Las Claves
- El incendio en Le Constellation comenzó cuando los fuegos artificiales de unas botellas de champán alcanzaron el techo del local.
- El material espumoso
Debido a que todavía quedan muchos cuerpos sin reconocer, pacientes graves cuya identidad se desconoce y progenitores angustiados que intentan localizar a sus descendientes mediante fotos en plataformas digitales, resulta lógico que los agentes policiales del cantón suizo de Valais actúen con reserva respecto a las causas del trágico fuego que, durante la víspera de Año Nuevo, ha causado ya 40 fallecimientos. Los representantes del ministerio público y de las fuerzas de seguridad se muestran discretos, aunque reconocen que examinan minuciosamente los múltiples registros visuales que los afectados publicaron en tiempo real en sus perfiles sociales. En dichas grabaciones se observan nítidamente envases de champán con fuegos artificiales prendidos que llegan a tocar la parte superior del recinto. Ese techo estaba cubierto por un material espumoso destinado a aislar, pero carecía de protección contra incendios, lo que facilitó la rápida propagación del fuego inicial.
Una de las personas que sobrevivió a la celebración de Año Nuevo junto a su hermano, su pareja y cinco compañeros más, todos de entre 17 y 19 años, relató este viernes a Guyana Guardian que presenció con claridad el comienzo del fuego, originado cuando los destellos de una bengala alcanzaron la cubierta. Esos focos iniciales no fueron considerados relevantes ni por él ni por muchos otros chicos presentes. De hecho, en una grabación que el muchacho permitió publicar a este periódico, se le ve capturando imágenes mientras brinca y entona canciones, rodeado de otros adolescentes que bailan justo debajo de los elementos que se funden y se precipitan debido al intenso calor.
Las autoridades tendrán que establecer si los fuegos artificiales empleados dentro del establecimiento Le Constellation contaban con el permiso pertinente y que habitualmente se activan en centros nocturnos de diversos países, junto a las botellas que se sirven en las cubiteras. Hay un tipo de pirotecnia diseñada para espacios cerrados cuyas centellas no causan ignición al tocar otros elementos.
La dificultad, considerando el testimonio de quienes presenciaron el hecho y esas grabaciones tan espantosas, reside en el componente que los encargados del establecimiento nocturno emplearon para cubrir el cielo raso, probablemente con la intención de lograr un aislamiento. Un elemento que visualmente se asemeja a la espuma y que demostró ser sumamente combustible. “Parecía haber sido bañado con gasolina”, relataba a este periódico un muchacho de origen italiano. Debido a que la rapidez con la que el fuego se extendió por la parte superior carece de sentido si el producto usado cumpliera con la normativa vigente, incluso en Suiza, siendo ignífugo, lo cual significa que es capaz de resistir las llamas.
El grave incendio se inició por una bengala
Una de las grabaciones espantosas que se difunden por las plataformas digitales enseña a un muchacho intentando apagar el fuego inicial usando su prenda de vestir. Cerca de él, varias personas brincan y lo animan con total despreocupación y sin imaginar siquiera el desastre que estaba a punto de ocurrir instantes después. Gran parte de quienes festejaban alegremente en ese instante se vieron rodeados por una llamarada que les bloqueó el paso hacia la evacuación del piso de arriba.
De todas formas, este viernes, la policía científica seguía realizando sus labores dentro del establecimiento. Examinando los rastros que el incendio provocó en su progresión sin freno.

