Escalofríos en Groenlandia: Trump alarma a Dinamarca y Europa al decir que se ocupará de la isla ártica “dentro de dos meses”

Tras la intervención en Venezuela

El presidente de Estados Unidos deja en el aire qué acción prepara y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, cree que Trump habla en serio

Imagen compartida a través de la red social X por la ultraderechista MAGA, Katie Miller

Mapa de Groenlandia con los colores de la bandera de Estados Unidos que colgó en la red social X el 3 de enero Katie Miller, esposa del subdirector  de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller 

X / @KatieMiller

Un mapa calzado en un mensaje en redes sociales, aliñado con nuevos comentarios de Donald Trump sobre la gran isla ártica objeto de sus deseos, ha provocado escalofríos que reverberan en el territorio aludido y en Europa. El sábado, con el ataque de Estados Unidos a Venezuela para capturar y llevarse a Nicolás Maduro aún caliente, la esposa de Stephen Miller, subdirector del gabinete de la Casa Blanca, publicó en la red social X un mapa de Groenlandia con los colores de la bandera estadounidense y una simple palabra escrita en letras mayúsculas: “SOON” (pronto).

En Dinamarca –de cuyo reino forma parte Groenlandia con un estatus de autogobierno reforzado–, el mapa despertó indignación, al igual que en la isla, que vuelve sentir el acoso directo de Trump tras unos meses de calma relativa.

Envalentonado por el resultado de la intervención armada en Venezuela, y mientras el mundo se pregunta qué país será el siguiente en recibir trato similar, el presidente de Estados Unidos lanzó amenazas a Cuba y a Colombia, y ha reactivado su pretensión de anexionarse Groenlandia. Sus frases sobre la isla ártica van desde la asertividad claramente amenazadora hasta la indefinición más inquietante.

Inquietud creciente en Copenhague y Nuuk 

“Si Estados Unidos ataca a otro país de la OTAN, todo se acaba”, alerta la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. “Basta ya, no más fantasías sobre anexión”, clama el jefe del Gobierno groenlandés,  Jens-Frederik Nielsen 

“Necesitamos a Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional, y Dinamarca no va a poder hacerlo”, declaró Donald Trump a los periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One en la noche del domingo al lunes, cuando regresaba a Washington desde su mansión de Mar-a-Lago en Florida. “Es muy estratégica ahora mismo; Groenlandia está repleta de barcos rusos y chinos por todas partes”, aseguró Trump, sin sustentar esta afirmación con pruebas.

Luego zanjó el tema anunciando tiempos, sin especificar qué tipo de acción o conducta tiene en mente: “Nos ocuparemos de Groenlandia dentro de unos dos meses..., hablemos de Groenlandia en veinte días”. Antes de eso, en una entrevista telefónica el domingo con el medio estadounidense The Atlantic , que le preguntó sobre las implicaciones para Groenlandia de la intervención militar en Venezuela, Trump respondió: “Tendrán que analizarlo ellos mismos; realmente no lo sé”.

(FILES) Jens-Frederik Nielsen (2nd R), new Prime Minister of Greenland and leader of the Demokraatit party, and MPs take part in a procession from Hans Egede house to Nuuk Cathedral, where a service is held during the constituent assembly in the Greenlandic parliament (Inatsisartut) in Nuuk, Greenland on April 7, 2025.

El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen (segundo por la derecha), junto a ciudadanos en la capital groenlandesa, Nuuk, el 7 de abril del 2025  

Emil STACH / Ritzau Scanpix / AFP

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que el domingo había emitido ya un comunicado instando a Washington a cesar en sus amenazas “contra un aliado histórico y contra un territorio y un pueblo que han dejado claro que no están en venta”, confirmó el lunes en la radio pública danesa DR su creencia de que Trump no habla por hablar.

 “Desafortunadamente, creo que el presidente estadounidense debe ser tomado en serio cuando dice que quiere Groenlandia”, dijo Frederiksen, quien recordó que la postura de Copenhague al respecto es “muy clara” y que “Groenlandia ha dicho en repetidas ocasiones que no quiere formar parte de Estados Unidos”. La mandataria danesa concluyó poniéndose en lo peor: “Si Estados Unidos ataca a otro país de la OTAN, todo se acaba”.

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El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, replicó también vía Facebook al renovado asedio de Trump a la isla: “Las amenazas, la presión y hablar sobre anexión no tienen cabida entre amigos. Basta ya (...), no más fantasías sobre anexión”. En la capital groenlandesa, Nuuk, y en Copenhague había levantado ya fuerte inquietud el nombramiento por Trump hace dos semanas de un enviado especial para la isla, Jeff Landry, gobernador de Luisiana. Uno tras otro, se suceden episodios de hostigamiento que van al alza.

Europa reaccionó con alarma a las nuevas andanadas de Washington contra Groenlandia. Los líderes nórdicos mostraron en tropel su respaldo, así como los mandatarios de Alemania, Francia, Polonia, Reino Unido y España, entre otros. “La UE seguirá defendiendo los principios de soberanía nacional, integridad territorial e inviolabilidad de las fronteras”, dijo la portavoz de política exterior de la UE, Anitta Hipper.

Dinamarca forma parte del club comunitario desde 1973, y Groenlandia lo abandonó en 1985 porque no quería estar sujeta a sus estrictas leyes de pesca, pero sigue estando en la OTAN vía Dinamarca. La amenaza de un aliado, Estados Unidos, es una situación insólita en la Alianza Atlántica.

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