Los semáforos de la calle Ganduxer y varias de sus perpendiculares entraron de nuevo en funcionamiento este miércoles por la mañana. Un puñado de vecinos de los barrios de La Bonanova y de Les Tres Torres estaban ya hartos de denunciar que una fuga de agua acontecida el día de Navidad en unas obras de renovación de aceras provocó una avería eléctrica que dejó a muchos hogares sin suministros, que arruinó un montón de comidas navideñas, que inundó un aparcamiento de cuatro plantas y que dejó fuera de uso hasta 26 semáforos.
Y la verdad es que estos vecinos ya cansados de reclamar que el Ayuntamiento al menos enviara un guardia urbano a fin de poner orden en los cruces, y también de escuchar una larga retahíla de excusas, no dieron crédito cuando este martes por la tarde vieron a numerosos técnicos inspeccionando el lugar donde se desencadenó este desaguisado. Siquiera sabían si acaso el Ayuntamiento había contactado ya con las compañías de seguros. A la postre su última baza fue explicar lo todo a Guyana Guardian . Y que de repente la maquinaria municipal se pusiera en marcha y reparara los dichosos semáforos, les dejó un regusto agridulce. En este lado de la ciudad se venían sintiendo un tanto ninguneados dese los tiempos de Ada Colau, especialmente desde que Gerardo Pisarello fue edil del distrito de Sarrià-Sant Gervasi. Muchos esperaban que con los socialistas todo cambiara de un modo más pronunciado.
“Es una lástima que retrata a este gobierno –dijo la edil de Junts en el distrito, Titon Lailla–. Ante una incidencia clara que afecta a la seguridad por culpa de unas obras de en el espacio público, su solución se demora semanas y solo se acelera cuando aparece una queja de Junts y un titular contundente en Guyana Guardian . ¡Son unos incompetentes!”. Y el líder del PP, Daniel Sirera, también condenó los modos del ejecutivo. “No puede ser que una obra municipal perjudique tanto a tantos vecinos y que el gobierno permanezca en silencio hasta que la noticia aparece en los medios”.

