Internacional

La justicia envía a prisión al dueño del bar incendiado en el que murieron 40 jóvenes

Tragedia en los Alpes suizos 

El tribunal del cantón de Valais ha tomado la decisión ante el riesgo de fuga, mientras prosiguen los interrogatorios a testigos y supervivientes del siniestro

Los propietarios del bar Le Constellation Jacques Moretti  y Jessica Moretti en su última comparecencia judicial, la semana pasada 

Los propietarios del bar Le Constellation Jacques Moretti  y Jessica Moretti en su última comparecencia judicial, la semana pasada 

FABRICE COFFRINI / AFP

Un tribunal ha decidido este lunes enviar a prisión provisional al copropietario del bar Le Constellation de la localidad suiza de Crans-Montana, en el que murieron 40 jóvenes y otros 116 resultaron heridos de gravedad durante un incendio en Nochevieja. Jacques Moretti ya fue detenido el jueves por la policía, tras declarar, junto a la otra propietaria del establecimiento y pareja, Jessica Moretti. Como ya argumentó la policía, ahora los jueces entiende que hay riesgo de fuga y ordena tres meses de prisión, mientras avanza la investigación que deberá determinar si hubo responsabilidades penales en una tragedia que ha conmocionado Suiza y países vecinos como Francia e Italia, procedencia de algunas de las víctimas.

La pareja, franceses de origen corso pero instalados desde hace más de una década en los Alpes suizos, están siendo investigados por los delitos de homicidio y lesiones imprudentes. El jueves acudieron a la Fiscalía a declarar y defendieron la gestión del local, asegurando que hicieron todo lo que les exigió en su momento las administraciones municipales y cantonales de Crans-Montana.

Al término de la declaración, el hombre fue detenido, mientras que la mujer pudo abandonar la sede judicial, para poder ocuparse de los hijos pequeños del matrimonio. Tras unas gafas de sol oscuras, Jessica Moretti se detuvo ante los medios de comunicación para pedir una y otra vez disculpas a las víctimas y a sus familias.

Este fin de semana, la televisión francesa BMFTV tuvo acceso y difundió la primera declaración a la policía que realizaron los Moretti diez horas después del incendio y en calidad de testigos.

 En esa primer interrogatorio, los investigadores preguntaron a la pareja sobre la seguridad del local, un bar que compraron en el 2015, con un aforo máximo de 300 personas, según contó el dueño, que reformaron por completo, incluyendo la espuma del techo del sótano, que ya estaba, pero que sustituyó por la que prendió rápidamente en el suceso. Un aislante acústico que a la vista de su comportamiento con las primeras llamas provocadas por la cercanía de unas bengalas, no era ignífugo.

El momento en que las chispas alcanzan el techo del bar Le Constellation de Crans-Montana
El momento en que las chispas alcanzan el techo del bar Le Constellation de Crans-MontanaLV

Había una salida principal y una de emergencia en la parte trasera, ambas claramente señalizadas, afirmó el hombre a los policías suizos.

“El departamento de bomberos realizó dos o tres inspecciones de incendios” en diez años de funcionamiento del local, sin requerir “ninguna solicitud de renovación o modificación de las instalaciones”, señaló Jacques Moretti, al señalar que había extintores, pero no un sistema de rociadores automáticos en caso de incendio. Admitió que el personal no habían recibido formación sobre cómo debían actuar en caso de incendio.

Sobre las bengalas que según los primeros indicios causaron la tragedia al prender en el techo de espuma, reconoció, al igual que su esposa, que eran  muy habituales “por ejemplo, en los cumpleaños de los clientes”.

También dijeron que “no era la primera vez” que las camareras se subían a hombros de los camareros con las bengalas en las botellas. “Nunca les impedí hacerlo, pero tampoco les obligué”, aseguró Jessica Moretti, según BMFTV.

Dos vecinas de Crans-Montana se abrazan frente a las carpas que protegen los trabajos de la policía en el interior de Le Constelattion 
Dos vecinas de Crans-Montana se abrazan frente a las carpas que protegen los trabajos de la policía en el interior de Le Constelattion Denis Balibouse / Reuters

En la tragedia de Crans Montana resultaron heridas 116 personas, la gran mayoría con quemaduras graves de tercer grado. La mitad de los 40 fallecidos eran menores de edad, los más pequeños apenas tenían 14 años. Precisamente sobre este punto, Jacques y Jessica Moretti declararon que tenían prohibido el acceso a menores de 16 años y que exigían que un adulto acompañara a los de entre 16 y 18 años.

“Hacemos todo lo posible para garantizar que se haga así, pero entre las identificaciones falsas y otros posibles problemas que desconozco, es posible que se tratara de un fallo de funcionamiento”, admitió el hombre, que en el momento de declararse el incendio se encontraba en el otro local propiedad de la pareja.

Era Jessica Moretti quien estaba al frente esa noche de Le Constellation. “De repente, sentí un movimiento de la multitud. Vi una luz naranja en la esquina del bar. Inmediatamente grité: ‘¡Todos fuera!'”. Abandonó rápidamente el local para llamar a los bomberos “a la 1.28 horas” y a su marido.

Aseguró que intentó volver a entrar, pero que era “imposible” por el humo, algo que corroboró Jacques Moretti, quien al llegar se dirigió con otras dos personas a la puerta de servicio, que encontró “cerrada y con pestillo por dentro”, cuando, según aseguró, no solía estarlo. Una salida, aseguró diferente a la de emergencia, que estaba ubicada en el sótano.

«La forzamos y finalmente cedió en pocos segundos», relató el hombre, quien encontró tras la puerta a varias personas inconscientes en el suelo. Una puerta que logró abrir ayudando al analista económico suizo de origen español, Paolo Campolo, que en una entrevista en Guyana Guardian detalló como fue aquel momento. Este lunes, el hombre admitía la posibilidad de que el individuo que le ayudó a abrir esa puerta tras las que habían varias personas era el copropietario del local. “De hecho, intentó reanimar a una de las trabajadoras del bar, que sacamos medio inconsciente. Recuerdo que me dijo que era familia lejana suya”, recordó por teléfono a este diario.

María del Carmen Navarro Miranda

María del Carmen Navarro Miranda

Redactora de sucesos

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Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de 'Desmontando el crimen perfecto'. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender

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