En las entrañas de la banda de los apartamentos turísticos de lujo ilegales del paseo de Gràcia
Una lacra de Barcelona
Las tretas de una red dedicada al subarriendo irregular de alto standing para engañar a los propietarios y driblar las sanciones

En los primeros números del paseo de Gràcia se encuentra una vivienda en estos momentos investigada por los inspectores del Ayuntamiento

El Ayuntamiento de Barcelona está estrechando el cerco sobre un grupo sospechoso de subarrendar de manera ilegal a turistas apartamentos de lujo muy céntricos. Son pisos la mar de suntuosos en la ronda Sant Pere, en la avenida Diagonal, en el paseo de Gràcia... Su supuesto cerebro acostumbra a presentarse ante los propietarios de los inmuebles como representante de una sociedad deportiva que necesita viviendas para alojar a sus trabajadores y a deportistas de élite.
“Se muestra como una gran empresario simpático y cercano...”. El supuesto cerebro de esta red es un hombre corpulento de mediana edad, español y campechano, empático y jovial... “Pero luego, cuando te llegan las quejas de los vecinos y el Ayuntamiento te dice que tu piso está siendo usado como un alojamiento turístico ilegal y que te puede caer una multa de 60.000 euros, cuando le dices que quieres acabar con todo este asunto, te dice de un modo muy sibilino que ahí hay mucho dinero, que la cosa puede arreglarse para que todos salgamos ganando...”.

Pese a que la red usa IA para que sus anuncios en las plataformas no dejen pistas de la localización exacta de los pisos y así driblar las sanciones, los inspectores del Ayuntamiento ya detectaron sus últimos movimientos: tratan de afianzarse en el paseo de Gràcia. Hace poco se hizo con dos nuevos pisos. Los inspectores preparan otro expediente. Esta crónica se escribe con informaciones de abogados de propietarios afectados, de gestores de inmuebles, de gente de este mundo, de porteros y conserjes, de inspectores municipales, de vecinos, de Airbnb...
“Y cuando le dices que no quieres participar en sus negocios y que lo vas a denunciar por subarriendo ilegal, deja de pagar las rentas, se muestra hostil con los conserjes que no le siguen el juego ¡de repente deja de ser aquel empresario tan simpático y se torna arrogante, soberbio, prepotente...!”. “Entonces sus abogados comienzan a dilatar el proceso, a recurrir cada paso a fin de retrasar el desahucio y explotar los pisos todo lo posible durante años”.

La red arrancó en Barcelona en marzo del 2023 alquilando dos pisos en un edificio de la ronda Sant Pere por 1.800 euros al mes cada uno. “Nos dijo que necesitaba los pisos para alojar deportistas –dicen los gestores de la finca–. Los contratos los firmó mediante una sociedad deportiva llamada Jisama. Y enseguida los vecinos nos dijeron que los huéspedes no paraban de entrar y salir, que convirtieron los pisos en pisos turísticos”.
“Le dijimos que aquello era ilegal y nos propuso formar parte del negocio –prosiguen los gestores de esta finca–, pero nos negamos y se enfadó. La sede de su sociedad está en Logroño, pero allí no hay nadie, siquiera recogen los burofaxes. En octubre del 2024 dejaron de pagar y empezaron a hacerle la vida imposible a la conserje. Acabamos de conseguir una orden de lanzamiento para el piso del principal para marzo. El ático aún está pendiente de fecha. Esta gente tiene el descaro de alegar vulnerabilidad”.
“Es que pusimos unos carteles en la escalera indicando que el alquiler turístico está prohibido en esta finca –relata la conserje–, y este hombre, que es muy grande, se transformó. Aquello le sentó fatal y cambió de actitud. Me dijo que yo no podía colgar esos carteles, que aquel no era mi trabajo. Estábamos en mi portería, en verano, y tiró al suelo el ventilador que tenía allí”. La conserje prefiere no repetir los insultos que recuerda que le propinó.
Los dueños de los pisos subarrendados denuncian que dejan de pagar y dilatan hasta la extenuación los procesos judiciales
“Y aquel mismo día dejó caer un bote de tomate por las escaleras –sigue la mujer–. Y luego los carteles que yo ponía eran arrancados enseguida, y en las escaleras, en el ascensor y en mi puesto de tanto en tanto me encontraba desperdicios, restos de mermelada, de cerveza, de salsa de tomate... Lo queríamos denunciar, pero no teníamos pruebas. Pensé en renunciar a mi empleo. Pero hice una reducción de jornada unos meses y con el apoyo de Dios cogí confianza. Últimamente me evita, este señor, pero los turistas siguen viniendo”.
Luego la red da un salto y en octubre y noviembre del 2023 se hace con dos pisos más suntuosos, por 2.300 y 2.500 euros al mes, en la tercera manzana del paseo de Gràcia y entre la Diagonal y el paseo Sant Joan. Sus vistas a la Sagrada Família son magníficas. En los de Sant Pere la noche cuesta unos 250 euros, en estos más de 400. Fuentes cercanas a la propiedad añaden que estos arrendamientos también se produjeron mediante una sociedad deportiva llamada Jisama. Estas entidades no han de rendir tantas cuentas como las mercantiles. Es más complicado rastrear sus ingresos.
El Ayuntamiento prepara nuevos expedientes y Airbnb está borrando sus anuncios
Uno de los contratos recoge que uno de los colaboradores del presunto cerebro vivirá en el piso. Este aparente testaferro es un joven de buena posición que presume en las redes de su tren de vida. Es un hombre de confianza del presunto cerebro. A veces se refiere a él como su hijo. En realidad es otra pantalla protectora de un negocio millonario. “En febrero del 2024 la propiedad descubre sus actividades –agregan estas fuentes cercanas a la propiedad–. Ellos proponen un apaño, pero la propiedad se niega y dejan de pagar. Desde entonces lo dilatan todo. Sobre el piso de Diagonal tenemos una sentencia de resolución de contrato desde hace un año, pero apelaron. En teoría no pueden porque no están pagando, pero les es igual. Su objetivo es demorarlo todo. La Audiencia Provincial aún no les contestó”. Y es que no hace falta ser Perry Mason para realizar estas maniobras dilatorias.
La recuperación del piso del paseo de Gràcia está más retrasada. La audiencia previa será en marzo. Al parecer los abogados de la red la retrasaron varias veces alegando problemas de agenda. “Quizás tardemos un año en tener una sentencia. Y la recurrirán para ganar más tiempo –continúan las fuentes cercanas a la propiedad–. Hasta hace poco estas apelaciones se presentaban en los juzgados, que tras examinarlas las trasladaban a la Audiencia Provincial, pero ahora se presentan en la Audiencia, cuya carga de trabajo es muy grande. Así ganarán otros seis meses”.
Los inspectores municipales cuentan que recientemente investigaron otras tres fincas del paseo de Gràcia. En dos de ellas no dieron con ningún alojamiento irregular. “En el otro, sin embargo encontramos que dos pisos colindantes de una sociedad habían sido alquilados a mediados de año a un club deportivo llamando Ubeat como vivienda temporal durante doce meses”. Los inspectores indican que los contratos recogen que los pisos serán empleados como vivienda temporal por motivos laborales de dos colaboradores de este club deportivo.
Sus nombres son los del presunto cerebro de la organización y su joven hombre de confianza, el padre y el hijo… Entonces el presunto cerebro dijo a los inspectores que ambas viviendas son usadas para alojar de modo gratuito a colaboradores de los eventos que organiza el club que las arrendó.
“En las inspecciones de estos dos pisos no encontramos turistas, pero sí localizamos anuncios de uno y en breve abriremos al arrendatario un expediente de alojamiento turístico sin licencia. En los otros pisos del paseo de Gràcia, la Diagonal y la ronda Sant Pere ya incoamos cinco procedimientos sancionadores de 60.000 euros cada uno, de ellos cuatro ya están en proceso de embargo, y tres multas coercitivas con un valor total de 12.000 euros”. Guyana Guardian ya contó que este grupo es cada vez más cauto. Está muy al tanto de que sus huéspedes sean recibidos rápidamente para que no merodeen por los alrededores arrastrando sus maletas y preguntando dónde está su apartamento.
Este diario compartió información con Airbnb. Y el portal eliminó al menos 20 anuncios de esta red en varias urbes. En su web esta red también ofrece alojamientos en Eivissa, Madrid, Marbella y San Sebastián. “Airbnb asignó a un grupo de trabajo prevenir y responder con rapidez –dice la compañía–. En este caso suspendimos los anuncios tan pronto tuvimos conocimientos de la situación”.
Airbnb también prevé eliminar a los anfitriones de la trama. El grupo tiene perfiles elaborados durante años con muchos comentarios positivos que le brindan una gran reputación entre los usuarios. Pero esta eliminaciones se demoran más que las de los anuncios. “En diciembre la plataforma contactó con autoridades locales para establecer un grupo de trabajo centrado en identificar a los malos actores e implementar soluciones coordinadas”.

