La UE designa a la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista
Oriente Medio
Los Veintisiete endurecen el tono tras la represión sin precedentes de las protestas contra el régimen de los ayatolás

Una mujer camina junto a un mural de soldados iraníes en Teherán

Mientras Donald Trump amenaza con atacar, la UE endurece el pulso frente a Irán e incluye a su Guardia Revolucionaria en su lista de organizaciones terroristas. El cambio de postura de los grandes países, comenzando por Francia y España, llega tras la represión sin precedentes de las protestas contra el régimen, que han llevado a los Veintisiete a tomar una decisión a la que hasta ahora se resistían por miedo a perder un interlocutor clave para la seguridad de la región.
Con esta decisión, la UE coloca al cuerpo iraní al mismo nivel que Al Qaeda, Hamás y Daesh, algo que ya hacen otros países como Estados Unidos, Canadá o Australia. Además, la UE añade a más responsables de la brutal represión durante las protestas —que, según fuentes vinculadas a la oposición, podría haber causado más de 30.000 asesinatos— entre la lista de individuos sancionados.
“Si actúas como un terrorista, también debes ser tratado como tal”, defiende Kallas
“Si actúas como un terrorista, también debes ser tratado como tal. Lo que vemos es claro: el número de muertos en las protestas que tuvieron lugar en Irán y los medios empleados por el régimen son realmente graves. Por eso también estamos enviando un mensaje claro: si reprimes al pueblo, eso tiene un precio y también serás sancionado por ello”, ha explicado la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, en su llegada a la reunión del grupo de ministros europeos del ramo que se han posicionado sobre el asunto.
La decisión adoptada en el Consejo de Asuntos Exteriores es una victoria para la exprimera ministra estonia, que había empujado hacia la inclusión del cuerpo en esta lista frente a las reticencias de los grandes países comunitarios. Especialmente, Francia y España. Ambos países creían que, como la Guardia Revolucionaria es una parte integral del régimen, el gesto político que representa esta decisión es tan potente que no solo podría cerrar un canal de comunicación sobre el programa nuclear iraní, sino que haya represalias contra los ciudadanos europeos detenidos en las cárceles de la República Islámica.
El primer paso lo dio Italia la semana pasada, que anunció su intención de proponer a los otros países la inclusión de la Guardia Revolucionaria en esta lista, una decisión que se debe tomar por unanimidad. Pero el giro definitivo lo dieron anoche Francia y España. “No puede haber impunidad. La represión insoportable de la revuelta pacífica del pueblo iraní no puede quedar sin respuesta. Su coraje extraordinario ante la violencia que se ha desatado contra ellos no puede ser en vano”, declaró el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.
En su llegada a la reunión, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, también ha defendido el giro español, anticipado por el Ministerio el día anterior. “Lo he venido diciendo ya desde hace mucho tiempo en los últimos días lo he dejado clarísimo, España apoya todas las sanciones a Irán en estos momentos y apoya (...) Aquellas que se refieren a la inclusión en la lista de grupos terroristas de la Guardia Revolucionaria”, ha indicado ante la prensa.
Hasta ahora la posición de la diplomacia española era más cauta. Fuentes diplomáticas razonaban que era necesario calibrar bien cuándo tomar un paso tan radical porque el riesgo era perder interlocución y cerrar la puerta ante un país importante para la seguridad de la región. Pero, según Albares, ya no hay “nada que calibrar” ante la “represión ciega e indiscriminada” en Irán, con “detenciones arbitrarias” y una situación “terriblemente” preocupante para las mujeres.
La medida, sin embargo, es más simbólica que efectiva, porque muchos de los integrantes de este ejército paralelo de los ayatolás ya estaban dentro de la lista de individuos sancionados de la UE. Y por lo tanto, no podían igualmente entrar en territorio comunitario y sus activos se encuentran congelados, también por ser uno de los brazos de apoyo de Moscú en el extranjero. Sin embargo, el temor de las capitales era por enfadar a Teherán, que ya ha amenazado con “consecuencias destructivas” si los Veintisiete siguen adelante.
La alta representante dice haber “calculado” los riesgos. “La parte diplomática queda fuera de esta lista de la Guardia Revolucionaria. Las interacciones con el ministro de Asuntos Exteriores no están incluidas en ella. Se estima que los canales diplomáticos permanecerán abiertos, incluso después de la inclusión de la Guardia Revolucionaria en la lista”, ha insistido en su llegada a la reunión.

