Rumer, hija de Bruce Willis y Demi Moore, estalla tras ser acusada de vivir del dinero de sus padres: “Tengo cuatro trabajos para mantener a mi hija”
Niega privilegios
Es madre soltera desde hace más de un año y medio, cuando se separó del padre de su hija Louetta, Derek Richard Thomas

Rumer Willis con su padre, Bruce Willis, y su hija Louetta

La vida de Rumer Willis, la hija mayor de Bruce Willis y Demi Moore, no es tan idílica como se puede imaginar. Tras ser acusada en redes sociales de ser una mantenida de sus padres, la actriz de 37 años ha hecho unas sorprendentes declaraciones. La primogénita del exmatrimonio, que acumula un patrimonio neto combinado de unos 450 millones de dólares, atraviesa desde hace más de un año y medio la experiencia de la maternidad en solitario tras su separación de Derek Richard Thomas, padre de su hija Louetta, nacida en el 2023.
Acostumbrada a compartir fragmentos de su día a día en redes sociales, Rumer publicó recientemente un video titulado “Las madres solteras son como”, donde enumeraba tareas cotidianas que iban desde preparar comidas y organizar actividades extraescolares hasta encontrar tiempo para hacer ejercicio o tener una cita. Junto a las imágenes, escribió con humor y cansancio: “Necesito una siesta y un día de edredón lo antes posible”.

Sin embargo, lo que pretendía ser un retrato honesto de su rutina desencadenó una ola de comentarios críticos. Algunos usuarios insinuaron que su realidad distaba mucho de la de otras madres solteras, al contar —según ellos— con el respaldo económico de su familia. Fue entonces cuando la actriz decidió responder de manera directa.
“Solo por aclarar, ya que parece que hay bastantes personas desinformadas y groseras en mis comentarios sobre esta publicación”, comenzó. Y añadió con contundencia: “Tengo cuatro trabajos diferentes para mantener a mi hija”. En el mismo mensaje subrayó que, a día de hoy, “soy su única proveedora” y dejó claro que “no vivo de un fondo fiduciario ni obtengo dinero de mis padres”. También precisó que “la mayor parte del tiempo no tengo ayuda con ella”.

Las críticas no eran nuevas. Meses atrás, Rumer ya había explicado que, aunque no dispone de niñera a tiempo completo, en ocasiones recibe apoyo de Madison, la mujer que fue su cuidadora desde que tenía tres años. Entonces defendió que pedir ayuda puntual no debería ser motivo de juicio: “Creo que mucha gente tiene ayuda de una manera o de otra, ya sea de su suegra, padres o escuela infantil, lo que sea; y por eso no creo que sea realmente bueno avergonzar a nadie cuando no conoces su situación”.

En sus historias posteriores, la actriz también abordó el tema del privilegio. Reconoció que su contexto familiar le ha dado oportunidades que otras personas no tienen, pero rechazó que eso invalide sus propios esfuerzos. “Soy muy consciente de que tengo privilegios en mi vida que muchas personas no tienen”, afirmó, y matizó que “no lo doy por sentado” y que “sé que hay realidades que nunca experimentaré plenamente, y lo respeto”.
Al mismo tiempo, insistió en que no considera el apoyo familiar como un “plan B”. “Me enorgullece mucho mantenerme a mí misma y a mi hija”, escribió, añadiendo que ha soportado “un verdadero estrés financiero y responsabilidad”. Recordó incluso etapas en las que fue la principal proveedora de varias personas mientras enfrentaba un embarazo y trabajos inestables.


