La quinta edición de Llums de Sant Pau se despidió este domingo tras consolidarse como uno de los eventos navideños más concurridos de Barcelona. Celebrado en el Recinto Modernista de Sant Pau, el espectáculo de instalaciones lumínicas ha reunido, desde su primera edición, a cerca de un millón de visitantes, convirtiéndose con el paso de los años en una cita ya habitual del calendario festivo de la ciudad.
La temporada recién clausurada ha introducido cambios en el planteamiento del recorrido, con un mayor énfasis en la participación del público. Más allá del componente visual, la organización ha incorporado elementos narrativos basados en experiencias reales de asistentes de ediciones anteriores, con el objetivo de reforzar el vínculo entre el evento y sus visitantes.
El interior del recinto, el día de la inauguración de esta quinta edición
Meses antes del inicio de la campaña, se abrió una convocatoria para recoger recuerdos y testimonios personales relacionados con Llums de Sant Pau. Parte de este material fue seleccionado e integrado en el recorrido sin conocimiento previo de sus autores. Las historias se presentaron a través de distintos tótems informativos distribuidos por el espacio, complementando la explicación de las instalaciones y aportando un relato en primera persona que acompañaba al visitante durante el trayecto.
Una de las instalaciones de las Llums de Sant Pau
Esta línea participativa se mantuvo a lo largo de toda la temporada mediante el llamado Confesionario de Historias, un espacio habilitado para que el público compartiera vivencias vinculadas al evento. Según datos de la organización, más de un millar de personas dejaron allí sus testimonios, que pasarán a formar parte del archivo del proyecto.
El cierre de la quinta edición coincide con el inicio de los preparativos para la próxima convocatoria, prevista para el 2026. La organización trabaja en un nuevo planteamiento conceptual que incluirá cambios en el recorrido y en los contenidos, con el objetivo de renovar la propuesta. “Cada edición supone un proceso de revisión y mejora constante, fruto del trabajo de todo el equipo”, señala Héctor Sánchez, director creativo de Proactiv Entertainment.


