Un viaje inmersivo es la estación final de la exitosa celebración del centenario del metro de Barcelona
Infraestructuras
Más de 100.000 personas han participado en las numerosas actividades que han tenido lugar durante todo el año

Las gafas de realidad virtual son un complemento imprescindible para disfrutar de la experiencia

El 2025 ha sido un año en el que se han sucedido sin parar los actos de conmemoración del centenario del metro de Barcelona. Desde que hace justo un año se decorase la estación de Passeig de Gràcia como si hubiese retrocedido en el tiempo, se han sucedido más de una veintena de actividades para todos los gustos y edades: desde libros hasta visitas a estaciones fantasma pasando por una cronoescalada y una carrera nocturna en los túneles del suburbano.
Con la exposición de trenes históricos abierta hasta el 10 de enero delante de la Farinera del Clot, este martes se estrena el último de los atractivos de esta larga celebración: una exposición inmersiva en el espacio Mercè Sala de la estación Diagonal. Con las gafas de realidad virtual puestas, se empieza el viaje en los andenes de la antigua estación, se pasea por el presente del metro y se sube en un ascensor hasta imaginarse el futuro. Para hacer todo este viaje, disponible hasta finales de marzo sin necesidad de sacar billete, es imprescindible hacer reserva previa a través de la web de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB).

Los más de 24.000 visitantes que se esperan en esta exposición abierta hasta finales de marzo se sumarán a las más de 100.000 personas que han participado en alguna de las actividades organizadas por TMB durante los últimos meses. A ellos habría que sumarles también todos aquellos que quisieron hacerlo y no pudieron por l as limitaciones de espacio de lugares como la estación fantasma de Correos, que se encuentra en el trazado de la línea 4 y solo se abrió unas noches puntuales entre el último metro de la noche y el primero de la mañana.
“El centenario del metro ya forma parte de la memoria de la ciudad”, ha celebrado la presidenta de TMB, Laia Bonet, dando por cumplidos los objetivos marcados hace un año y mostrándose “muy orgullosa de la respuesta obtenida” y del trabajo realizado por todos los profesionales de la compañía pública, que lo han hecho posible bajo el liderazgo de la fundación TMB. La gran estrella del centenario ha sido la exposición de trenes históricos, que ha recibido en un mes y medio cerca de 70.000 visitantes y aún le quedan estos últimos días en los que es un plan perfecto para hacer en familia.
La estación de Gaudí será un nuevo espacio de exposiciones
El consejero delegado de TMB, Xavier Flores, por su parte, considera que “lo que queda de la celebración del centenario es el buen sabor de boca por la respuesta de la gente, nos quedan ganas de hacer más cosas, siempre teniendo en cuenta las limitaciones logísticas”. Por lo pronto, los cinco trenes restaurados en los que se han invertido dos millones de euros son un legado tangible, aunque una vez acabada la exposición volverán a las cocheras hasta que haya un museo del transporte que la buena acogida de la exposición quizás impulse de una vez por todas.
Más inmediata será la recuperación de la estación fantasma de Gaudí, que es vista por Flores como “un nuevo espacio para hacer exposiciones y otras actividades”. También las puertas abiertas a lugares como el centro de control del metro, los talleres de la Zona Franca o la sala de simuladores de conducción en plaza Catalunya podrían abrirse en determinados momentos del año.