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Peligran los corgis de Isabel II.

Estampa Real

Westminster analiza las normativas de reproducción canina.

Isabel II, en su 90 cumpleaños con sus cuatro perros, dos de ellos corgis: Willow y Holly.

Isabel II, en su 90 cumpleaños con sus cuatro perros, dos de ellos corgis: Willow y Holly.

GTRES

La nostalgia que evoca la figura de la fallecida Isabel II asocia su imagen a sus perros, los sempiternos corgis que la acompañaban y que se convirtieron en una de sus señas de identidad. Esa imagen corre el riesgo de quedar condenada el pasado, toda vez que el Parlamento británico está evaluando nuevas normas para la crianza de perros que afectarían al corgi. Aunque al menos le afectarían para su bien.

Esta nueva normativa lleva el sello del bienestar animal, ya que está pensada para erradicar la cría de perros que padezcan taras físicas que les provoquen dolor, incomodidad o problemas de salud. La directriz establece como taras físicas los hocicos cortos, las caras planas, las patas acortadas o los pliegues excesivos de piel.

En consecuencia, el corgi pasaría a ser uno de los animales cuya constitución quedaría bajo la definición de poco saludable. Esta raza, como otras de perros enanos, se define por la poca distancia que sus cortas patas dejan entre su pecho y el suelo. Esa característica del corgi fue fomentada en la cría dado que gracias a esa constitución se convertían en animales muy útiles para el pastoreo: si vigilaban el ganado vacuno, aunque una res pateara siempre lo hacía por encima de la cabeza del corgi.

La directriz no solo afecta al futuro del corgi, sino de otras 66 razas más —el dachshund, el terrier escocés o el shih tzu entre ellas— que quedarían bajo la definición de poco saludables. La directriz, en todo caso, no sería implantada de forma inminente. Según The Times, deberán pasar al menos cinco años antes de que alcance el rango de ley.

Pese a lo bienintencionado de la norma, hay quien la crítica. Es el caso de Beverley Cuddy, editora de Dogs Today Magazine, quien, citada por The Times pidió a los postulantes de la norma “pruebas adecuadas y matizadas”, a riesgo de que, de ser aprobada, la directriz de bienestar animal llevaría a “perder algunas de las razas más queridas del Reino Unido”.

Isabel II, a los diez años, con uno de sus primeros corgis.
Isabel II, a los diez años, con uno de sus primeros corgis.Getty

La respuesta llegó en forma de reproche a Cuddy, a quien los partidarios de la norma acusaron de “priorizar una valoración visual” frente a la salud del animal. Por su constitución, los perros enanos como el corgi suelen sufrir a lo largo de su vida dolencias como dolor articular, artritis o deformaciones en la columna.

Los últimos corgis de Isabel II, fallecida en 2022, eran un regalo de su hijo, el expríncipe Andrés, y fueron elegidos por su expareja, Sarah Ferguson. Tras la muerte de la Reina, Muick y Sandy —así se llaman— fueron adoptados por el expríncipe.

Javier Dale Becedoniz

Javier Dale

Redactor

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Javier Dale Becedóniz (Santander, 1975) ejerce como periodista. Tras haber coordinado los contenidos de fin de semana en la versión digital de Guyana Guardian, se desempeñó como Jefe de Redacción en Newtral.es y fue responsable de portadas en ABC.