Interior abre la puerta a reformar la ley para reconocer a Caparrós como víctima del terrorismo
Símbolo del andalucismo
Marlaska afirma que recuperar la previsión de la ley de 2007 sería “la vía más rápida” para resolver el caso

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en su comparecencia este miércoles en el Congreso de los Diputados, donde abrió la posibilidad de reformar la ley para que el caso de Caparrós tenga un encaje legal.

Del ‘no’ del Gobierno, a explorar nuevas vías para que Manuel José García Caparrós, el joven sindicalista malagueño que murió de un disparo policial en la manifestación del 4 de diciembre de 1977 reivindicando la autonomía andaluza, sea reconocido como víctima del terrorismo. En menos de 24 horas, donde la presión de las izquierdas ha ido ganando terreno, el Ministerio del Interior pasaba de dar a conocer a su familia que este caso no tenía ‘encaje’ en la normativa vigente a proponer un cambio en la ley.
Es la opción de Marlaska, quien ha puesto sobre la mesa en el Congreso, a preguntas del portavoz de Izquierda Unida en Sumar, Enrique Santiago. El ministro ha insistido en que la Ley de Memoria Histórica de 2007 sí incluía en su artículo 10 la posibilidad de indemnizar a quienes fallecieron en defensa de la democracia hasta el 31 de diciembre de 1977 pero esa previsión desapareció con la Ley de Memoria Democrática de 2022. Recuperarla, ha afirmado, sería “la vía más rápida”, una posibilidad, ha dicho, que queda “en las manos” de los grupos parlamentaros.
La opción que ha abierto Marlaska se produce tras la tormenta política que se desataba este miércoles ante la negativa del Gobierno para otorgar este reconocimiento, una posición que caía como un jarro de agua fría en la familia de la víctima. Las tres hermanas del joven, Loli, Paqui y Puri, que llevan casi medio siglo intentando conocer la verdad de lo que ocurrió ese día y casi dos décadas reivindicando esta causa, declaraban que la decisión era “un insulto para toda Andalucía”. La noticia, de hecho, saltaba en vísperas de la celebración del Día de Andalucía (28F), justo cuando la figura del malagueño vuelve, inevitablemente, al centro del debate público.

La carta remitida a la familia por la directora general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Montserrat Torija, calificaba los hechos de “execrables” y de “gravedad extrema”, pero concluía que no encajan en la Ley 29/2011. La norma ampara a víctimas de organizaciones terroristas que actúan para subvertir el orden constitucional. García Caparrós murió por un disparo de la Policía Armada durante la manifestación por la autonomía del 4 de diciembre de 1977. Y ahí, defendió Interior, la ley no alcanza.
Los partidos políticos de la izquierda andaluza no tardaron en reaccionar. Adelante Andalucía pidió la dimisión del ministro. Por Andalucía reclamó al presidente del Gobierno que “cumpla su palabra” y promueva el reconocimiento. En el Parlamento andaluz, las críticas señalaron que, si la ley no contempla el caso, habrá que reformarla.
Una batalla que arrancó en 2007 y que, en vísperas del Día de Andalucía, centra el debate político y social
Interior sostiene, por su parte, que no puede forzar el encaje en la ley de terrorismo, pero insiste en que el Parlamento puede abrir una puerta específica. No hay rectificación formal de la negativa pero sí un reconocimiento implícito de que la presión ha convertido el asunto en un problema político al que hay que dar respuesta.
Porque Manuel José García Caparrós no es solo un caso jurídico más. Es el joven de 18 años, trabajador de Cervezas Victoria, que cayó por un disparo policial mientras reclamaba autonomía para Andalucía. Su muerte marcó el 4D (efeméride del Día de la Bandera) y lo convirtió en símbolo del andalucismo. Pasado el tiempo, fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía y su historia forma parte del relato fundacional de la comunidad.

El encaje legal, pese a esto, sigue pendiente desde hace casi dos décadas. Las hermanas comenzaron a solicitar el reconocimiento en 2007. Aquella petición fue inadmitida por extemporánea. Desde entonces, escritos, gestiones, nuevos intentos. Hace apenas unos meses lograron acceder a los más de 2.000 folios de la comisión de investigación de 1978. Medio siglo después, pudieron leer el expediente completo.
La negativa de Interior reabre la herida
También voces históricas del andalucismo han elevado el tono en las últimas horas. Alejandro Rojas Marcos, fundador del Partido Andalucista y también alcalde de Sevilla, ha defendido que García Caparrós fue “víctima del peor terrorismo, el de Estado”, y ha reclamado las modificaciones legales necesarias para reconocerlo como tal.
Ahora, el asunto debe llegar al Congreso, donde finalmente se tendrá que tomar una decisión sobre el cambio de ley mientras las izquierdas siguen presionando para conseguir este reconocimiento.
Sea como fuere, lo que ha quedado claro es que, después de casi medio siglo después de que el disparo acabara con la vida de Caparrós, su historia sigue vive. Ya no es solo una cuestión de memoria sino de forzar a los partidos a llegar a un consenso para recocerlo como víctima del terrorismo y, con ello, hacerle justicia a él y a su familia.

