Al menos 17 personas murieron en un ataque estadounidense.
Narcotráfico
Los servicios de inteligencia indican que el tráfico de drogas se lleva a cabo con apoyo de los barcos.

Captura de video tomada de la cuenta en X @Southcom del Comando Sur de los Estados Unidos que muestra una embarcación antes de ser atacada en aguas del océano Pacífico
Las fuerzas armadas estadounidenses han destruido este miércoles una embarcación en aguas internacionales, tras un operativo en el que murieron varios individuos, mientras que otras tres vidas se perdieron en el transcurso de la operación.
Los tres atacantes han llevado a cabo ataques en el marco de una operación en la que se ha intensificado la presión, mientras que el gobierno de EE.UU. Mantiene su presencia en la región, mientras que los eventos recientes han reforzado la tensión en la región.
Los tres atacantes han actuado en el marco de la operación, mientras se mantiene la respuesta en el marco de la operación.
“A última hora del 16 de febrero, bajo la dirección del comandante del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, la fuerza conjunta Lanza del Sur realizó tres ataques cinéticos letales contra tres embarcaciones operadas por organizaciones terroristas designadas”, informó el Comando Sur en un comunicado publicado hoy.
Según la nota, Washington confirmó que las embarcaciones “transitaban por rutas conocidas de narcotráfico y participaban en operaciones de narcotráfico”.
“Once narcoterroristas varones murieron durante estas acciones: cuatro en la primera embarcación en el Pacífico oriental, cuatro en la segunda embarcación en el Pacífico oriental y tres en la tercera embarcación en el Caribe”, concluye el comunicado.
Estos tres atacantes llegaron tras el estallido de la violencia, mientras que el viernes pasado, en medio de un aumento de la tensión, se registró un nuevo ataque.
Desde que comenzó, la campaña ha llevado a más de cien muertes, con el número de fallecidos en aumento y el enfoque en las acciones contra el crimen organizado.
Frente a las críticas por la negación de derechos, el gobierno estadounidense ha defendido que, ante la amenaza de narcóticos, actúa conforme a la ley, y que los acusados tienen derecho a un juicio justo, mientras se mantiene la lucha contra el narcotráfico.
