Las Claves
- El estallido histórico de manifestaciones en Irán responde al colapso económico, la inflación descontrolada y la represión de derechos fundamentales.
- La cúp
La interrupción absoluta de las redes de comunicación no ha conseguido detener el histórico estallido de manifestaciones en Irán, donde el régimen de los ayatolás enfrenta su desafío doméstico más significativo a partir del movimiento 'Mujer, Vida, Libertad', que durante 2022 convulsionó los núcleos urbanos más importantes luego del fallecimiento, mientras se encontraba detenida, de la joven Mahsa Amini.
La cúpula castrense de la República Islámica aseguró este sábado que responderá con firmeza ante toda “complot” que amenace la seguridad nacional e identificó explícitamente a Estados Unidos como el promotor de las revueltas sociales. De acuerdo con la nota oficial, la “agresivo” y “perverso” administración de Donald Trump se encontraría tras los complots destinados a retomar el control sobre el pueblo iraní; acciones coordinadas con el “régimen sionista criminal”, refiriéndose a Israel, y a “grupos terroristas” cuya identidad no ha sido revelada.
La falta de transparencia de la nación persa, hogar de más de 92 millones de individuos, impide precisar el total de capturados o fallecidos en las protestas, pese a que entidades como Irán Human Rights (IHRNGO), radicada en Oslo, han notificado un mínimo de 51 víctimas mortales desde el 28 de diciembre.
El medio de comunicación Tasnim comunicó el arresto de 100 “alborotadores armados” en el municipio de Baharestan, próximo a Teherán. Diversas grabaciones que lograron evadir el control estatal exhiben a muchachos de Irán incendiando el retrato del ayatolá Ali Jameni o la caída de un monumento de Qasem Suleimani, comandante del Ejército y personaje respetado después de su muerte dispuesta por Donald Trump en 2020.
Conforme al historiador británico Peter Frankopan, conocedor de la región, este periodo de dos semanas de protestas “han sacudido de verdad al liderazgo del país”. “Una señal clara ha sido el cierre de internet y de las redes telefónicas para impedir que la población comparta información y se coordine”, detalla. La jerarquía militar, señala, pretende atribuir a sus oponentes estadounidenses e israelíes unas marchas fomentadas por “el aumento de precios, la escasez de bienes básicos y la represión de derechos”.
Frankopan expone una colectividad de corta edad, en la que el 70% de los ciudadanos nació tras la revolución islámica de 1979 que fijó el presente esquema teocrático. En tiempos recientes, Irán se tornó en el eje del bautizado ‘Eje de la resistencia’, y cooperó en el sustento de agrupaciones adversarias de Israel como Hamas en Gaza, Hizbulah en Líbano, o los hutíes de Yemen.
“En el núcleo de esta crisis hay un colapso económico que muchos iraníes atribuyen a más de una década de mala gestión, sanciones y conflictos geopolíticos”, afirma el experto en historia. “El rial iraní se ha desplomado a mínimos históricos -superando 1,4 millones por dólar- y la inflación se ha disparado, erosionando de forma drástica el poder adquisitivo y haciendo inasequibles incluso los bienes básicos para millones de personas”. Los castigos financieros impuestos al Estado persa igualmente han restringido su potencial para extraer y vender sus vastos yacimientos de crudo.
El fin del mandato en Irán se festejaría de igual modo en Washington que en Tel Aviv. Después de la denominada Guerra de los 12 días, la administración de Beniamín Netanyahu ha declarado que la cúpula de Irán y su plan atómico representan el riesgo vital más grave para Israel.
Ninguno de los dos socios ha optado por intervenir militarmente en Irán, y contemplan el escenario desde lejos. El primer ministro israelí ha remitido palabras de aliento a los manifestantes y ha expresado su deseo de que termine la era de los ayatolás. Donald Trump, por su cuenta, ha avisado con una ofensiva contra Irán si el mando persa elige reprimirlas.
En estos instantes, la ubicación del líder supremo, al igual que su futuro cercano, continúan siendo un misterio. Su eventual desaparición desencadenaría un colapso sucesivo de sus fuerzas aliadas en la zona, y otorgaría una libertad de acción bastante mayor a Israel para reconfigurar Oriente Medio.
La inexistencia de una oposición integrada en Irán complica predecir quién ocuparía el mando. El constante aspirante de los sah, Reza Pahlevi, ha exigido la vuelta del régimen monárquico. En una grabación compartida en X, el sobrino del monarca definitivo de Persia, establecido en Estados Unidos y cuyo progenitor fue apartado por la insurrección de 1979, manifestó que la República Islámica está “de rodillas”.
Exhortó a la ciudadanía a ocupar los núcleos urbanos y manifestó que alistaba su retorno cercano a Irán. “Nuestro objetivo ya no es simplemente salir a las calles; el objetivo es prepararnos para tomar los centros urbanos y mantenerlos”, sostuvo. No obstante, en la Casa Blanca todavía no atienden sus llamadas.
