Internacional

Trump anuncia aranceles del 10% a los países europeos con despliegue de tropas en Groenlandia

El nuevo imperialismo

El presidente señala que “la paz global está en juego” y promete que se mantendrá su chantaje con los gravámenes hasta que se permia la compra total de la isla ártica por EE.UU

Los europeos responden indignados, con la UE afirmando que siempre defenderá el derecho internacional, empezando por sus estados miembro y Marcron subrayando que “ninguna intimidación influirá”

Los ciudadanos de Groenlandia han dejado bien claro, como en esta manifestación en Nuuk, que rechazan pasar a formar parte de EE.UU. 

Los ciudadanos de Groenlandia han dejado bien claro, como en esta manifestación en Nuuk, que rechazan pasar a formar parte de EE.UU. 

Sean Gallup / Getty

El presidente Donald Trump domina como pocos el arte de controlar la narrativa informativa del día a día. Si el viernes avisó de que impondría aranceles a los países que se opongan al control de Groenlandia por Estados Unidos, 24 horas después insistió en el asunto, como si fuera la segunda parte. Si no querías caldo, pues dos tazas.

Así que Trump anunció este sábado que habrá  gravámenes del 10% a aquellas naciones que envíen tropas a la mayor isla del mundo para prevenir una invasión estadounidense. Citó ocho países, en lo que es un ataque a la unidad de la OTAN. Entre los amenazados figuran Dinamarca (a la que pertenece ese territorio ártico), Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. Todos los afectados están en la llamada Operación Resistencia Ártica, ejercicios militares impulsados por Dinamarca, y en la que Trump observa “una amenaza” para la seguridad mundial.

Según su visión, “esos países han viajado a Groenlandia con fines desconocidos” y generado “una situación muy peligrosa para la seguridad y la supervivencia de nuestro planeta”. Por esto se ve obligado a adoptar los aranceles, “para que esta situación potencialmente peligrosa termine rápidamente y sin lugar a dudas”.

La medida, salvo cambios en caso de que esos países se rindan, entraría en vigor el próximo 1 de febrero. En el supuesto de que no haya un pacto, los aranceles subirán al 25% en junio. “Se mantendrán en vigor hasta que se alcance un acuerdo para la total y completa compra de Groenlandia”, escribió Trump en su red social, el verdadero boletín oficial de EE:UU.

El mandatario estadounidense insistió en que la anexión de esa isla, expuesta a la supuesta codicia económica y estratégica de China y Rusia, se justifica por razones de seguridad nacional. Bajo Dinamarca, y aplicando su tono de burla, “su única protección ahora mismo son dos trineos tirados por perros, y uno de ellos es nuevo”, indicó.

“Es imperativo que, en orden a proteger la paz y la seguridad globales, se tomen medidas fuertes para acabar con esos potenciales peligros de forma rápida y sin plantear cuestión alguna”, insistió con ese toque de ordeno y mando. EE.UU., y el como presidente, es la única solución, remarcó.

“La paz mundial está en juego” reiteró al comunicar su plan de imponer esos aranceles. “Hemos subvencionado Dinamarca y todos los países de la Unión Europea, y otros, durante muchos años al no imponerles aranceles o cualquier otra manera de remuneración. En la actualidad, después de siglos, es el momento de que Dinamarca devuelva lo que ha recibido”, subrayó.

“Estados Unidos está inmediatamente abierto a la negociación con Dinamarca y todos esos otros países que tanto han puesto en riesgo”, apostilló.

En Reino Unidos de inmediato surgieron voces que reclamaron al primer ministro Keir Starmer que plante cara “al matón”. En la Unión Europea, donde hubo voces que vieron en peligro el débil pacto comercial con EE.UU. Firmado el pasado julio, el presidente del Consejo Europeo, Anton Costa, replicó que la UE “siempre defenderá con firmeza la ley internacional, donde quiera que sea y, por supuesto, esto empieza con el territorio de los estados miembro”.

Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron advirtió a su homólogo estadounidense que “ninguna coacción” persuadirá a las naciones europeas a cambiar su postura en Groenlandia. ”Francia está comprometida con la independencia de las naciones europeas y en cualquier lugar. Esto es lo que nos guía y sustenta nuestro compromiso con la Carta de Naciones y la nuestra propia”, afirmó.

“Es por esta razón que nos unimos a los ejercicios conjuntos organizados por Dinamarca. Nos mantenemos en esta decisión, no menos por nuestra preocupación por la seguridad en el Ártico y las fronteras de Europa”, reiteró. “Ninguna intimidación nos influirá”, sea en Ucrania, en Groenlandia o en cualquier parte del mundo donde afrontemos algo semejante”, remató Macron.

Lars Loekke, ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, calificó de sorpresa el comunicado de Trump. “Esta semana tuvimos una reunión constructiva con el vicepresidente Vance y el secretario Rubio donde explicamos que el  propósito del incremento miliar en Groenlandia, al que se refiere el presidente, era mejorar la seguridad en el Ártico”, explicó.  

“Estuvimos de acuerdo que necesitamos hacer más desde que el Ártico ya no es una zona de baja tensión. Por eso nosotros y la OTAN acordamos tener el máximo de claridad con nuestros aliados estadounidenses”, aclaró.

Frente a ese afán desmedido en su imperalismo, Anders Fogh Rasmussen, ex jefe de la OTA y ex primer ministro de Dinamarca (2002-2009), señaló que Trump está utilizando Groenlandia “como un arma de distracción masiva de las verdaderas amenazas”, como la guerra desatada por Rusia en Ucrania.

“Me preocupa que el mundo se centre en algo que no representa realmente una amenaza ni para Europa ni Estados Unidos, llamado Groenlandia, que es amigable con los aliados de EE.UU., en lugar de focalizarse en el verdadero punto llamado cómo podemos forzar a Putin a sentarse a la mesa de negociación por Ucrania”, recalcó.

Es una voz más que expresa la extrañeza de los europeos por esa perseverancia en poseer ese territorio autónomo, mientras que a nivel nacional empiezan a hablar del gran regalo que sería para el presidente ruso, su admirado Vladimir Putin. El Kremlin podría ver cumplido su sueño de crujir a la Alianza Atlántica, una de las razones que Putin alega como justificación para la invasión de Ucrania.

El presidente estadounidense había dicho que no cesará y que conseguirá esa isla “por las buenas o por las malas”, dejando claro que está dispuesto a hacer un despliegue militar. Hasta ahora, sin embargo, no había puesto sobre la mesa el recurso de los aranceles, su herramienta de presión global a la que atribuye su logro de “acabar con ocho guerras. Todo apunta a una alternativa por el enorme rechazo que una acción militar tiene entre los legisladores, incluidos los republicanos.

Los líderes europeos han intentado persuadir a Trump de lo equivocado de esa propuesta de tomar el control de Groenlandia, cuyo vecinos se han manifestado abierta y mayoritariamente contra su pertenencia a EE.UU.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

Ver más artículos
Etiquetas