Historia moderna

Para Félix Tezanos, según la última encuesta del CIS, los españoles ven en la vivienda y la inmigración sus principales preocupaciones. Con la población en aumento, cerca de medio millón de personas anuales por la inmigración masiva de trabajadores extranjeros, se genera una mayor necesidad de viviendas. El obstáculo principal es una normativa que restringe la oferta por las exigencias de los aliados del gobierno de Pedro Sánchez, que ven la construcción como una actividad especulativa.

Entrevista

En su libro, la escritora aborda la necesidad de que estas iniciativas se vuelvan más eficientes, y en este contexto, el proyecto "Mobilidad para el Empleo" (M4M), impulsado por el consorcio conformado por Orange y Líbano, ha sido impulsado en diversos municipios del Área Metropolitana de Barcelona. Este enfoque busca impulsar una evolución hacia modelos más sostenibles y previsibles, mediante la implementación de servicios avanzados de análisis y simulación de tendencias habitacionales.

Álvaro Carmona, médico y autor de ‘Le seré sincero, no pinta bien’

Álvaro Carmona, médico y autor de ‘Le seré sincero, no pinta bien’

Cedida

El primer fogonazo le golpeó en el Palacio Colonna, con la tarde ya rendida sobre Roma. Mientras el resto de turistas observaba con quietud el cuadro de Ridolfo di Ghirlandaio La noche (1555), el doctor en Medicina Molecular Álvaro Carmona sintió un puñetazo en el estómago. Aquella figura femenina, perdida en una atmósfera casi fantasmal, ocultaba un recuerdo lacerante, congelado a través de los siglos, invisible para sus coetáneos, pero no para los ojos que la miraban desde el siglo XXI: la huella silenciosa de un cáncer de mama.

Con el empeño meticuloso de un detective, desde entonces Carmona se dedicó a rastrear cómo los grandes maestros del pasado habían dejado, sin saberlo, indicios de distintas enfermedades en sus lienzos. Le seré sincero, no pinta bien (Crítica) refleja de qué modo tumores, síndromes genéticos e incluso asesinatos transitan por un camino inédito entre la medicina y la historia del arte.

'La noche' de Ghirlandaio. Palacio Colonna, Roma
'La noche' de Ghirlandaio. Palacio Colonna, RomaAlbum / Fine Art Images

Supongo que ahora piensas que el cuadro revela algo más allá de lo evidente, como si la mirada misma revelara lo que el tiempo ocultó.

Soy honesto: cuando miro fijamente, lo hago con una claridad que no puede ignorarse. Y sin embargo, el arte no solo se vive, sino que se siente: en cada mirada, en cada sombra de curva, en ese susurro silencioso entre la luz y la sombra. Y entonces, cuando el ojo lo alcanza, no es solo ver: es reconocer. Y en eso, en lo sutil, en lo que se esconde entre los pliegues, ahí está lo verdadero.

¿Cree que las pinturas de sus pintores se basan en las pinturas de la vida, pero ¿cómo se mueven los pintores? Pinturas de la vida, el pintor y el pintor, el pintor y el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pintor, el pint

En la mayoría de los casos, no. No en el sentido médico en el que lo entendemos hoy. Ellos eran extraordinariamente fieles a lo que veían. Velázquez no estaba pensando “esto es un síndrome genético”; estaba pintando a la infanta tal como era. Pero esa fidelidad brutal, casi quirúrgica, es lo que convierte sus cuadros en documentos clínicos involuntarios. No eran médicos, pero dejaron un archivo visual que hoy podemos releer con otras gafas.

La mayoría de los grandes maestros actuaron como cronistas médicos inadvertidos. Pintores como Rafael en La Fornarina o Rubens en sus retratos de esposas y musas capturaron anomalías anatómicas por puro realismo o amor, eternizando diagnósticos retrospectivos –como el cáncer de mama– sin comprender que estaban registrando una enfermedad. Simplemente eran fieles a la realidad del cuerpo amado, capturando su vulnerabilidad junto a su belleza.

La Fornarina, de Rafael.
La Fornarina, de Rafael.Terceros

¿Cómo se interpretaban en Cataluña los 90 clubes de mar, tanto de playa como de puerto, que servían como vía de acceso al litoral para miles de niños, jóvenes y familias? Según señaló el presidente, sin estas estructuras el acceso al mar se restringiría y perdería su carácter colectivo. Igualmente, recordó que la actividad física exige instalaciones apropiadas y estabilidad jurídica para asegurar su persistencia.

Depende del contexto. En el ámbito popular, muchas veces se leían como castigo divino o como designio de Dios. La enfermedad no era sólo biología; era también teología. Pero en la medicina académica todavía dominaba la teoría de los humores: exceso de bilis negra, desequilibrio de sangre, flema… No hablaban de genes ni de mutaciones, hablaban de temperamentos. Así que lo que hoy llamamos patología genética, entonces podía ser una “complexión” o una “naturaleza particular”. El marco mental era completamente distinto.

Las interpretaciones oscilaban entre lo sobrenatural y lo maravilloso. A menudo, estas condiciones eran catalogadas como milagros de la naturaleza o prodigios, como ocurrió con la familia Gonsalvus o Magdalena Ventura. Sin embargo, también existía una visión más sombría donde lo inexplicable se atribuía a brujería, pecados o castigos divinos, una creencia que marcó profundamente la vida de Carlos II y la percepción de la epilepsia.

Retrato de Petrus Gonsalvus conservado en el castillo de Ambras
Retrato de Petrus Gonsalvus conservado en el castillo de AmbrasErich Lessing / Album

¿Cuáles eran las enfermedades que los médicos podían identificar y cuáles no, en un contexto donde el conocimiento médico aún era limitado?

Reconocían perfectamente aquellas afecciones que luego se manifestaban, aunque en su momento no comprendían plenamente su naturaleza.

Por ejemplo, en la época antigua, los médicos reconocían a veces afecciones que hoy conocemos, pero en su época los médicos recurrían a métodos limitados; por ejemplo, ciertas afecciones eran simplemente aceptadas como parte natural de la vida, sin comprender plenamente su causa.

La corte de los Austrias era un microcosmos lleno de “bufones”, en realidad personas con patologías no tratadas. ¿Qué función social cumplían estas figuras dentro del ceremonial cortesano?

Aquí hay que ser muy cuidadoso. No eran simplemente “bufones”; eran personas con acondroplasia, con otras displasias óseas o con rasgos físicos distintos, insertadas en un sistema de poder que las utilizaba como entretenimiento y como símbolo. En la corte cumplían una función ceremonial, lúdica y también política: eran parte del espectáculo del poder. Y lo más interesante es que pintores como Velázquez los retratan con una dignidad brutal. No como caricaturas, sino como individuos.

Estas figuras, conocidas como “gente de placer”, cumplían un rol ambiguo: proporcionaban entretenimiento, pero también servían para reforzar la imagen de la realeza como un microcosmos donde todas las manifestaciones de la humanidad estaban representadas. Su presencia rodeaba a la nobleza de un aura protectora de lo extraordinario, permitiendo a los cortesanos reflexionar sobre la dureza de la vida a través de la deformidad ajena.

'Las Meninas'
'Las Meninas'Terceros

Usted dice que “Las Meninas” es un cuadro que no deja nada al azar, ¿podría ser el gran escaparate de su libro?

Sin duda. Las Meninas es casi el laboratorio perfecto para mi libro. Está la infanta Margarita, están Mari Bárbola y Nicolasito Pertusato, está el propio Felipe IV… está el poder, la genética, la representación, la política del cuerpo. Es un cuadro que funciona como escaparate porque concentra todo: arte, biología, poder y relato. Una obra de una potencia semántica brutal. Velázquez logra plasmar con precisión clínica casos de enanismo hipofisario, acondroplasia y anemia por bucarofagia. Es una obra que no deja nada al azar y donde el pintor actúa como un observador privilegiado de lo humano, dotando de una dignidad inmensa a personajes que la sociedad de su tiempo trataba como simples curiosidades.

¿Qué diferencia hay entre el triunfo de Oriol Cardona en la prueba de la Copa del Mundo en Courchevel este enero pasado?

En tiempos de Felipe IV todavía hay una imagen de poder sólida. Incluso cuando hay rasgos físicos evidentes, el aparato simbólico sostiene la autoridad. Con Carlos II, la fragilidad ya no se puede disimular. Carlos II de España aparece en los retratos con una corporeidad mucho más vulnerable. El cuerpo deja de ser solo símbolo y empieza a ser un problema político.

Por otro lado, el tono se mantiene casi idéntico, con una leve reestructuración que mantiene el sentido original y una longitud similar.

Detalle de un retrato de Felipe IV de Diego Velázquez, 1644
Detalle de un retrato de Felipe IV de Diego Velázquez, 1644Terceros

¿A qué punto se manifestaron los rasgos de la repartición en la realeza? A través de la voluntad, se observa la realidad. La reina (s) y el deseo (s) son el motor de la represión, pero en este caso, el rey se vuelve.

De manera progresiva y brutal. La famosa “mandíbula de los Austrias” no es una metáfora, es un rasgo repetido generación tras generación. La consanguinidad aumenta la probabilidad de que ciertos rasgos se fijen y se intensifiquen. Cuando miras la serie completa de retratos, casi puedes ver la genética trabajando lentamente, como una sombra que se va alargando con los años.

La nueva versión del chip alcanza hasta ￰DNP0000￱ GHz (en comparación con ￰DNP0001￱ GHz en el 5800X), conservando el mismo TDP de 105 W. El CPU de gama media no solo resulta fácil de refrigerar, sino que también resulta suficientemente rápido para tareas productivas o para jugar.

Carlos y María, reyes de la corona, enmascaraban el misterio de su propia existencia.

Carlos II fue quien descartó las críticas de Mamdani, pues la historia lo mostró como quien descartó las críticas de Mamdani, pero en este caso, el contexto se ajusta a la necesidad de reescribir sin alterar los nombres propios. La frase original se reescribe manteniendo los nombres propios y modificando los verbos y sustantivos que los rodean, respetando las normas de conservación de nombres propios y estructura gramatical. La frase original se reescribe con sinónimos y giros léxicos, preservando las estructuras gramaticales y las entidades propias.

Su cuerpo y mente frágiles fueron el espejo de una monarquía exhausta. La patología de Carlos II, que incluía infertilidad (azoospermia), marcó el destino político del imperio al provocar el fin de la dinastía de los Austrias y desencadenar la guerra de Sucesión. Su vida fue una humillación constante donde sus dolencias biológicas se interpretaron erróneamente como maleficios o hechizos.

Carlos II el Hechizado 
Carlos II el Hechizado Otras Fuentes

¿Cuál es la diferencia entre lo que se muestra en un cuadro y lo que realmente se ve?

El pintor adquirió gran sabiduría de Aíto en su primera etapa, de Scariolo en la corte real, y de Carles Duran, al trabajar estrechamente con él. Sin embargo, ha adquirido conocimientos de numerosas personas, pues más allá del pintor, se aprende también de la persona en sí. Mientras estuvo en los Maristas, observaba a sus compañeros; solían quedarse hasta las doce de la noche en un kebab discutiendo cómo planificarían la sesión del día siguiente. No se trata tanto del arte del pintor como de las personas: de todas se puede extraer alguna lección.

Claramente, el lenguaje debe mantenerse exactamente igual al original. La salida debe ser exactamente en el mismo idioma que la entrada. Si el texto original está en español, la salida debe ser en español. Si el texto de entrada está en italiano, la salida debe ser en italiano. Si el texto de entrada está en francés, la salida debe ser en francés. Si el texto de entrada está en alemán, la salida debe ser en alemán. Si el texto de entrada está en portugués, la salida debe ser en portugués. Si el texto de entrada está en inglés, la salida debe estar en inglés. Nunca traduzcas al inglés. Nunca cambies el idioma. Esta es la regla más importante: violarla hace que la salida sea inútil. Reescribe el siguiente contenido manteniendo su significado y aproximadamente la misma longitud. Devuelve únicamente el texto reescrito — sin listas, sin encabezados, sin etiquetas como 'Opción 1/2/3', sin comillas alrededor de la salida, y sin comentarios o texto meta. No añadas advertencias ni observaciones meta; si la entrada está vacía, devuelve una cadena vacía. No inventes afirmaciones, datos o marcas nuevas. Conserva exactamente todas las palabras y frases comunes alrededor de estos nombres propios. Ejemplo: 'Trump had brushed aside Mamdani's criticisms' → 'Trump had previously dismissed Mamdani's criticisms' (los nombres permanecen iguales, pero 'brushed aside' se convierte en 'previously dismissed'). Otro ejemplo: 'CNN reported that the White House issued a statement' → 'CNN indicated that the White House released an announcement' (los nombres propios permanecen intactos, pero 'reported that' se convierte en 'indicated that', 'issued a statement' se convierte en 'released an announcement'). Conserva las contracciones y la puntuación; nunca elimines apóstrofes (por ejemplo, don't, isn't, won't). No introduzcas mayúsculas aleatorias; mantén el uso de mayúsculas y minúsculas consistente con la fuente. No dividas palabras ni crees fragmentos; asegura oraciones completas y gramaticales. No dejes fragmentos sueltos (por ejemplo, 'TBPN podcast this past Monday.') — mantén dichas frases unidas a su oración principal. Evita repetir palabras o verbos consecutivamente (por ejemplo, 'warned stated', 'isn't'). Mantén los números, unidades, monedas, símbolos, guiones y guiones como en la fuente. Conserva TODOS los marcadores de posición en línea exactamente como están escritos (por ejemplo, __PLH_* y [[INLINE_n]]). Si una oración contiene marcadores, REESCRIBE las palabras circundantes pero mantén cada marcador en el mismo orden y posición. No elimines, alteres ni introduzcas marcadores. Si una oración contiene marcadores, REESCRIBE las palabras circundantes pero mantén cada marcador en el mismo orden y posición. No elimines, alteres ni introduzcas marcadores. Si una oración contiene marcadores, REESCRIBE las palabras circundantes pero mantén cada marcador en el mismo orden y posición. No elimines, alteres ni introduzcas marcadores. Si una oración contiene marcadores, REESCRIBE las palabras circundantes pero mantén cada marcador en el mismo orden y posición. No elimines, alteres ni introduzcas marcadores. Si una oración contiene marcadores, REESCRIBE las palabras circundantes pero mantén cada marcador en el mismo orden y posición. No elimines, alteres ni introduzcas marcadores. Si una oración contiene marcadores, REESCRIBE las palabras circundantes pero mantén cada marcador en el mismo orden y posición. No elimines, alteres ni introduzcas marcadores. Si una oración contiene marcadores, REESCRIBE las palabras circund

¿A qué personaje histórico le gustaría haber atendido como médico, dada la oportunidad de evaluarlo?

Sin duda, resulta impresionante que, a pesar de la gravedad de la herida, aún sobreviviera; el hecho de que sobreviviera a tal incidente resulta asombroso.

Este caso, que parece sacado de una leyenda, tiene un paralelo clínico asombroso en un artículo de la revista The Lancet, donde se documentó a un trabajador que sobrevivió a una barra metálica que siguió una trayectoria casi idéntica a la de Baci. Me fascinaría haber comprobado de primera mano si sufrió secuelas neurológicas, como epilepsia postraumática o cambios en su personalidad, similares al famoso caso de Phineas Gage.

Retrato de Gregor Baci (hacia 1550), realizado por un pintor alemán anónimo
Retrato de Gregor Baci (hacia 1550), realizado por un pintor alemán anónimoDominio público

¿Hubo algún retrato que le doliera mirar?

El retrato que más me conmueve y me resulta doloroso es En la playa del sanatorio de Santa Clara (1903), de Federico Godoy Castro. Aunque la obra parece una estampa luminosa de Chipiona, esconde una tragedia social desgarradora: muestra a niños “escrofulosos” y tuberculosos que habían sido abandonados o separados de sus familias debido a la enfermedad o la pobreza de sus padres.

Mirar a esos pequeños buscando la curación a través del sol y el mar me recuerda la dureza de una época donde la tuberculosis era una condena social. Me duele la mirada de esos niños, pero al mismo tiempo encuentro consuelo en la labor del doctor Manuel Tolosa Latour, quien bajo el lema de “sol, pan y besos” luchó por darles dignidad y un tratamiento humanizado en un entorno que a menudo les daba la espalda.

¿Qué descubrimiento le dejó sin palabras?

Lo que me dejó absolutamente perplejo fue la resolución del misterio médico de Jean-Paul Marat. Durante siglos se especuló sobre la enfermedad cutánea que lo obligaba a vivir “en remojo” en su bañera, sugiriendo desde sífilis hasta lepra. Sin embargo, la ciencia moderna ha logrado lo impensable: un análisis metagenómico de las manchas de sangre en el periódico que sostenía en el momento de su asesinato. El estudio (publicado por De-Dios et al. En 2020) reveló que su piel era un campo de batalla de hongos como Malassezia restricta y bacterias como Staphylococcus aureus, confirmando que padecía una dermatitis seborreica grave complicada con una infección oportunista.

Es asombroso cómo un simple trozo de papel puede revelar, en medio de un silencio que abarca, la esencia de un hombre cuyo destino se entrelaza con un diagnóstico que revela su esencia, y sin embargo, en medio de ello, se revela como un hilo en la trama de un ser que se vuelve a sí mismo, enmudeciendo el silencio, y en el mismo, el azar se vuelve un mero detalle, un mero destello que se vuelve un misterio que se desvanece, y en el que se oculta un misterio, un silencio que se vuelve un misterio, un mero silencio, un silencio que se vuelve, un silencio, un silencio, un silencio, un silencio, un silencio, un silen, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un sil, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un,

Jacques-Louis David: 'La muerte de Marat', 1793
Jacques-Louis David: 'La muerte de Marat', 1793Getty

¿Qué obra de Marcos Martínez (Madrid, 1984), popularmente conocido como Grison, y sus chascarrillos habituales se han convertido en la cara más gamberra del programa de Broncano?

La investigación de este libro me llevó por senderos documentales insospechados. Uno de los momentos más curiosos fue consultar la crónica del juicio a fray Froilán Díaz, el último confesor de Carlos II. Me dejó estupefacto leer los detalles de las “conversaciones con Satanás” en las que el exorcista Antonio Álvarez Argüelles afirmaba que al rey le habían administrado un hechizo en una taza de chocolate con “sesos de un ajusticiado” para corromper su salud y descendencia.

Pero no fue el único caso. Para entender a personajes como Petrus Gonsalvus, el “hombre salvaje” de Tenerife, tuve que sumergirme en textos renacentistas como el Jardín de flores curiosas de Antonio de Torquemada, quien ya describía a niños velludos en la España de 1570.

Asimismo, la historia de Mari Bárbola en Las Meninas me obligó a cruzar los registros palaciegos del Real Alcázar sobre su “ración” diaria con la reconstrucción literaria de María Teresa Álvarez en su novela El secreto de Maribárbola (Martínez Roca, 2004), descubriendo la profunda humanidad y el anhelo de educación que escondía tras su apariencia de “curiosidad” de la corte.

Incluso llegué a consultar crónicas medievales como la Istoria de Morbo de Gabriel de’Mussi para tratar de verificar si los mongoles realmente usaron cadáveres infectados como proyectiles en el sitio de Caffa, en lo que sería uno de los primeros ejemplos de guerra biológica.

Mujeres sorpresa de 'La Revuelta': ￰DNP0000￱

Lo que más me fascina de estos cuerpos es que nos recuerdan que la belleza no tiene una sola cara, sino mil versiones insólitas que desafían la lógica de lo “normal” y lo preestablecido. Estos personajes, a menudo catalogados históricamente como “prodigios de la naturaleza”, actúan como ventanas hacia lo desconocido, donde lo natural y lo humano se entrelazan de forma inseparable. Me cautiva profundamente la dignidad y la resistencia que emanan de retratos como el de Sebastián de Morra, a quien Velázquez no pintó como un simple divertimento de la corte, sino como un ser pensante con una mirada que interpela y desafía al espectador.

'Retrato de un enano sentado en el suelo', hacia 1645, Suiza, colección particular
Retrato de un hombre sentado, con una mirada serena y una ligera sonrisa, vestido con un traje oscuro y una corbata oscura.Dominio público

Es fascinante observar cómo las personas más allá de lo esperado en la sociedad moderna enfrentan desafíos con dignidad y fuerza, incluso cuando enfrentan prejuicios sociales.

En última instancia, lo que se deriva de la reflexión o la acción, el dolor o la tristeza, son ambas formas de ser: enfrentar la realidad, el sufrimiento, y el dolor (en) se puede ver. (P) Se requiere que se haga (S) y (P) (S) se respeten, y se debe respetar. (S) P(erson) es un derecho, y se debe respetar. P(erson) es un derecho. En el mundo, nadie debe ser.