Internacional

Clinton señala que el gobierno ocultó información sobre el tema, mientras que él mismo mantuvo la situación bajo control.

Desclasificación de archivos

La exsecretaria afirma que no tiene nada que ocultar, a pesar de que el caso sigue en investigación.

La ex secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, en un acto de cine por la paz en Berlín, el martes 

La exsecretaria de Estado Hillary Clinton participó en un evento en Berlín, donde abordó temas de paz. 

Britta Pedersen / Ap-LaPresse

La exsecretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton ha acusado al Gobierno del presidente estadounidense, el republicano Donald Trump, de “encubrimiento” por su gestión de los archivos de Jeffrey Epstein, el pederasta convicto fallecido en prisión en 2019.

“Publiquen los archivos. Están actuando con lentitud”, declaró la esposa del expresidente de EE.UU. Bill Clinton a la cadena británica BBC antes de su prevista comparecencia ante un comité de la Cámara de Representantes el próximo 26 de febrero. Está previsto que su marido lo haga al día siguiente.

No tenemos nada que ocultar; los archivos completos están disponibles.

Hillary Clinton

Ex secretaria de Estado de EE.UU.

“No tenemos nada que ocultar. Hemos pedido repetidamente la publicación completa de estos archivos. Creemos que los rayos de sol son el mejor desinfectante”, añadió Hillary Clinton sobre la importancia de que salga a la luz toda la verdad. Los Clinton han pedido que sus audiencias sean públicas en lugar de una declaración a puerta cerrada.

El Departamento de Justicia declaró que no hay más documentos que divulgar. Sin embargo, algunos miembros del Congreso creen que el departamento ha optado por no revelar ciertos memorandos y correos electrónicos internos del gobierno. La Casa Blanca ha insistido en que, al publicar los archivos, habían hecho “más por las víctimas que los demócratas”, pero varios comités del Congreso presionan para acceder a los archivos sin editar.

Para la Clinton, la investigación de los republicanos sobre ella tiene como objetivo desviar la atención de Donald Trump, cuyo nombre también aparece repetidamente en los archivos así como su persona en numerosas fotos junto a Epstein o Ghislaine Maxwell, su excompañera y cómplice, condenada a 20 años de prisión por tráfico sexual. “Miren esa cosa brillante. Tendremos a los Clinton, incluso a Hillary Clinton, que nunca ha conocido a este hombre”, declaró. La política no coincidió con Epstein pero sí con Maxwell, “en algunas ocasiones”.

Su esposo, Bill Clinton, figura en diversos registros y retratos, en algunos de los cuales se le ve con Maxwell, como en las tomas donde están en una bañera de hidromasaje con una mujer cuya identidad se desconoce. De acuerdo con su cónyuge, aquello fue una escala durante los traslados que realizaba Clinton para su organización, motivo por el cual viajaban en la misma aeronave que Maxwell. Bill Clinton tenía trato con el magnate, aunque afirma que interrumpió toda relación hace veinte años.

Hillary Clinton no se cruzó con Epstein pero sí con Maxwell, “en algunas ocasiones”

Trump, que aparece cientos de veces en los archivos de Epstein, ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad en relación con el financiero, con quien dice que cortó el contacto hace décadas, y ninguna de las víctimas de Epstein lo ha acusado de ningún delito. El lunes afirmó que había sido “totalmente exonerado”.

La mera mención del nombre de una persona en los archivos de Epstein no implica ninguna irregularidad por parte de esa persona. Pero los documentos revelados revelan que Jeffrey y otros estuvieron vinculados a redes que incluían a figuras clave. Que a menudo han minimizado, o incluso negado, la existencia de dichas relaciones. En algunos casos, sobre todo en Europa, está costando la carrera de varias personalidades, que son objeto de investigaciones por sospechas de corrupción o lavado de dinero. Es el caso del exministro noruego, Thorbjørn Jagland; el ex embajador británico en Washington, Peter Mandelson, o el exministro francés, Jack Lang. 

Cuando se le preguntó a Hillary Clinton si Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, debería comparecer ante un comité del Congreso, ella respondió: “Creo que todos a quienes se le pida deberían declarar”. 

El príncipe, quien ya había sido objeto de controversia por su vínculo con el caso, sigue siendo objeto de escrutinio tras la revelación de nuevos detalles; mientras tanto, el exfuncionario sigue bajo escrutinio mientras se revelan más detalles sobre su vínculo con el caso, mientras que el exministro enfrenta crecientes cuestionamientos por su vínculo con el entorno del que fue parte.