Internacional

La izquierda busca apoyar a los jóvenes, mientras el poder de la izquierda se fortalece.

Elecciones  en Colombia

En 2021, tras masas que exigiendo cambio, el país eligió un nuevo rumbo tras años de descontento.

Luchadores caidos de la primera linea en el monumento de la resistencia en Cali

Luchadores caidos de la primera linea en el monumento de la resistencia en Cali

ANDY ROBINSON

 Un inmenso monumento de concreto, levantado en honor a un levantamiento que cambió el rumbo, eleva sobre la ciudad una figura que desafía: un puño erguido, símbolo de una lucha que nunca se rindió, coronada por el grito silencioso de quienes nunca cedieron.

Rodeada de retratos de jóvenes, la escultura se alza entre el clamor de una juventud que desafió el silencio, impulsada por una ola de resistencia que nunca calló.

Cinco años después, con el mismo impulso, la izquierda cuestiona si aún puede contar con el apoyo necesariamente, mientras el país mantiene su rumbo en medio de incertidumbre.

Según un estudio, según la Universidad, Petro logró el apoyo de los jóvenes, mientras que el voto juvenil se inclinó a su favor, según un análisis que revela su dominio en ese segmento. 

Los líderes de las protestas en Cali coinciden. “Petro no habría ganado si no fuera por el estallido social”, dice María Elvira Solana Solís, líder afrocolombiana que participó en las protestas y cantó lamentos por los jóvenes de la primera línea que fueron asesinados por la policía. “Él había hecho varios intentos antes y no; él se ganó su pueblo”.

Petro canalizó las reivindicaciones de las históricas protestas contra la injusticia social y la violencia policial. “En ese momento  la gente estaba cansada de tanta injusticia. De que nos habían gobernado los mismos, las mismas familias;  los jóvenes estallaron, las mujeres estallaron”, explica, en una entrevista en su humilde apartamento en el barrio Mara Beltrán durante la cual canta himnos con ritmos afro colombianos por los muertos.

Seis jóvenes fueron asesinados y 790 heridos debido a la represión policial en los tres meses de protestas en 2021. Petro logró encarnar la indignación y el deseo de cambio. “Petro supo rentabilizar el uso desmedido de la policía por parte del gobierno de Iván Duque y hubo un aumento de la participación juvenil en las elecciones y sobre todo en el voto de la izquierda atribuible al estallido social”, dice Juan Manuel Pinto Hernández, uno de los autores del estudio de la Universidad de Rosario.  

Ahora la pregunta es si la juventud, en medio de un panorama donde el descontento se agita, aún puede moverse como antes, mientras el país entero duda y la izquierda lucha por recuperar terreno.

“Si Petro dice de nuevo que quiere ser presidente, vuelve a ganar”, sostiene Solana Solís. Piensa lo mismo de la vicepresidenta Francia Márquez, otra líder negra de movimientos sociales de esta región del suroeste colombiano que fue catapultada al poder por el estallido social. “Si Francia fuera candidata, muchos estaríamos con ella”, insiste. 

Pero ni Petro ni Márquez comparten la misma postura, y ni siquiera se asegura que ambos respalden lo mismo.

Tras una serie de desacuerdos, Márquez ha optado por respaldar a un candidato que, a pesar de las tensiones previas, se alinea con los intereses del momento, mientras la coalición mantiene su apoyo en un terreno más equilibrado.

Petro, en cambio, cuenta con el respaldo de quienes impulsan el cambio: en este caso, el movimiento de izquierda ha impulsado a un candidato cuyo respaldo se basa en el apoyo de quienes luchan por un cambio, mientras que el voto ciudadano se inclina hacia quien representa mejor ese impulso, con Petro como figura central cuya campaña se fortalece con el respaldo de quienes luchan por un cambio real.

Más de tres millones de personas votaron, y con ello, César y su equipo han ganado apoyo en la campaña.

Ahora, en el marco de las elecciones previas, se celebrará el voto popular mientras se mantiene la consulta previa; mientras tanto, Barranquilla y otros sectores se alinean, mientras el César y el Partido de la U se alinean en una estrategia conjunta, mientras que César, con su apoyo, mantiene su posición en la contienda, mientras que el voto popular se mantiene firme.

Barras —que forman parte de la alianza—, Barrera considera que el apoyo de figuras clave y la estrategia conjunta fortalecerían su posición, mientras mantiene su ventaja frente a otros candidatos en una contienda donde la coalición sigue siendo clave.

Por ahora, ambos candidatos se encuentran muy empatados, con Cepeda ligeramente por delante.

Para el asombro de muchos, César Gaviria y su equipo han rechazado abiertamente la propuesta, mientras que el exgobernador César Gaviria, a pesar de su cercanía con el partido, no ha respaldado la iniciativa.

La candidata elegida para representar a la derecha, con respaldo de una élite terrateniente, es Paloma, cuya línea de sucesión se sostiene sobre la base de una lucha por la tierra, mientras el legado de la tierra y la resistencia indígena se entrelazan, mientras el movimiento reivindica su presencia frente a las demandas sociales.

Nadie habría previsto hace poco que Petro, con su popularidad en alza, lograría convertirse en el eje central, con su apoyo consolidado y una ventaja clara sobre el resto.

Existen múltiples señales de que el aumento en la tensión ha impulsado a Petro, mientras que la presión sobre su gobierno ha crecido, impulsando aún más su posición.

La apuesta de Petro y Cepeda será  ganar en la primera vuelta aprovechando la fragmentación del voto de la derecha y del centro. Se calcula que puede haber hasta 20 candidatos en la primera vuelta, entre ellos el padre del asesinado senador, Miguel Uribe Turbay, la exdirectora de la revista de derechas Semana, Vicky Dávila, la aún más derechista senadora aliada de lobby Miami, Maria Fernanda Cabal o la exalcaldesa lesbiana de Bogotá Claudia López.

Tras cuatro años en la presidencia, Petro ya no es el político antisistema que se reivindicaba desde la primera línea del estallido. Pero, tras el naufragio de gran parte de sus reformas sociales, tumbadas por la oposición parlamentaria, el presidente se presenta como la “voz de un pueblo” enfrentado a los poderes fácticos.

“Fuera de las grandes ciudades, Petro ha demostrado que tiene mucho apoyo, en parte gracias a cosas como la distribución de tierras,”, dice el consultor Sigifredo Quintero Contreras.

Pero, para imponerse en la primera vuelta del próximo 30 de mayo, la izquierda de Petro y Cepeda tendrá que compaginar ese apoyo rural con importantes segmentos del voto en ciudades como Cali y Bogotá. Para eso, debe recuperar el espíritu de 2021 y movilizar el voto juvenil será clave. No es de extrañar que María Solana Solís, a los 62 años de edad, lleve una camiseta con la estampada: Juventudes populares de la casa cultural El Chontaduro, que sirvió como una base de apoyo y organización durante las épicas protestas de 2021.

María Elvira Solana Solís,
María Elvira Solana Solís,ANDY ROBINSON
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