Las dificultades que Junts está encontrando en el casting del alcaldable para las elecciones de mayo del 2027 desaparecerían de inmediato si el partido contara con un candidato de un perfil parecido al de Xavier Trias.
El problema para la formación independentista es que el hombre que ha liderado hasta en cinco ocasiones el asalto a la alcaldía de Barcelona –con un balance de dos victorias, la última de ellas insuficiente, y tres previsibles derrotas– ya no está disponible y que en el escaparate de aspirantes no hay ningún producto que se le parezca.
Xavier Trias, cinco veces candidato de CiU-Junts a la alcaldía de Barcelona
Trias no está en el mercado –aunque todavía queden militantes que le animan, medio en serio, medio en broma, a presentarse de nuevo– y lo peor para Junts es que su figura es irrepetible.
A pesar de su condición de independentista, asumida durante los años del procés , Trias tenía la extraña virtud de no asustar al status quo barcelonés, de no ahuyentar a unos agentes económicos y sociales que mayoritariamente le consideraban uno de los suyos, a lo sumo un poco desubicado, solo un poco, por la deriva independentista de la antigua Convergència. Nada, en definitiva, que no tuviera arreglo con una de esas proverbiales dosis de diálogo y pacto que el veterano político aplicó a lo largo de toda su trayectoria.
Junts, y así lo indican las encuestas más recientes, vuelve a tener un problema en Barcelona, agravado por la más que probable irrupción de Aliança Catalana, y esta vez no va a estar Trias para solucionarlo.
