‘Las huellas de la Guerra Civil’
“Una guerra civil no termina hasta cien años después del último día de la guerra”, dijo alguien. Ya queda menos. Mientras, seguimos necesitando estudios tan minuciosos, rigurosos y ecuánimes como Las huellas de la Guerra Civil (Arzalia), de Fernando Calvo GonzálezRegueral, con abuelos en ambos bandos y con una pulsión genuina por entender –sin sesgos ni partidismos– lo sucedido en la guerra civil española, de la que todas las familias de España salieron más o menos desbaratadas. Las huellas son aún hoy palpables a nuestro alrededor. Me ha conmovido la sobriedad y lucidez con que Calvo escruta en este ensayo las huellas intangibles y tangibles, materiales y librescas de nuestra Guerra Civil, ensayo respaldado por un magnífico y conciliador prólogo del escritor Andrés Trapiello.
Lo sabe todo de la Guerra Civil?
Le he dedicado media vida.
¿Por qué?
Mi abuelo paterno hizo la guerra y su bando la ganó. Y jamás lo vi como vencedor, sino como vencido.
¿Y eso?
Militar cercano a Franco, tuvo un colega militar, Eduardo, que quedó en el otro lado. Eran como hermanos. Y ambos rezaban para no coincidir en el frente.
Hermanos del alma.
Lucharon juntos en África y eran mutuos padrinos de sus bodas. Al final de la guerra, Eduardo fue arrestado. Sometido a juicio sumarísimo, iban a fusilarlo.
¿Su abuelo lo supo?
Quiso testimoniar a favor de Eduardo. Le salvó la vida. Y mi abuelo quedó apestado: “El amigo de masones y rojos”.
Por humanista y decente.
Desencantado de la victoria, le apartaron.
Una Guerra Civil tras otra.
Nos la han contado... Pero la leemos mal.
¿Cómo puedo leerla bien?
Asómate al otro lado... ¡sin sesgo, sin prejuzgar!
Difícil. Vea el choque Uclés-Reverte...
¡Un retroceso! Si tú rehúyes debatir en un foro plural y democrático, no podrás luego acusar a nadie de “intolerantes”.
¿Usted se acerca a todos sin sesgo?
Honro a Lorca y a Maeztu, valoro a Manuel y Antonio Machado, leo con igual pasión a Max Aub y Arturo Barea (republicanos) como a Agustín de Foxá y Rafael García Serrano (sublevados)...
No he leído a García Serrano...
Escribió en 1948 La fiel infantería , novela cruda falangista: ganó el premio Nacional y fue retirada de librerías, por verista.
Rencillas entre vencedores.
Viví de niño algo que me movió a indagar.
¡Le escucho!
Mi abuelo nos acompañó a mi padre y a mí al cine. En la penumbra, un acomodador nos guió. Y noté a mi abuelo incómodo.
¿Por qué?
Mi padre me contó luego: el acomodador... Era Eduardo.
¡El militar salvado por su abuelo!
Habían pasado 40 años. Mi abuelo calló. O por protegerse o protegerle. No lo he sabido. Y eso es, también, la guerra.
Sus huellas.
Intangibles unas y materiales otras. De entrada, descreo de películas con buenos buenísimos y malos malísimos.
¿Y de la leyes de Memoria?
Tienes una piedra por corazón si te opones a que una familia recupere los restos óseos de su abuelo de una fosa.
Tengo corazón.
Bien. Luego debes saber que la República fue atacada por, a saber: los anarquistas, La Sanjurjada del 32, la revolución del 34 en Asturias, el balcón de Companys en Catalunya...
Hasta matarla los militares sublevados en julio de 1936.
Se sublevaban contra el gobierno del Frente Popular, que a su vez había amenazado con romper urnas, pero, enseguida, ¡todos a matarse, a exterminar al oponente, a “limpiar” el terreno!
¿Podría haberse evitado la Guerra Civil?
Julián Marías concluyó en 1977 que los 25 millones de españoles de 1936 estaban dominados por el espíritu de la discordia... Y ya sólo les quedaba ¡matarse!
La transición buscó la concordia.
En 1936 estaban armados todos: anarquistas, falangistas, requetés, monárquicos, comunistas... Y los militares. Por eso el general Mola propuso un golpe rápido y muy violento: debía evitarse la réplica de las izquierdas, ¡era a vida o muerte!
Pues duró casi tres años...
Porque trece millones de españoles quedaron bajo mando republicano, y once millones, bajo mando sublevado. Y los generales quedaron partidos en cada bando...
¿Cuánto duró la balanza equilibrada?
Los republicanos cometían errores locos: enviar todo su oro a Moscú por adelantado... Y los aliados no les respaldaron.
Y Franco, mientras, se veía reforzado por el eje nazi-fascista germano-italiano.
Franco supo aprovecharlo.
Y la balanza...
No hemos sido aún capaces de cuantificar cuántos muertos, mutilados y exiliados acumuló la guerra... ¡Todos españoles!
¿Me enumera huellas de la guerra civil?
Una: hundió la economía por veinte años. Dos: un Valle de los Caídos mal resuelto; sí está bien resuelta Gernika como lugar de memoria...
Tres...
La irresponsabilidad de políticos de hoy empeñados en enconar ánimos, en vez de honrar a los abuelos de todos disfrutando de esta paz que a ellos les fue negada.
¿Qué opina de la Constitución de 1978?
Que es muy superior a la Constitución de la República. ¡Disfrutémosla!
