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Lewis Hamilton y Timothée Chalamet: ¿afectados últimamente por “la maldición de las Kardashian”?

Análisis

Esta creencia, con un fuerte sesgo misógino, requiere nuevas víctimas para mantenerse vigente, y todo hombre prominente que se vincule al clan se convierte de inmediato en un candidato.

Lewis Hamilton y Timothée Chalamet, ¿nuevas víctimas de “la maldición de las Kardashian”?

¿Han sido Lewis Hamilton y Timothée Chalamet los últimos perjudicados por “la maldición de las Kardashian”?

Getty/AP Photo

Cada cierto tiempo, internet resucita uno de sus mitos más queridos de la cultura pop: la llamada “maldición de las Kardashian”, que afirma que cualquier hombre que mantiene una relación sentimental con alguna miembro del clan atraviesa una fase de declive personal o profesional. No importa cuántas veces se haya aclarado que no es cierta, que carece de evidencia y que además es una teoría profundamente misógina; basta un nuevo noviazgo, una separación o un escándalo mediático para que la teoría resurja con fuerza. Esta vez, los nombres que alimentan el debate son dos figuras destacadas: Lewis Hamilton y Timothée Chalamet.

Kendall Jenner encendió el debate antes de la Super Bowl con un anuncio de Fanatics Sportsbook en el que se burlaba de la supuesta “mala suerte” que persigue a sus exnovios atletas. “Internet dice que estoy maldita”, afirma frente a la cámara. El mensaje es evidente: la historia existe, ella la conoce y optó por reírse de ella. Kendall incluso hace una broma en el anuncio: “¿La maldición Kardashian? Ni siquiera es mi apellido”. Para la modelo de 30 años, esto implica que sus parejas son individuos autónomos, y ninguna leyenda mediática definirá su vida sentimental.

Las hermanas Kardashian-Jenner, excepto Kendall, junto a su madre Kris Jenner en la fiesta del 50 aniversario de la revista Cosmopolitan
Las integrantes de la familia Kardashian-Jenner, a excepción de Kendall, acompañadas por su progenitora Kris Jenner durante el festejo de los 50 años de la publicación Cosmopolitan.Propias

Esa simple señal fue suficiente para que volvieran a surgir las figuras habituales: Kanye West, Travis Scott, Lamar Odom, Tristan Thompson, Scott Disick. Relatos verídicos, difíciles y afligidos que, al simplificarse como bromas de internet, se transforman en “pruebas” de un maleficio prácticamente místico que aparenta penalizar a todo varón vinculado sentimentalmente con alguna de las integrantes del clan, es decir, Kourtney, Kim y Khloé Kardashian, además de Kendall y Kylie Jenner, todas descendientes de Kris Jenner.

Lewis Hamilton acaba de situarse en el foco mediático. La presencia simultánea del siete veces ganador del mundial de Fórmula 1 y Kim Kardashian en la Super Bowl, bajo una coreografía perfectamente orquestada, ha terminado con las conjeturas y ha planteado la recurrente y maliciosa duda: ¿perjudicará este suceso a su desempeño deportivo?

Es posible solicitar sugerencias a su “cuñado” Timothée Chalamet, quien aparenta estar esquivando el maleficio. El intérprete sostiene un noviazgo con Kylie Jenner desde 2023 y, en lugar de experimentar una caída laboral, disfruta de una de las etapas más exitosas de su trayectoria. Candidato otra vez al Oscar, vencedor del Globo de Oro y del Critics Choice, Chalamet no únicamente se muestra inmune al presunto hechizo, sino que funciona como la prueba mayor para invalidarlo. No obstante, después de no obtener el Oscar en 2025 ante Adrien Brody, algunos sugirieron —entre chistes y veras— que la responsabilidad recaía en Kylie. Cual si un galardón estuviera condicionado por la compañía elegida para la alfombra roja.

Lewis Hamilton y Kim Kardashian se miran en la final de la Super Bowl
Lewis Hamilton y Kim Kardashian se miran en la final de la Super BowlGTRES

Vale la pena cuestionarse por qué esta historia sigue teniendo vigencia. La respuesta es incómoda pero evidente: porque es profundamente misógina. La narrativa retrata a mujeres poderosas, ricas y mediáticas como agentes corruptores, capaces de desviar a los hombres de su “camino correcto”. Al mismo tiempo, los exime de cualquier responsabilidad personal. Las adicciones de Lamar Odom, las infidelidades de Tristan Thompson o los episodios públicos de Kanye West no serían consecuencia de decisiones individuales, sino el efecto secundario de haber salido con una Kardashian. Tela marinera.

Incluso los casos más trágicos, como la catástrofe de Astroworld que definió la trayectoria de Travis Scott, se han aprovechado para sustentar esta teoría, a pesar de lo absurdo e irrespetuoso que es conectar hechos de tal magnitud con una relación amorosa.

Por otro lado, el mito descarta sistemáticamente los contraejemplos. Mientras salía con Kendall Jenner, Bad Bunny reforzó su dominio indiscutible en la industria musical mundial. Mientras acompaña a Kylie Jenner, Timothée Chalamet alcanza la cumbre del éxito. Pero esas historias no cuadran con el relato, por lo que se excluyen.

La “maldición Kardashian” es un ejemplo evidente de cómo la sociedad continúa juzgando a mujeres poderosas y de lo sencillo que es transformarlas en las villanas de la historia. Entonces, ¿son Lewis Hamilton y Timothée Chalamet las nuevas víctimas? Todo apunta a que no. Lo verdaderamente malvado aquí es la obsesión por mantener un mito que revela más sobre nuestros prejuicios que sobre las Kardashian. Pero está claro que la “maldición Kardashian” requiere nuevas víctimas para sobrevivir, y cualquier hombre famoso que se acerque al clan se convierte de inmediato en candidato.

Maria Elena Castells Navarro

Maria Elena Castells Navarro

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ndose de temas sociales; con anterioridad integró los equipos de Vivir (1

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