Internacional

¿Qué es la Junta de la Paz de Trump, a qué aspira y qué países la componen?

Explicativo

Representantes de más de 45 países asistirán a la primera reunión de la iniciativa con la que el presidente estadounidense quiere llevar la paz y reconstruir Gaza

El presidente Donald Trump habla en la reunión de presentación de la Junta de la Paz en Davos, el 22 de enero 

El presidente Donald Trump habla en la reunión de presentación de la Junta de la Paz en Davos, el 22 de enero 

Gian Ehrenzeller / Ap-LaPresse

Ha llegado la hora de poner en marcha la iniciativa con la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pretende consolidar la pacificación y reconstrucción de Gaza (y después resolver los otros conflictos del mundo). La primera reunión de su Junta de la Paz será este jueves, contará con la participación de más de 45 países (muchos de los cuales, como observadores) y estará presidida por el mandatario estadounidense, quien tendrá la última palabra en todas las decisiones. La creación del organismo ha recibido elogios de sus aliados, pero también críticas de países preocupados por su posible debilitamiento de las Naciones Unidas. 

He aquí algunas de las claves para entender en qué consiste la Junta de la Paz de Trump:

¿Qué es la Junta de la Paz?

Trump propuso la junta por primera vez en septiembre pasado cuando anunció su plan para poner fin a la guerra de Israel en Gaza. Posteriormente, aclaró que el mandato de la junta se ampliaría más allá de Gaza para abordar otros conflictos en todo el mundo, bajo la presidencia de Trump. Estas iniciativas han sido tradicionalmente competencia de las Naciones Unidas.

El estatuto de la entidad otorga amplios poderes a su presidente, en este caso a Trump, como el derecho de veto, de fijar la agenda o destituir a miembros. También establece que el mandato de los Estados miembros está limitado a tres años, a menos que aporten mil millones de dólares (unos 847 millones de euros) cada uno para financiar las actividades de la junta y comprar la membresía permanente. 

En enero, la Casa Blanca nombró a los miembros de la Junta Ejecutiva fundadora: el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio; al enviado especial de Trump, Steve Witkoff; al ex primer ministro británico, Tony Blair; y al yerno de Trump, Jared Kushner. Todos, excepto Blair, son los hombres con los que Trump cuenta para las negociaciones de conflictos en curso. El binomio Witkoff-Kushner para Irán, Ucrania y Gaza y Rubio para Cuba y Venezuela. 

¿Qué países se han unido hasta la fecha?

Si bien hay 20 líderes confirmados en la reunión del jueves, en realidad son al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han aceptado formar parte de la iniciativa, con una gran presencia de los principales aliados de Washington en Oriente Medio y Asia. Entre los 26 países fundadores, según publicó la cuenta oficial de la entidad en X, se incluyen Israel y Arabia Saudí, junto con Egipto y Catar, que ayudaron a mediar en las conversaciones para el alto el fuego entre Israel y Hamás. Otros países de la región son Baréin, Jordania, Kuwait, Marruecos, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos.

De otras partes del mundo, se encuentran Albania, Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Camboya, El Salvador, Indonesia, Kazajistán, Kosovo, Mongolia, Pakistán, Paraguay, Uzbekistán y Vietnam. 

Hungría y Bulgaria son los únicos países de la Unión Europea que han aceptado unirse a la iniciativa. 

¿Qué países no se han unido a la junta?

Los principales aliados occidentales de Washington, así como las principales potencias del Sur Global, como Brasil, India, México y Sudáfrica, no han aceptado la oferta de unirse. 

Los líderes del Reino Unido, la Unión Europea, Francia, Alemania, España, Noruega y Suecia han declarado que no se unirán a la junta porque aseguran que debilita a las Naciones Unidas. En la misma línea se ha manifestado el Vaticano que, tras declinar la invitación, aseguró que las iniciativas para gestionar las situaciones de crisis deberían estar a cargo de la ONU. 

Trump retiró una invitación a Canadá el mes pasado tras discrepar con el discurso del primer ministro Mark Carney en Davos, donde pidió al mundo que no se doblegará ante la política agresiva del mandatario estadounidense

Brasil y México también han rechazado la invitación, recalcando que Palestina debería tener un lugar en la junta, aunque el vecino del sur de EE.UU. Enviará a un observador. 

China y Rusia, ambos miembros con derecho a veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, no se han unido.

¿Qué poderes tendrá la junta?

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en noviembre una resolución redactada por Estados Unidos que reconoce a la junta, dándole la bienvenida como una administración transitoria y temporal “que establecerá el marco y coordinará la financiación para la reurbanización de Gaza” según el plan de Trump hasta que la Autoridad Palestina se haya reformado satisfactoriamente.

La resolución autorizó a la junta a desplegar una Fuerza Internacional de Estabilización temporal en Gaza, limitando su alcance únicamente a Gaza y hasta 2027. La junta debe informar sobre sus avances al Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros, cada seis meses. China y Rusia se abstuvieron, alegando que la resolución no otorgaba a la ONU un papel claro en el futuro de Gaza.

Más allá de Gaza, aún no está claro qué autoridad legal o herramientas de ejecución, si las hubiera, tendrá la junta, ni cómo trabajará con la ONU y otras organizaciones internacionales. Según el estatuto de la junta, esta asumirá “funciones de consolidación de la paz de conformidad con el derecho internacional”.

¿Qué han dicho sus detractores?

Expertos en derechos humanos afirmaron que la supervisión de una junta por parte de Trump para gestionar los asuntos de un territorio extranjero se asemeja a una estructura colonial, y han criticado a la junta por no incluir a un representante palestino, a pesar de que su función es supervisar la gobernanza temporal de un territorio palestino.

Los críticos también señalaron la inclusión de Blair, dado su papel en la guerra de Irak y la historia del imperialismo británico en Oriente Medio.

La junta ha sido objeto de escrutinio por incluir a países cuyo historial en materia de derechos humanos ha sido ampliamente condenado por grupos de derechos humanos, como algunas potencias de Oriente Medio, así como Bielorrusia y El Salvador.

Ha habido críticas particulares por la inclusión de Israel en una junta encargada de supervisar el gobierno temporal de Gaza, dado que el territorio palestino ha quedado devastado por la agresión militar israelí que desde el 7 de octubre de 2023, tras el ataque de Hamas que mató a 1.200 personas, ha matado a decenas de miles de personas, provocado una crisis de hambre, desplazado internamente a toda la población de Gaza y dado lugar a acusaciones de crímenes de guerra y genocidio. A pesar de que hay vigente un alto el fuego, los ataques israelíes en Gaza continúan hoy e Israel impide la entrada masiva de ayuda humanitaria. 

¿Quién asistirá a la reunión?

Se espera que participen representantes de más de 45 países, entre los que se encuentran casi todos los países que se han unido a la junta y más de 20 países que asistirán como observadores. De estos últimos hay representantes de Reino Unido y la UE, así como los estados miembros individuales Austria, Croacia, Chipre, República Checa, Finlandia, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Eslovaquia. También de aliados asiáticos cercanos como Japón y Corea del Sur, además de India y Tailandia de otros países de la región.

Noruega y Suiza también participarán en esa calidad, al igual que México y Omán.

¿Qué temas se tratarán?

Los temas que se tratarán incluyen el plan de pacificación y reconstrucción que ha ideado Trump para Gaza, o el despliegue en el enclave palestino de una fuerza de estabilización. Es probable que también se pongan sobre la mesa cuestiones como el desarme de Hamás, la cuantía del fondo de reconstrucción y el flujo de ayuda humanitaria a la población de Gaza. Temas que pondrán a prueba la eficacia de la junta en las próximas semanas y meses.

Está previsto que Trump anuncie que los países participantes han recaudado 5.000 millones de dólares para el fondo de reconstrucción. Se espera ⁠que el dinero sea un anticipo de un fondo que probablemente necesitará muchos miles de millones más.