Internacional

Trump instaura el discurso del fraude en las votaciones y tilda de “nacionalizar” al proceso electoral.

Estados Unidos

El presidente afirma que los demócratas pretenden autorizar el sufragio de las personas sin papeles: “Si no los sacamos, los republicanos nunca volverán a ganar otra elección”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este martes en el despacho oval de la Casa Blanca.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante este martes en el despacho oval de la Casa Blanca.

SAUL LOEB / AFP

Los arquitectos de Estados Unidos concibieron la nueva nación como un “experimento” de carácter democrático, enfrentado al mando y los caprichos de la monarquía. Con ese fin, fijaron en la Constitución diversos equilibrios y controles entre las tres ramas federales (ejecutiva, legislativa y judicial), además de entre las entidades estatales y el gobierno central. Durante el año inicial de su segunda administración, el presidente Donald Trump ha ostentado una autoridad prácticamente total en Washington, eludiendo al congreso mediante decretos presidenciales y estados de emergencia nacional, contando con el respaldo de la judicatura, donde el Tribunal Supremo ha sentenciado a su beneficio en cerca del 90% de las ocasiones, de acuerdo con los cálculos de Court Accountability. Asimismo, ha intensificado su conflicto con los territorios liderados por demócratas, llegando a movilizar efectivos de la Guardia Nacional y funcionarios de inmigración sin contar con la solicitud previa de los mandatarios estatales.

Resulta evidente que la pugna por acumular facultades ejecutivas y federales se volverá más cruda al acercarse las elecciones legislativas de medio periodo, que según diversos sondeos podrían restituir a los demócratas el dominio de las dos cámaras del Congreso en noviembre. Mediante dos pronunciamientos que despertaron polémica esta semana, realizados en un podcast y en la oficina oval, Trump ha exhortado a los republicanos a “tomar el control” de los sufragios y “nacionalizarlas”, lo que supone transferir al mando federal la potestad de coordinar y fiscalizar las votaciones, tarea que corresponde esencialmente a los estados de acuerdo con la Constitución.

Donald Trump, presidente de EE.UU.

Cuestionan por qué el gobierno federal no gestion

Trump se refería, como suele hacer en sus discursos, al legado obtenido del exmandatario Joe Biden, el cual, bajo su perspectiva, facilitó el ingreso de “millones” de extranjeros sin papeles, entre ellos “asesinos, drogadictos y personas salidas de instituciones mentales”. Aseguró que las entidades demócratas posibilitan el sufragio de dichos individuos, una aseveración carente de base. “Si no los sacamos, los republicanos nunca volverán a ganar otra elección”, agregó: “Deberíamos tomar el control de la votación, en al menos 15 lugares. Los republicanos deberían nacionalizar la votación”

El mandatario no especificó cuáles eran los 15 estados mencionados, y en la jornada posterior la Casa Blanca sostuvo que se aludía a las zonas donde existe un “alto grado de fraude electoral”. Más tarde, se intentó minimizar el impacto de sus palabras argumentando que Trump simplemente manifestaba su respaldo a la Ley SAVE, una propuesta legislativa que, si el Congreso la ratifica, exigiría a los electores acreditar su nacionalidad mediante una documentación más exhaustiva que la solicitada hoy en día para su inscripción.

Dicha iniciativa intenta mitigar el sufragio ilícito de personas sin papeles, un fenómeno que apenas se registra en el territorio, aun cuando desde el movimiento MAGA sostienen que es parte de un “fraude generalizado” promovido por los demócratas para asegurar su triunfo. Se trata, por consiguiente, de una táctica comunicativa con la que Trump intenta establecer un clima de desconfianza hacia las urnas. En la anterior cita electoral, el mandatario empleó frecuentemente este discurso, pero, una vez ratificada su victoria, dejó de lado la idea de que se hubiese cometido un fraude en las votaciones.

“Un estado es un agente del Gobierno federal en las elecciones”, aseguró el mandatario este miércoles, reiterando lo expresado la jornada previa: “No sé por qué el Gobierno federal no las organiza directamente”. De hecho, el artículo I de la Constitución estadounidense no otorga a los estados una potestad absoluta, si bien es la primordial. Determina que “los tiempos, lugares y manera de celebrar las elecciones de senadores y representantes serán prescritos en cada estado por su legislatura; pero el Congreso puede, en cualquier momento, mediante ley, hacer o modificar tales regulaciones, excepto en lo relativo a los lugares de elección de senadores”.

Los comentarios de Trump han generado inquietud en las evaluaciones de los medios de Estados Unidos, al igual que entre los legisladores demócratas, ya que vienen de alguien que impulsó la irrupción al Capitolio en el 2021 con el fin de impedir que se validara el triunfo de Biden en los comicios presidenciales. Uno de sus actos iniciales tras retomar el mando, en enero del año previo, consistió en perdonar a más de mil sentenciados por dicha agresión al centro de la democracia de Estados Unidos, sosteniendo que se encontraban “patriotas” recluidos de forma injusta.

Chuck Schumer, líder de la representación demócrata minoritaria en el Senado.

Donald Trump ignora la Constitución con declaraciones

La petición de “nacionalizar” los comicios surgió dos jornadas después de que el bando demócrata obtuviera una banca en el Senado estatal de Texas que solía pertenecer a los republicanos. El triunfo de Taylor Rehmet por una diferencia de 14 puntos frente a Leigh Wambsganss, quien contaba con el aval de Trump, fue rotundo y significativo: el gobernante había vencido en ese distrito con una ventaja del 17% en la contienda presidencial de noviembre pasado. Se trata de un aviso importante para los republicanos, que han experimentado una pérdida de respaldo en todo el territorio durante las votaciones del último año.

Estas declaraciones surgieron asimismo cinco jornadas tras la ejecución de una orden de registro por parte del FBI para confiscar 700 cajas con boletas de los comicios de 2020 en el condado de Fulton (Georgia). Dicha zona fue fundamental en las tesis de Trump respecto a las irregularidades en las votaciones. En realidad, poco tiempo después de publicarse los datos que otorgaron el triunfo a Biden por una diferencia mínima, Trump telefoneó al secretario del Estado de Georgia, Brad Raffensperger, con el fin de solicitarle que “encontrara” 11.780 sufragios, precisamente los necesarios para ganar. Raffensperger declinó la petición, sosteniendo que los documentos electorales pasaron por diversos escrutinios y todos ratificaron que Biden resultó vencedor. Trump continuó su presión e interpuso múltiples demandas judiciales, las cuales resultaron desestimadas por las cortes. Esa tentativa de alterar los resultados le supuso un procesamiento criminal en el 2023, situación que emplearía posteriormente en su carrera política para presentarse como víctima.

Bajo este contexto, diversos legisladores demócratas han expresado su preocupación respecto a la tentativa de Trump de entrometerse en los comicios. “¿Necesita Donald Trump una copia de la Constitución? Lo que está diciendo es absurdamente ilegal”, declaró el jefe de la minoría senatorial, Chuck Schumer: “Después de esto, ¿todavía creen que cree en la democracia?” El representante de Virginia Mark Warner advirtió que “esa declaración por sí sola deja claro que la amenaza a la seguridad de nuestras elecciones, la premisa básica de nuestra democracia, está orientada hacia el futuro, hacia 2026, hacia 2028”. Hasta el dirigente de la mayoría del Senado, el republicano John Thune, cuestionó desfavorablemente los comentarios de Trump: “No estoy a favor de federalizar las elecciones. Creo firmemente en la descentralización y en la distribución del poder”.

Javier de la Sotilla Puig

Javier de la Sotilla Puig

Washington

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