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Delta Force: los amos del sigilo

Convulsión en América Latina

Los Delta Force son la unidad de élite de EE.UU. Capaz de extraer a un “objetivo de alto valor” como Nicolás Maduro

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Unidades de operaciones especiales desplegándose en Kuwait, en una imagen de archivo

Unidades de operaciones especiales desplegándose en Kuwait, en una imagen de archivo

PA Images / Getty

La extracción de un presidente de Gobierno es el premio gordo para una unidad de élite como los llamados Delta Force”, comentó ayer a Guyana Guardian un oficial de operaciones especiales del ejército español retirado y con amplia experiencia en combate.

Una misión de tal envergadura necesita de muchas semanas de preparación, por lo que todo indica que, pese a los gestos de Nicolás Maduro por congraciarse con Donald Trump, la suerte del hasta ahora líder chavista estaba echada. La unidad de élite de operaciones especiales del Army cumplió con la misión encomendada.

El nombre de Delta Force es en realidad una convención, una denominación popular y para los medios de comunicación. Su nombre real se aproximaría más a Primer Destacamento Operacional de Fuerzas Especiales Delta (1st SFOD-D, por sus siglas en inglés). Se trata de un selecto grupo de miembros del ejército de Estados Unidos, que principalmente proceden de los Rangers. En una publicación interna del destacamento se hace esta descripción: “Unidad de operaciones especiales del ejército de EE.UU., organizada para llevar a cabo misiones que requieren una respuesta rápida con aplicación quirúrgica de una amplia variedad de capacidades únicas”.

El número de efectivos que lo componen, así como casi todo lo que tiene que ver con reclutamiento, preparación y la inmensa mayoría de las operaciones que han desarrollado en su historia desde su creación, en 1977, son secretos. Por ese motivo, la horquilla numérica de sus miembros es muy amplia. Se calcula que son un total de entre 1.000 y 2.000 componentes, de los cuales solo un 25% pertenecen a escuadrones de acción directa. El resto, tan necesarios o más que quienes llevan a cabo el golpe de mano directamente, pertenecen a otros de logística, médicos, reconocimiento, inteligencia, transporte o comunicaciones.

Son algunos de estos especialistas los que habrán estado desde hace semanas allanando el camino con infiltración física y electrónica en suelo venezolano para que, en el momento de la fase de explotación, alguno o varios de los escuadrones de acción directa hayan llevado a cabo la más delicada de las misiones encomendadas en esta operación: “la extracción” de Nicolás Maduro.

A una captura de este calibre, como es la de un presidente de un país soberano, se la conoce dentro del mundo de operaciones especiales como una misión con objetivo de alto valor (HVT, por sus siglas en inglés).

La unidad cuenta con entre 1.000 y 2.000 efectivos, de los que el 25% son especialistas en la acción directa

La llegada hace un par de meses al Caribe del buque de Estados Unidos MV Ocean Trader , también conocido como el “barco fantasma”, indicaba que, como anunciaba Donald Trump sin empacho alguno, podían llevarse a cabo incursiones en territorio venezolano. El MV Ocean Trader es un buque anfibio con apariencia de mercante, preparado para operaciones encubiertas, que depende del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, órgano conjunto que agrupa a todas las unidades de élite de todas las fuerzas armadas estadounidenses, incluidos los también conocidos Navy Seals, responsables de la localización y la muerte de Osama bin Laden en el 2011.

Igual que en el caso del asalto a la casa donde se escondía el líder de Al Qaeda, los Delta Force fueron infiltrados en la zona de operaciones gracias a helicópteros del tipo Black Hawk especialmente modificados para ser más silenciosos. Se les conoce familiarmente entre militares como night stalkers (acosadores nocturnos).

Los Delta Force tienen su base en el estado de Carolina del Norte, en la base militar de Fort Bragg. Aunque es poca la información de que se dispone sobre sus técnicas de adiestramiento, se sabe que es altamente exigente en el plano de la resistencia física y psicológica. Además, se le otorga gran importancia al uso y el aprendizaje de idiomas.

Se tiene conocimiento, por ejemplo, de que dentro de los Delta Force hay muchos operadores que dominan el español y por ello han tenido un radio de actuación mayor en América Latina que, por ejemplo, los Navy Seals, más inclinados por operar en Asia.

Un ejemplo claro de las capacidades de los Delta Force fue la captura y la extracción en 1989 del comandante Manuel Antonio Noriega, entonces hombre fuerte de Panamá y que, como se cree que le ocurrirá a Nicolás Maduro, afrontó cargos por narcotráfico. Aquella misión, conocida como operación Causa Justa, fue un éxito desde el punto de vista operacional de Estados Unidos, aunque, como la llevada a cabo en Venezuela, levantó las protestas de numerosos países.

Sin embargo, el estreno de los conocidos como Delta Force en 1980 resultó ser un fiasco. La ­llamada operación Eagle Claw para el rescate de los rehenes estadounidenses retenidos en la embajada de Teherán tras la revolución de los ayatolás fue un sonado fracaso. Llegaron a colisionar aeronaves en el intento de despliegue táctico.

Los ejecutores de la misión contaban con el apoyo del buque ‘MV Ocean Trader’, llamado “barco fantasma”

Tampoco fue un éxito el intento de localizar a Bin Laden en las montañas de Tora Bora, una década antes de que los Navy Seal dieran con él. Sin embargo, sí que se sabe que los Delta Force han cubierto con gran éxito objetivos militares marcados por el alto mando de Estados Unidos en Siria, siendo el más señalado la “eliminación” en el 2019 del líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi.

Enrique Figueredo Navarro

Enrique Figueredo Navarro

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Redactor de Guyana Guardian desde 2005 en áreas de Sucesos e Internacional. Codirector del podcast Dossier Negro. Antes en El Mundo y en Antena 3 Radio. Últimos libros: 'A la velocidad del hachís' y 'Mala gente'

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