Historia y vida

Así es como los excrementos de las aves marinas impulsaron el surgimiento del Reino Chincha en la desértica costa de los andes peruanos

Arqueología

El guano se convirtió en un potente recurso que contribuyó al cambio sociopolítico y económico de una de las sociedades más poderosas de su época

Principales especies productoras de guano: el piquero peruano (Sula variegata) y el pelícano peruano (Pelecanus thagus 

Principales especies productoras de guano: el piquero peruano (Sula variegata) y el pelícano peruano (Pelecanus thagus 

Diego H. / Claude Kolwelter / iNaturalist.org

Nunca un montón de caca había dado para tanto. Hace cientos de años, en la costa sur de Perú, los agricultores de la cultura Chincha (100-1450 d.C.) Hicieron un descubrimiento que cambió sus vidas para siempre y convirtió su reino en una de las sociedades preincaicas más prósperas e influyentes.

Según explican los investigadores de las universidades de Sidney y Texas A&M en un artículo publicado en la revista PLOS One, el guano (excrementos ricos en nutrientes) de las aves marinas fue esencial para impulsar la producción de maíz en la región, contribuyendo activamente al auge del Reino Chincha.

Un potente recurso que cambió los Andes

“El guano de aves marinas puede parecer trivial, pero nuestro estudio sugiere que este potente recurso podría haber contribuido significativamente al cambio sociopolítico y económico en los Andes peruanos”, asegura el doctor Jacob Bongers, autor principal del trabajo.

El abono impulsó drásticamente la producción de maíz, y el excedente agrícola obtenido contribuyó decisivamente a propulsar la economía de esta cultura precolombina, incrementando su comercio, su riqueza, su crecimiento poblacional y su influencia regional, lo que permitió forjar una alianza estratégica con el Imperio Inca.

Palo o remo ceremonial para excavar que muestra aves marinas y posible maíz brotando de peces abstractos y motivos de terrazas escalonadas 
Palo o remo ceremonial para excavar que muestra aves marinas y posible maíz brotando de peces abstractos y motivos de terrazas escalonadas The Met Museum

En las antiguas sociedades andinas, la fertilización era sinónimo de poder. Así que Bongers y su equipo analizaron las características bioquímicas de 35 muestras de maíz recuperadas de tumbas en el Valle de Chincha, hogar de una poderosa comunidad costera con una población estimada de 100.000 habitantes.

Los estudios químicos revelaron niveles excepcionalmente altos de nitrógeno, muy superiores a las condiciones naturales del suelo típicas de la zona. Según los arqueólogos, esto indica claramente que los cultivos fueron fertilizados con guano enriquecido en nitrógeno gracias a la dieta marina de las aves.

“Lo más probable es que los excrementos se recolectaran en las cercanas Islas Chincha, reconocidas por sus abundantes y excelentes depósitos de guano”, afirma Bongers en un comunicado. “Los textos de la época colonial que estudiamos dicen que comunidades de la costa peruana y el norte de Chile navegaban en balsas a varias islas cercanas para recolectar heces de aves marinas para la fertilización”, añade.

Los investigadores también examinaron imágenes arqueológicas regionales que muestran aves, peces y maíz germinado representados juntos en lienzos, cerámica, alfarería, grabados murales y pinturas, lo que ofrece una línea adicional de evidencia de la importancia cultural de las aves marinas y el maíz en estas sociedades antiguas.

Báscula de equilibrio hecha de hueso
Báscula de equilibrio hecha de huesoThe Art Institute of Chicago

“La evidencia química y material que estudiamos confirma los estudios previos que mostraban que el guano se recolectaba y utilizaba deliberadamente como fertilizante”, asegura el doctor Bongers.

“Pero también apunta a un significado cultural más profundo que sugiere que las personas reconocían el poder excepcional de este fertilizante y celebraban, protegían e incluso ritualizaban activamente la relación entre las aves marinas y la agricultura”, añade.

El guano transformó la árida costa peruana

El guano transformó el poder en la costa desértica de Perú, una de las zonas más áridas del planeta, donde la agricultura es un desafío porque incluso los suelos irrigados pierden nutrientes rápidamente. Los excrementos de aves proporcionaba un fertilizante potente y renovable que permitía cultivar en abundancia el maíz, uno de los cultivos básicos más importantes de América.

Los incas, asentados en las tierras altas de los Andes, crearon el mayor imperio indígena americano antes de la llegada de los europeos y eran famosos por su obsesión con esta planta, que usaban para elaborar chicha, una cerveza fermentada ceremonial. Pero, no podían cultivarlo en abundancia en sus entornos altiplánicos, ni navegar.

Mazorcas de maíz de una Tumba del valle medio de Chincha (Perú) 
Mazorcas de maíz de una Tumba del valle medio de Chincha (Perú) C. O’Shea

“El guano era un recurso muy codiciado al que los incas habrían deseado acceder, desempeñando un papel importante en los acuerdos diplomáticos entre estos y las comunidades de Chincha, que eran extraordinariamente ricas y una de las sociedades costeras más poderosas de su época”, afirmó Bongers.

Poner el foco en el maíz cambia totalmente la perspectiva planteada en investigaciones anteriores que solían señalar las conchas de spondylus, una especie de molusco bivalvo cuyo nombre común es ostra espinosa, como el principal impulsor de la riqueza comercial.

La gestión del suelo comenzó en Perú

“Nuestro trabajo, además, amplía la extensión geográfica conocida de la fertilización con guano, coincidiendo con hallazgos recientes en el norte de Chile, y sugiere que la gestión del suelo comenzó hace al menos unos 800 años en Perú”, indica la doctora Emily Milton, investigadora del Instituto Smithsonian y que participó en el estudio.

“El verdadero poder de los Chincha no residía solo en el acceso a un recurso, el oro o la plata, sino en su dominio de un complejo sistema ecológico. Poseían el conocimiento tradicional para comprender la conexión entre la vida marina y la terrestre, y transformaron ese saber en el excedente agrícola que construyó su reino”, concluye Dra. Jo Osborn, coautora de la investigación.

David Ruiz Marull

David Ruiz Marull

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Periodista