EE.UU. Apoya un despliegue europeo en Ucrania y da garantías de seguridad
Guerra en Europa
Trump supervisará un eventual alto el fuego y acepta defender a Kyiv si Rusia vuelve a atacar

El yerno de Donald Trump, Jared Kushner, y el enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, a su entrada al Elíseo para la reunión

Estados Unidos y sus aliados europeos han aparcado sus crecientes diferencias en política internacional y logran mantener un consenso básico sobre la crisis ucraniana. En una reunión de la Coalición de Voluntarios, este martes en París, los representantes de Donald Trump aceptaron que Washington supervise un eventual alto el fuego, apoye el despliegue de tropas multinacionales, sobre todo francesas y británicas, y sea el garante final de la seguridad de Kyiv si Rusia volviera a atacar.
El presidente francés y anfitrión de la conferencia en el Elíseo, Emmanuel Macron, habló de “avance considerable” en la “convergencia” entre los aliados europeos y Estados Unidos sobre el futuro de Ucrania.
Antes de que Macron tomara la palabra, el presidente francés, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, firmaron, entre sonrisas, una declaración de intenciones sobre el despliegue de una fuerza multinacional una vez alcanzado el alto el fuego. “Estamos más cerca de la paz en Ucrania que nunca”, afirmó Starmer, si bien avisó que “quedan los metros más duros por delante”.
Pedro Sánchez había dicho poco antes que España está dispuesta a “consolidar la paz (en Ucrania) con la presencia de las Fuerzas Armadas españolas”. El presidente anunció que se reuniría con los principales grupos parlamentarios para discutir sobre esa participación. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, por el contrario, excluyó que sus soldados puedan ser desplegados en Ucrania. Macron mencionó expresamente la contribución de Turquía, que se ocupará del control del mar Negro.
Por parte estadounidense, el enviado Witkoff destacó la importancia de los protocolos de seguridad para dar confianza a los ucranianos de que “cuando esto se acabe, se acabe para siempre”.
A la cita de París acudieron representantes de 35 países, entre ellos 26 jefes de Estado y de gobierno, además de los principales dirigentes de la Unión Europea, como Ursula von der Leyen, António Costa y Kaja Kallas; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el comandante supremo aliado en Europa, el general norteamericano Alexus Grynkewich.
El documento hecho público este martes se denomina “Declaración de París- Garantías de seguridad robusta para una paz sólida y duradera en Ucrania”. El plan prevé que Estados Unidos lleve la iniciativa en definir las condiciones de alto el fuego y los mecanismos de su verificación. Se acuerda que la coalición de aliados de Ucrania continuará ayudando de modo decisivo al Ejército ucraniano, sobre todo para la compra de armas, porque este seguirá siendo “la primera línea de defensa y de disuasión”.
Respecto a la fuerza multinacional, la declaración de París, estipula que estos contingentes militares estarán dirigidos por países europeos (Francia y Gran Bretaña aportarán el grueso de tropas), con el respado de Estados Unidos en el ámbito logístico, de inteligencia, satélites de comunicaciones y otros recursos en los que Washington detenta una supremacía incontestada.
En caso de un nuevo ataque ruso, los aliados de Ucrania están de acuerdo en fijar compromisos vinculantes “que pueden incluir el uso de capacidades militares, inteligencia, apoyo logístico, iniciativas diplomáticas y adopción de sanciones adicionales”. Aunque permanece cierta ambigüedad sobre la respuesta real que habría si Moscú vuelve a atacar, las garantías son relevantes, las máximas que Zelenski y los europeos podían arrancar a la Administración Trump dadas las circunstancias. Es significativa, sin embargo, la decisión de crear una “célula de coordinaciónn Estados Unidos/Ucrania/Coalición” en el cuartel general de la futura fuerza multinacional, ubicado en la fortaleza de Mont Valérien, a las afueras de París, un lugar de fuertes evocaciones históricas, pues fue donde los ocupantes nazis encarcelaba a los miembros de la resistencia y los ejecutaban.