El directivo de ‘The Washington Post’ abandona su cargo tras el despido de más de 300 trabajadores de los medios.
Libertad de expresión
Will Lewis, que se unió hace varios periodos luego de su etapa en el grupo Murdoch, esquivó aparecer por el recinto al tiempo que se informaba del fracaso.

Will Lewis, en una imagen del 2023

En la fecha en que The Washington Post comunicó el despido de más de 300 reporteros, superando el 30% de los trabajadores, Will Lewis, director y máximo ejecutivo de la firma del magnate Jeff Bezos, no hizo acto de presencia.
Manejaba una agenda distinta. Se encontraba de viaje o ya estaba instalado en la bahía de San Francisco para acudir el jueves anterior a una de las celebraciones previas a la Super Bowl, el partido final de la liga de fútbol americano. Al equipo editorial le disgustó que, ante la falta de Bezos, su persona de mayor confianza tampoco se presentara.
Lewis formalizó su renuncia el pasado fin de semana, tras dos años de una administración cargada de controversias. No se ha determinado si partió por iniciativa propia o si el dueño le pidió marcharse ante los reproches masivos por desmantelar la redacción.
La difícil tarea de comunicar la determinación corporativa a la plantilla recayó sobre el responsable del periódico, Matt Murray, quien fundamentó los ceses en los problemas económicos, con un saldo negativo acumulado durante el 2024 cercano a los 100 millones de dólares. Murray lamentó asimismo que “demasiado a menudo escriben desde una sola perspectiva, para un solo segmento de la audiencia”.
A partir de las vísperas de los comicios de 2024, Bezos, quien compró el rotativo en 2013, parece estar enfocado exclusivamente en satisfacer al presidente Donald Trump, sin mostrar interés por los abonados, que han estado cancelando sus servicios de forma masiva.
Lewis, quien se incorporó al Post en el 2024 tras haber desempeñado una función parecida dentro de Dow Jones, la compañía principal de The Wall Street Journal, difundió una nota oficial detallando los motivos de su determinación “para garantizar un futuro sostenible del The Washington Post”.
Afirmó que, tras un periodo de dos años de cambios en el legendario diario, aquel que en 1974 motivó la salida del presidente Richard Nixon por sus averiguaciones sobre el caso Watergatge, “este es el momento adecuado para hacerse a un lado”.
“Durante mi mandato se han tenido que tomar decisiones difíciles para garantizar la continuidad del Post por muchos años como una publicación de calidad no partidista que atraiga cada jornada a millones de suscriptores”, recalcó. Los datos indican que aquella disputa la estaba perdiendo.
Jeff D’Onofrio asumió el puesto de director ejecutivo con efecto instantáneo y carácter provisional. D’Onofrio, antiguo director ejecutivo de Tumblr, se unió al Post durante el último junio.
En sus únicas declaraciones sobre este conflicto, Bezos enfatizó mediante una nota oficial que “el Post tiene una misión periodística esencial y una gran oportunidad”.