Una herramienta con inteligencia artificial mide en minutos el CO₂ que absorben las fincas rurales

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El sistema, desarrollado por la UPC, combina datos satelitales y aprendizaje automático para calcular el balance de emisiones agrícolas y facilitar el acceso al mercado de créditos de carbono

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La propuesta ha despertado el interés del gabinete científico del Gobierno español

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Calcular cuánto CO₂ emite o absorbe una finca agrícola ya no requiere informes complejos ni largos procesos técnicos. Un equipo de la Universitat Politècnica de Catalunya ha desarrollado un sistema basado en inteligencia artificial capaz de realizar ese cálculo en apenas tres minutos, utilizando datos satelitales, climáticos y del propio terreno.

El objetivo es doble: facilitar a agricultores y propietarios rurales una herramienta sencilla de gestión ambiental y abrir la puerta a nuevas fuentes de ingresos a través del mercado internacional de créditos de carbono.

Inteligencia artificial y datos satelitales permiten calcular en solo tres minutos el balance de CO₂ de cualquier finca agrícola o forestal

La tecnología se ha creado en el Centre Avançat de Tecnologies Mecàniques (CATMech) de la UPC, bajo la dirección del investigador Xavier Álvarez del Castillo, y forma parte del proyecto Agrixels, una iniciativa de digitalización del sector agroalimentario liderada por el centro IDEAI-UPC. El sistema permite conocer el balance de CO₂ de una finca —la diferencia entre lo que emite y lo que absorbe— y proyectar su evolución a corto y largo plazo.

El funcionamiento de la herramienta está pensado para ser accesible. Basta con seleccionar la finca en un mapa mediante un geolocalizador gratuito e introducir algunos datos básicos del suelo y los cultivos. A partir de ahí, el sistema cruza esa información con imágenes satelitales de múltiples bandas espectrales —visible, infrarrojo cercano, onda corta y ultravioleta— que permiten estimar variables clave como la biomasa, la actividad fotosintética o los índices de vegetación.

El investigador del CATMech, Xavier Álvarez

El investigador del CATMech, Xavier Álvarez

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“El sistema interpreta la ‘firma’ espectral del suelo y de la vegetación para conocer su composición y comportamiento”, explica Xavier Álvarez. “Podemos saber el contenido de arcilla o arena, la humedad, la materia orgánica superficial y cómo todo ello influye en la absorción de CO₂”.

Más allá de ofrecer gráficos mensuales sobre emisiones y absorciones, el sistema permite certificar de forma objetiva la capacidad de una finca para capturar carbono. Este dato es clave para acceder al mercado de créditos de carbono, en el que empresas e instituciones compran derechos de emisión para compensar su huella ambiental.

El sistema cruza información climática, del suelo y de más de 900 torres de medición de carbono para ofrecer cálculos precisos y certificados

Según Álvarez, un agricultor puede certificar las toneladas de CO₂ que absorbe su finca mediante un organismo independiente y registrar esos créditos en plataformas internacionales. “Los precios actuales pueden oscilar entre los 40 y los 100 euros por tonelada de CO₂ al año”, señala. Un ingreso adicional que, sumado a la producción agrícola, puede mejorar la rentabilidad de las explotaciones y contribuir a frenar la despoblación rural, especialmente entre los jóvenes.

La propuesta ha despertado el interés del gabinete científico del Gobierno español, que ve en esta tecnología una herramienta complementaria a las políticas tradicionales contra el cambio climático, centradas sobre todo en la reducción de emisiones. “Absorber carbono es tan importante como dejar de emitirlo, y el mundo rural tiene un papel clave en ese equilibrio”, apunta el investigador.

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