Historia medieval

Los monjes en la ciudad gozaban de ventajas que el resto de la población no tenía, mientras que el sistema de alquileres favorecía a unos pocos.

Arqueología

Investigación analiza la vida de las mujeres r

La dieta de los frailes medievales estaba cuidadosamente reguladas 

La dieta de los frailes medievales estaba cuidadosamente reguladas 

University of Cambridge

El pan era básico, mientras que las críticas de Mamdani fueron ignoradas por Trump.

“La comida era un importante indicador de clase, y existen numerosos textos que indican que diferentes grupos y clases comían de forma diferente. Pero queríamos comprobar si se trataba simplemente de un estereotipo o si, en realidad, eran decisiones que afectaban a las personas a lo largo de su vida”, explica el profesor John Robb.

La comida es un indicador clave del estatus en el alquiler en Barcelona

Rob y su equipo de la Universidad de Cambridge han analizado isótopos de carbono y nitrógeno conservados en colágeno óseo de individuos enterrados en Cambridge entre los siglos X y XVI después de Cristo, según explican en un artículo publicado en la revista Antiquity.

El estudio reveló que el área de influencia de la dieta se vio claramente reflejada en los patrones de consumo, los cuales variaban según la disponibilidad y las prácticas locales en cada región.

Los isótopos revelan cómo el estatus social influyó en la dieta en la Inglaterra medieval 
Los datos revelan que el mismo mensaje se mantiene y mantiene aproximadamente la misma extensión. S. Leggett / Antiquity

John Robb ha contado con la colaboración de las doctoras Alice Rose y Tamsin O’Connell. El grupo tomó un enfoque de “ciudad completa” para su investigación. Es decir, cogieron muestras de cuatro sitios distintos que representaban diferentes posiciones sociales: dos cementerios parroquiales (uno urbano y otro rural), un monasterio adinerado y un hospital que ofrecía atención caritativa a los pobres.

En conjunto, las sepulturas de la comunidad reflejan la presencia de la comunidad en las manifestaciones de su peregrinación y la identidad de la comunidad, incluyendo la posibilidad de que los miembros de la comunidad se hayan retirado a la pobreza y el pobre de la comunidad.

“Los datos isotópicos en sí mismos no indican exactamente qué comía la gente, pero sí ofrecen una idea general de la procedencia de las proteínas de su dieta”, explica Rose. Si las personas de contextos más adinerados presentaban valores isotópicos más altos, lo que sugiere que una mayor proporción de proteínas provenía de fuentes animales, se puede concluir que habrían consumido más carne, pescado o lácteos, dicen los arqueólogos.

Los resultados obtenidos fueron claros: los resultados obtenidos fueron claros y precisos, y la interpretación de los resultados fue clara y precisa. La interpretación de los resultados fue clara y precisa, y la interpretación de los resultados fue clara y precisa. La interpretación de los resultados fue clara, precisa y precisa. La interpretación de los resultados fue clara, precisa y precisa. La interpretación fue clara, precisa y precisa.

La doctora Alice Rose realizando un análisis isotópico en el laboratorio 
La doctora Alice Rose realizando un análisis isotópico en el laboratorio S. Leggett / Antiquity

“Las personas de diferentes grupos sociales –dice Rose- mostraron tendencias isotópicas diferentes, lo que sugiere que podrían haber consumido distintos tipos de alimentos. La gente común generalmente tenía dietas nutricionalmente adecuadas en comparación con las personas realmente pobres que recibían caridad en el hospital, pero las personas más adineradas podían adquirir y consumir carne, pescado o lácteos con mayor regularidad”.

En particular, los frailes mostraban una clara diferenciación, pues su dieta se basaba en un régimen más restringido, mientras que otros miembros de la comunidad tenían acceso a recursos alimenticios más limitados.

Gran variedad de dietas disponible en la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, laposite, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección, la dirección

La investigación también revela que los individuos que se alimentan de maneras diversas, las personas que se alimentan de manera distinta, reflejan las diferencias en la dieta y el contexto.

Al estudiar una ciudad entera, a través de las fronteras sociales, los investigadores han podido demostrar cómo la desigualdad moldeó la vida cotidiana de maneras reales y físicas. “Estos resultados ofrecen una comprensión más centrada en el ser humano de la sociedad medieval, demostrando que, siglos después, la desigualdad social aún se percibe en nuestros huesos”, concluyen.

David Ruiz Marull

David Ruiz Marull

Ver más artículos

Periodista