Las Claves
- Donald Trump anunció un ataque a gran escala contra Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro junto a su esposa.
- La vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió pruebas de vida
Durante las primeras horas de hoy, Estados Unidos atacó diversos puntos de Venezuela, entre ellos la capital, Caracas, marcando un serio incremento de las hostilidades contra el gobierno de Nicolás Maduro, lo cual implica la incursión de Washington en una confrontación frontal con la nación después de un largo periodo de fricciones. El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó que Estados Unidos ejecutó “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, que ha sido, junto con su mujer capturado y sacado por aire del país”. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostiene que no se sabe dónde se encuentran Maduro y su cónyuge e indica: “Exigimos prueba de vida”.
La agresión se produjo “en conjunción con las fuerzas del orden de Estados Unidos”, afirmó Trump en una publicación de la red social Truth Social, donde señaló que ofrecerá más datos hoy en una comparecencia ante la prensa a las 11 h de la mañana (las 17 hora española) desde Mar-a-Lago (Florida).
Transcurridas dos horas desde los estallidos iniciales, la administración de Venezuela proclamó la situación de excepción en el territorio e instó a la ciudadanía a organizarse con el fin de “derrotar esta agresión imperialista” de EE.UU. De igual modo, tildó la agresión como “gravísima agresión militar” y dispuso “el despliegue del comando para la defensa integral de la nación”.
“Venezuela resistirá la presencia de tropas extranjeras”, sostuvo el titular de Defensa, Vladimir Padrino, en una grabación difundida durante la madrugada, al tiempo que el mandatario norteamericano, Donald Trump, anunciaba la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su expulsión.
La ofensiva de Estados Unidos hacia la nación impactó áreas residenciales, declaró Padrino, y Venezuela se encuentra reuniendo datos acerca de fallecidos y lesionados.
De acuerdo con la agencia Associated Press, se contabilizaron un mínimo de siete estallidos en la urbe principal, iniciados cerca de las 1:50h (las 6:50h en España), además del estruendo de aviones circulando a escasa altitud, grabados y difundidos por diversos internautas mediante plataformas digitales. Los ataques aéreos igualmente perjudicaron las zonas meridional y oriental de la metrópoli, abarcando los recintos castrenses de La Carlota y Fuerte Tiuna, provocando que decenas de miles de ciudadanos se quedaran carentes de suministro eléctrico.
Imagen del incendio en Fuerte Tiuna, el complejo castrense de mayor tamaño en Venezuela, tras diversas explosiones en Caracas.
Por otra parte, la administración de Venezuela señala que se han reportado detonaciones en el estado de La Guaira, hacia el norte de Caracas, y en la franja costera del país, además de en Higuerote, una localidad marítima del estado Miranda, y en distintas zonas del estado de Aragua.
Los ataques aéreos se han sucedido tras varios meses de advertencias del presidente Trump, el cual, bajo una supuesta misión antinarcóticos, la Operación Lanza del Sur, ha estado bombardeando desde agosto navíos que circulan por el mar Caribe y el océano Pacífico. En el transcurso de los últimos cuatro meses, el Pentágono ha desplegado soldados, aeronaves y buques de combate cerca de Venezuela y ha destruido unas veinte embarcaciones, en las que ha ejecutado extrajudicialmente a por lo menos 105 personas.
Conforme progresaba la misión, Trump ha manifestado mediante sus acciones y palabras que el propósito principal consiste en una sustitución de gobierno en Venezuela. El Departamento de Estado describió al presidente Maduro como líder de un “Estado narco-terrorista” y le atribuyó la dirección de bandas que transportan estupefacientes hacia EE.UU., tales como el Tren de Aragua. Durante la semana previa, la CIA dirigió un ataque con drones contra una zona de atraque donde, de acuerdo con lo dicho por Trump, las mafias de Venezuela embarcaban sus sustancias ilícitas.
Maduro –quien sostuvo un encuentro este viernes con un representante particular del mandatario chino Xi Jinping– manifestó su disposición para pactar un convenio con EE.UU. Con el fin de enfrentar el tráfico de drogas. Durante una charla, igualmente afirmó que Washington pretende imponer un relevo de mando en su nación para obtener entrada a sus yacimientos de crudo, el pilar financiero de Venezuela. La dirigente opositora, María Corina Machado, última galardonada con el Nobel de la Paz, ha respaldado desde su refugio secreto una actuación de Trump, señalando que él es quien realmente debería poseer dicho reconocimiento.
El mandatario de Colombia, Gustavo Petro, quien igualmente fue increpado por la Administración Trump, se convirtió en el primer gobernante de la zona en pronunciarse mediante sus plataformas digitales: “En este momento bombardean Caracas. Alerta a todo el mundo, han atacado a Venezuela. Bombardean con misiles. Deben reunirse la OEA y la ONU de inmediato”.
El mandatario de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, igualmente ha reprobado “el ataque criminal de EE.UU.” Hacia Venezuela, instando a una censura apremiante del entorno internacional ante lo que ha definido como “terrorismo de Estado contra el valiente pueblo venezolano y contra Nuestra América”.
Trump aseguró durante su candidatura que evitaría involucrarse en cuestiones internacionales con el fin de priorizar su visión estratégica: “Estados Unidos primero”. No obstante, en el transcurso de su primer año tras retomar el mando, ha intervenido, ya sea directa o indirectamente, en una cifra superior a 600 bombardeos en un mínimo de 7 naciones, de acuerdo con el organismo de seguimiento ACLED: Venezuela, Irán, Irak, Yemen, Siria, Somalia y Nigeria.


