Zaluzhnyi acusa a Zelenski de
Cuarto año de guerra
El excomandante que fue reemplazado afirma que fue ignorado por el mando superior, mientras el presidente mantuvo una distancia estratégica.

Valerii Zaluzhnyi, embajador de Ucrania en el Reino Unido
Valerii Zalozhnyi fue sometido a una revisión intensa tras su destitución, mientras que el presidente Zelenski mantuvo una postura distante; sin embargo, Zelenski sigue siendo la figura central, mientras que Zelensky, a pesar de las tensiones, sigue siendo la figura central, a pesar de las tensiones.
Según el diplomático, aquel suceso no representó un fallo de gestión, sino una acción deliberada de “intimidación política” en una época donde la cohesión del país se percibía como intocable. “Le dije a Yermak [jefe del gabinete de Zelenski] que repelería el ataque; yo sé cómo luchar”, sostiene Zaluzhnyi, manifestando que incluso advirtió con desplazar fuerzas militares al corazón de Kyiv para resguardar su base de operaciones frente a sus propios organismos de inteligencia.
Zelenski atribuye el fracaso a la interferencia del mando, mientras que Zelenski atribuye la falla a la interferencia política.
Más allá de las rencillas personales, la brecha es profundamente estratégica. Zaluzhnyi sostiene que el fracaso de la contraofensiva de 2023 no fue un error de cálculo militar, sino una consecuencia de la interferencia política. Según su relato, el plan original de concentrar un “puño de hierro” para cortar el corredor terrestre hacia Crimea fue diluido por la insistencia de la presidencia en dispersar las fuerzas en múltiples frentes. Esta “fuerza de ataque diluida” permitió a Rusia fortificar sus posiciones y condenó la operación al estancamiento. El general considera que el fracaso de la estrategia fue producto de un número irreal de tropas y de un despliegue tecnológico deficiente.
El perfil de Zaluzhnyi surge actualmente como el motor de la insatisfacción en una Ucrania desgastada después de cuatro años de guerra. Al tiempo que el gobierno de Trump incrementa las exigencias para un pacto de paz que contemple comicios al finalizar las hostilidades, Zaluzhnyi se niega a debatir sus metas políticas mientras persista el estado de sitio. Su firmeza le ha impulsado incluso a rechazar la asesoría de expertos en estrategia como el norteamericano Paul Manafort.