Ilia Malinin: su linaje vinculado a la élite del patinaje y la polémica referente a la inclinación sexual en las pistas.
Patinaje sobre hielo
El patinador norteamericano proviene de una estirpe de atletas con raíces soviéticas y se vio obligado a pedir perdón por una observación relativa a la identidad sexual durante el certamen.

Ilia Malinin, miembro del conjunto de Estados Unidos, interviene en la prueba de patinaje libre masculino individual por equipos durante el segundo día de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026.
Ilia Malinin (Fairfax, Virginia, 2004) ha transformado definitivamente el nivel de dificultad técnica del patinaje artístico de hombres durante los Juegos Olímpicos de invierno de Milán-Cortina-D'Ampezzo. El deportista de Estados Unidos, conocido como “Quad God” debido a su asombrosa maestría en las rotaciones cuádruples aéreas, encabezó la competición corta masculina y colaboró para que Estados Unidos obtuviera la presea dorada en el evento grupal. Con 21 años cumplidos, Malinin destaca no solo por su destreza en la pista, sino también por el interés que despierta en el ámbito público.
Este deportista es descendiente de inmigrantes de Rusia ligados a la alta competición invernal, de modo que se crió en un hogar donde los saltos de tres vueltas eran temas habituales y los torneos mundiales formaban parte de la rutina de su familia. Su progenitora, Tatiana Malinina, se coronó vencedora en la Final del Grand Prix y en los Cuatro Continentes; su padre, Roman Skorniakov, participó en dos Juegos Olímpicos; y su abuelo, Valery Pavlovich Malinin, quien hoy vive en Novosibirsk, Rusia, trabajó por más de cinco décadas en calidad de preparador.

Sus progenitores, quienes representaron a Uzbekistán tras instruirse bajo el sistema soviético, no únicamente le legaron los conocimientos técnicos de la disciplina, sino que actualmente integran su grupo de preparadores: “Intentamos que encontrara su propio camino”, han relatado en diversas charlas con la prensa de Estados Unidos, rememorando que inicialmente dudaban sobre si Malinin deseaba afrontar el rigor de la alta competición.
Durante el 2022, con tan solo 17 años, Malinin ejecutó en un torneo oficial el primer cuádruple axel registrado, un salto visto por décadas como el mayor reto del patinaje dada la exigencia técnica de efectuar cuatro vueltas y media en suspensión. Desde aquel hito, su evolución ha sido vertiginosa. Obtuvo el título mundial en el 2024 y frecuenta los podios de la gira internacional. Su forma de patinar integra un vigor casi gimnástico con una voluntad creativa en desarrollo. “Quiero empujar los límites, pero también contar historias sobre el hielo”, ha comentado en ocasiones previas.
Polémica declaración
Afirma que debería fingir no ser heterosexual para mejorar
Al mismo tiempo que desarrolla su carrera deportiva, Malinin ha continuado sus estudios en la George Mason University, un equilibrio que no resulta fácil para un atleta de alto rendimiento. En entrevistas ha reconocido que organizar su tiempo es uno de sus mayores retos, pero también una forma de mantenerse conectado con la realidad tras sus saltos imposibles sobre el hielo.
En su faceta íntima, los medios de Estados Unidos han observado con atención su situación afectiva, si bien él ha preferido la reserva. En una entrevista reciente con la revista People afirmó que su enfoque principal es la actividad deportiva y que evita cualquier perturbación superflua en una etapa fundamental de su carrera.

Sin embargo, su trayectoria profesional no ha estado libre de controversias. Durante una transmisión en vivo en redes sociales en 2023, Malinin contestó de forma despreocupada a la interrogante de un usuario acerca de su inclinación sexual e hizo una broma sugiriendo que tal vez “tendría que decir que no soy heterosexual para que me subieran las notas de mis componentes en las competiciones”. Al dar a entender que en el patinaje artístico la orientación podría afectar las puntuaciones, afirmó: “Debo decir que no soy heterosexual, así mis componentes subirán”.
Dichas declaraciones provocaron una respuesta crítica instantánea en las plataformas sociales y entre los aficionados al deporte, quienes lo tacharon de poco empático dentro de un ámbito con gran presencia LGBTQ+. Al poco tiempo, Malinin ofreció una disculpa pública, reconociendo que se trató de “un error” de “comportamiento adolescente” y que su intención no era agraviar a ninguna persona. Asimismo, extendió su arrepentimiento a la federación estadounidense, enfatizando que se encuentra en un proceso de aprendizaje sobre cómo gestionar su visibilidad ante los medios.