territorio nacional.
Esta llegada consolida la sucesión de la línea dinástica y representa un periodo de dicha para el territorio de Brunei, lugar donde cada integrante inédito de la casa real es acogido con fervor por el pueblo. La pequeña infanta nace en un ejercicio que se prevé especialmente relevante para el núcleo familiar, afianzando la unión de los cónyuges y la ilusión por su porvenir en la institución monárquica.