El ejercicio popular que sirvió a Miguel Ángel Silvestre para transitar una etapa íntima difícil: ''Es esencial descubrir una afición que proporcione un sentido al levantarse cada mañana''
Muy sincero
El creador explicó a lo largo de una plática la forma en que superó una etapa de desánimo valiéndose del entrenamiento corporal.

Miguel Ángel Silvestre en una imagen de archivo

Miguel Ángel Silvestre destaca como una de las figuras más reconocidas y apreciadas dentro del ámbito cinematográfico y televisivo. Empezó su carrera laboral a principios de los años 2000, aunque fue en 2005 cuando obtuvo su primer personaje relevante encarnando a Nacho Mendoza en Motivos Personales, la legendaria producción de Telecinco. Sin embargo, su verdadera consagración mediática ocurrió tres años más tarde, al dar vida al recordado 'Duque' en Sin tetas no hay paraíso.
A partir de ese momento, el intérprete valenciano ha continuado formando parte de producciones prestigiosas, tales como Velvet, donde personificó a Alberto Márquez, o La casa de papel, en la cual representó a René, una antigua pareja del rol desempeñado por Úrsula Corberó. Por esta razón, Silvestre se ha afianzado como uno de los actores más relevantes de hoy en día.

En la actualidad, el actor se encuentra volcado en publicitar su reciente trabajo fílmico, La fiera, el largometraje bajo la dirección de Salvador Calvo fundamentado en sucesos verídicos que relata las vivencias de Carlos Suárez, Darío Barrio, Armando del Rey, Manolo Chana y Álvaro Bultó, un quinteto de compañeros apasionados por las disciplinas extremas, sobre todo al salto base, quienes consiguieron lanzarse desde el salto de agua de mayor altura en Sudamérica, las cumbres de Suiza o los fiordos noruegos.
La película, encabezada por Carlos Cuevas, Miguel Bernardeau, Miguel Ángel Silvestre, Candela González y Stéphanie Magnin, entre otros, se estrenó en salas el pasado 6 de febrero. A raíz de esto, los actores han estado ofreciendo diversas charlas durante los últimos días. Una de las más actuales se produjo en La Pija y la Quinqui, el programa de audio dirigido por Carlos Peguer y Mariang.
A lo largo de la conversación, el actor principal de Sin tetas no hay paraíso confesó que el pádel, la disciplina en auge, le sirvió para superar una etapa anímica complicada. ''Se encuentra fascinado por el pádel'', señaló su colega Carlos Cuevas. ''He revisado tu perfil de Instagram y solo había pádel'', mencionó Carlos Peguer.
''El pádel es mi motor. Por bastantes años, mi psiquiatra me ha consultado en etapas donde anímicamente no me encontraba bien 'qué cosas me hacían disfrutar'. Yo respondía 'hacer ejercicio' y ella me señalaba 'eso produce endorfinas, pero la actividad de fuerza no es verdaderamente entretenida'. Así que consideré la danza, aunque el DJ debe ser excepcional y es algo que practico solo ocasionalmente'', explicó.

Me explicaba que resulta fundamental hallar un pasatiempo que otorgue un propósito al despertar cada día. Al alcanzar diversos objetivos y carecer de un núcleo familiar, la situación se vuelve difícil. No lograba hallarlo. Y finalmente lo descubrí practicando pádel. Me divierte enormemente y percibo que me permitió superar una etapa anímica compleja, pues antes nada parecía tener lógica, finalizó el intérprete.
