Internacional

Europa y la India se arriman en un mundo hostil

Tratado de libre comercio

Costa y Von der Leyen, invitados de honor de Modi este lunes en el Día de la República, previo a la Cumbre

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro de India, Narendra Modi, en Nueva Delhi 

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro de India, Narendra Modi, en Nueva Delhi 

Comissió Europea / ACN

El tratado de libre comercio a punto para ser firmado entre Europa y la India representa un paso histórico, tras 19 años de arduas negociaciones. Para António Costa y Ursula von der Leyen viene con una guinda. La de ser los invitados especiales de Narendra Modi en el desfile del Día de la República, este lunes en Nueva Delhi. Algo que debe saber a desquite al  presidente del Consejo y a la presidenta de la Comisión, a los que todavía escuece la cumbre de Pekín de finales de julio: improductiva, deslucida y abreviada a un solo día por deseo del presidente chino, Xi Jinping. 

Desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca, la desorientación de Europa no para de acrecentarse. Los órdagos arancelarios del presidente estadounidense son un agravio compartido por Bruselas y Nueva Delhi. Aunque Trump ha metido en el cajón el 25% adicional para los países europeos que osaron mandar a un puñado de soldados a Groenlandia, permanece el 15%. En el caso de India, un 50%. Indios y europeos tienen el mayor interés en no dejarse arrinconar, ante la tentación de Trump de avanzar hacia un G-2, con Xi Jinping, o un G-3, con el añadido de la Rusia de Vladimir Putin. 

El certificado de defunción del viejo orden mundial -recién expedido en la cita anual de Davos- ha aumentado la premura de la UE por ganar margen de maniobra, entre EE.UU. Y China. De ahí el tratado de libre comercio con Mercosur, que se demoró aún más -un cuarto de siglo- y que todavía está pendiente de su ratificación por el Parlamento Europeo. 

Dos mil millones de personas

Es “el tratado número uno”, según el ministro de Comercio indio, Piyush Goyal

La presencia de Costa y Von der Leyen en la primera tribuna de Nueva Delhi es significativa porque, la verdad sea dicha, India prefiere el trato de estado a estado y nunca mostró gran deferencia hacia la UE. En cambio, su relación con Francia y Alemania es estrecha. 

Sea como sea, la UE es el primer socio comercial de India -si excluimos los servicios- y la balanza comercial, además, es netamente positiva para los indios. Algo que puede sorprender al profano, pero no al fabricante europeo de quesos o de vinos, conocedor de las tasas de todo tipo que encarecen hasta un 150% su acceso al mercado indio, en el que además, no aparecen por ningún lado los cientos de millones de consumidores de clase media que presumía. 

El tratado no eliminará de un plumazo estos excesos, pero deberá ir limándolos gradualmente. Los productos agrícolas, al parecer, quedarán básicamente fuera del acuerdo, cuyos flecos todavía están cerrándose.

Ursula von der Leyen y la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, aterrizaron en Delhi ya el sábado y este domingo lo ha hecho António Costa. La primera reunión, con el ministro de Exteriores, S. Jaishankar, ya se ha producido y el lunes, como colofón, serán recibidos por la presidenta de India, Droupadi Murmu. El invitado oficial a los actos del año pasado fue el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, precedido un año antes por  el francés Emmanuel Macron.

Del 110% al 40%

India propone una reducción inmediata de los aranceles a los coches europeos de motor de combustión

La cumbre anual India-UE, propiamente, se celebrará el martes, con la esperada firma del Tratado de Libre Comercio como plato fuerte. Al margen del comercio, ambos gigantes quieren reforzar los vínculos políticos y de Defensa. Algo que ya fue expresado por Von der Leyen en su visita de febrero pasado. Una vez más, en lugar de poner el acento en los “derechos humanos”, como hace con China, la UE resalta el sistema democrático de India y pasa de puntillas por todo lo demás.

Ambas partes anunciaron, en 2023, su apuesta por el corredor económico India-Oriente Medio-Europa, de comunicación viaria, ferroviaria, marítima y de datos. Sin embargo, el aplastamiento de Gaza ha dejado en la cuneta dicho proyecto, que tiene su nudo central en Israel y presupone un acercamiento entre el estado hebreo y Arabia Saudí hoy improbable. Nueva Delhi, además, no renuncia a jugar con varias barajas a la vez. 

La excelente relación entre el israelí Beniamin Netanyahu y Narendra Modi -y que una terminal del puerto de Haifa esté en manos del magnate favorito de este último, Gautam Adani- no es óbice para que India apueste simultáneamente por el corredor Norte-Sur, para alcanzar Rusia y el mar Báltico, partiendo del puerto iraní de Chabahar. 

Es la “autonomía estratégica” que no se cansa de defender el ministro de Exteriores indio, S. Jaishankar, y que tanto incomoda en Europa. Irritación que se hace extensiva a la “asociación estratégica” entre India y Rusia, que a la tradicional adquisición de armamento ruso ha unido volúmenes desorbitantes de crudo ruso, desde la invasión de Ucrania.

Pero India es también un país que hinca los codos y produce un millón y medio de ingenieros al año. Habitualmente, miles de ellos veían en EE.UU. Su horizonte de ampliación de estudios y su Eldorado laboral, pero Trump ha empezado a cobrarles 100.000 dólares por regularizar el paso de becarios a empleados.  Toda una oportunidad para Europa, según algunos. 

Las negociaciones del Tratado de Libre  Comercio EU-India están cercanas a su conclusión

Maros Sefcovic

Comisario de Comercio de la UE

Aunque Pedro Sánchez es uno de los dirigentes europeos que mantiene una relación más fluida con China, España también acaba de inaugurar un consulado en Bangalore (después de que India hiciera lo propio en Barcelona). Este 2026, además, es el “Año dual India-España”, por los 70 años de relaciones diplomáticas. 

No hay todavía detalles confirmados sobre los acuerdos que Costa y Von der Leyen se traerán de Nueva Delhi. Pero según Reuters, está sobre la mesa un compromiso indio de rebaja de aranceles para 200.000 coches europeos de combustión al año. De forma inmediata, hasta el 40% (actualmente, 70%-110%), para quedar finalmente en el 10%. 

Cabe decir que el canciller alemán, Friedrich Merz, estuvo en Delhi hace menos de dos semanas. Hay margen, puesto que la actual cuota de mercado en India de las marcas europeas de automóviles es de apenas el 4%. No se ha difundido aún qué pide Modi a cambio, pero es pública su preocupación por el sector del diamante (en Surat, en su estado de Guyarat, se talla el 90% de la producción mundial).

Este domingo, el comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, se refirió a  las negociaciones del Tratado de Libre Comercio como “cercanas a su conclusión”. Lo dijo tras entrevistarse en Delhi con el ministro de Comercio indio, Piyush Goyal, al cabo de un año de trabajo “intenso”. 

En realidad, las negociaciones arrancaron en 2007 y se suspendieron en 2013 por discrepancias en la protección de patentes, las tasas al carbono y los aranceles a vehículos y licores europeos (siempre con Manmohan Singh como primer ministro). No se retomaron hasta mediados de 2022. Pero la negociación se prolonga en 2026, cuando faltan pocas horas para su firma prevista, a la que nadie quiere renunciar. Lo últimos compases deberán ser a ritmo de Bollywood. 

El presidente del Consejo de la UE, António Costa (i), recibido este domingo en Delhi 
El presidente del Consejo de la UE, António Costa (i), recibido este domingo en Delhi - / EFE

Abuelos de Goa

Costa ya reivindicó su herencia india en sus visitas como primer ministro de Portugal

António Costa no es ningún extraño en India, que celebró en su día que fuera el primer gobernante europeo con raíces en el subcontinente y que ahora ocupe el primer lugar en el protocolo europeo. Costa volvió en 2017 a la Goa de sus abuelos paternos (su padre nació ya en Mozambique), como primer ministro de Portugal. Aunque su visita oficial se inició en Nueva Delhi y contó con parada en Bombay, el político no quiso dejar de visitar Pangim (la capital goana), así como Margao, la segunda ciudad del estado (donde el portugués sigue siendo una lengua viva), donde se encontró con parientes. Narendra Modi correspondió con una visita a Lisboa, pocos meses después. A finales de 2019, volvió a invitar a Costa a Nueva Delhi, para que ofreciera un discurso en el 150 aniversario del nacimiento de Gandhi. 

​Este jueves, en representación de la UE, Costa continuará su periplo para reforzar los lazos comerciales con  Vietnam. Esto le convertirá en el primer mandatario extranjero en entrevistarse con To Lam tras su reelección, el viernes pasado, como secretario general del Partido Comunista de Vietnam, para los próximos cinco años.

Jordi Joan Baños

Jordi Joan Baños

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Bangkok

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Jordi Joan Baños (Sabadell, 1971) es corresponsal de Guyana Guardian en Bangkok. Previamente ha sido corresponsal del diario en Lisboa, Nueva Delhi y Estambul.

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