El temporal vuelve a engullir las playas de Catalunya sin soluciones estructurales
Tras el paso de Harry
Los ayuntamientos urgen medidas ante una regresión cada vez más frecuente
Esta vez fue la borrasca Harry, pero los temporales azotan el litoral del área metropolitana de Barcelona, de la Costa Brava y de les Terres de l’Ebre de forma cada vez más frecuente. La estampa siempre es parecida: playas engullidas por el mar y desperfectos en los equipamientos de los arenales e incluso en los paseos marítimos. En este contexto, los ayuntamientos afectados vuelven a reclamar, una vez más, soluciones estructurales que vayan más allá de aportaciones puntuales de arena.
En Badalona los daños han sido cuantiosos hasta el punto que el alcalde, Xavier Garcia Albiol, reclamó el decreto de zona de emergencia. El paseo marítimo a la altura de la playa de la Barca Maria ha quedado destrozado y el asfalto descalzado, poniendo en riesgo la zona de seguridad de Adif, previa a la vía férrea. Allí se produjo una nueva rotura del colector y se vertieron aguas residuales al mar. Su sustitución está pendiente para el año 2027.

“El mar se ha comido la playa. Parece que el planeta se ha cabreado”, describió ese miércoles Josefina Martínez, asidua a la playa de Gavà, que se acercó ver cómo estaba su arenal. Efectivamente, la violencia del agua destrozó pasarelas en esta localidad.
“La afectación ha sido grave. Se evidencia la necesidad de seguir haciendo aportaciones de arena. En caso de que sea necesario, solicitaremos una extra”, señaló la alcaldesa de Gavà, Gemma Badia. Pero más allá de estas aportaciones, la demanda es una “solución estructural, estable y duradera que debe surgir de los estudios iniciados por la demarcación de costas”.

En El Prat también reciben arena anualmente fruto de la compensación ambiental del puerto. Allí la playa desapareció, el agua llegaba hasta la carretera y las pasarelas estaban rotas. “Hace muchos años que reclamamos al ministerio soluciones estructurales, desde hace un par el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) nos coordina”, remarcó Quim Bartolomé, teniente de alcalde de El Prat. En Castelldefels la afectación fue menor.
Lo que también coordina el AMB es la reacción. Fuentes del organismo metropolitano explicaron que cuentan con un protocolo que actúa antes, durante y después del temporal. “A partir de ahora, se repondrá mobiliario, se adecuará la inclinación de la arena para recolocar módulos y se retirarán residuos”, relataron.

Las zonas más dañadas fueron las que siguen pendientes de una aportación de arena en el Maresme. En Montgat, el oleaje impactó directamente en el paseo marítimo. Más al norte, en Llavaneres, la playa se redujo a la mínima expresión y en Arenys de Mar el oleaje saltó las vías del tren.
El litoral de Girona también sufre desperfectos
En el litoral de Girona, el temporal no causó graves desperfectos en paseos pero sí que barrió algunas playas como las de Empúries, en l’Escala, que ya se vieron afectadas el 26 de diciembre. Tramos del litoral de Sant Antoni de Calonge se quedaron sin arena, como ocurrió en la mayoría de playas. La icónica Aiguablava, en Begur, estaba este miércoles irreconocible: pavimentos y rampas de acceso hechos añicos y la terraza de un restaurante destrozada. El restaurador Santi Colominas cifraba en 15.000 o 20.000 euros el coste de las reparaciones.

Como es habitual en los fuertes temporales de levante la imagen de grandes acumulaciones de restos vegetales transportados por los ríos y rieras que desembocan al mar cubrían este miércoles la mayoría de arenales.


