Trump lanza su Junta de la Paz con mínima presencia europea
EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
El presidente de EE.UU. Dice estar abierto a colaborar con la ONU, pero la critica por inoperante

Trump, flanqueado por el primer ministro húngaro, Viktor Orban, y el presidente indonesio, Prabowo Subianto

Donald Trump ha lanzado oficialmente este jueves la Junta por la Paz con una mínima presencia europea y la promesa de colaborar con la ONU, aunque la ha criticado por inoperante.
Solo el primer ministro húngaro, Víktor Orban, y su homólogo búlgaro Rosen Zhelyazkov, han participado, entre los líderes europeos, en la ceremonia celebrada al margen del Foro de Davos (Suiza). El acto ha sido un poco desangelado, con aplausos de compromiso. Junto a Trump se sentaban el presidente argentino, Javier Milei; el azerbaijano Ilham Alíev, el indonesio Prabowo Subianto, así como ministros de Arabia Saudí, Turquía, Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos.
Trump trató de contrarrestar el escepticismo con que se ha recibido su iniciativa, ante la sospecha de que quiera eclipsar a la ONU. Aunque mostró su deseo de trabajar con la ONU y destacó su “tremendo potencial”, matizó que la organización no ha sabido sacar provecho. Puso como ejemplo que nunca habló con la ONU al poner fin a ocho guerras.
La Junta de la Paz ha nacido con el objetivo de consolidar la pacificación de Gaza y su reconstrucción, aunque su ambición es extenderse a otras áreas para servir como un complemento -o sustituto- de la ONU para la resolución de conflictos, con un liderazgo sin ambigüedades de Estados Unidos y de Trump en particular.
El líder norteamericano vaticinó que la Junta de la Paz tendrá “mucho éxito”. Mencionó, como ejemplo de lo que puede hacerse, solucionar el conflicto entre Egipto y Etiopía a propósito de una gigantesca presa que amenaza con dejar el Nilo sin caudal cuando llega al país de las pirámides.
Trump no pudo evitar, como ya hizo el miércoles en su discurso ante el Foro de Davos, presumir de sus éxitos económicos y diplomáticos. Aunque se salía del guion, el presidente estadounidense insistió en la bajada de la inflación, el crecimiento económico, así como la destrucción de la capacidad nuclear de Irán. También aventuró que se puede estar cerca de la paz en Ucrania.
Los analistas piensan que, con la Junta de la Paz, Trump quiere emular a otros presidentes estadounidenses que imprimieron su sello al orden internacional creando nuevas instituciones. Fue el caso de Woodrow Wilson después de la Primera Guerra Mundial, que impulsó la Sociedad de las Naciones -aunque luego el Senado de EE.UU. Se negó a ser miembro- y de Franklin D. Roosevelt con el proyecto de crear la ONU sobre las cenizas de la Segunda Guerra Mundial.
El yerno de Trump, Jared Kushner, explicó los planes de reconstrucción en Gaza, mostrando algunas diapositivas de proyectos en toda la franja, que incluirían, solo para la nueva Rafah, la ciudad del sur, más de 100.000 viviendas permanentes, más de 180 instalaciones culturales, religiosas o de formación profesionnal y más de 200 centros educativos. Kushner lanzó un mensaje muy optimista, augurando que la actividad de reconstrucción creará pleno empleo entre los gazatíes, siempre y cuando -y esa es la condición- haya buen gobierno y seguridad. Según los planes del yerno de Trump, las obras se realizarán en fases, comenzando por el sur y subiendo hacia el norte, terminando en la ciudad de Gaza.