Adif reabre Rodalies tras una jornada de caos por el accidente de Gelida
Crisis ferroviaria
Los maquinistas se oponen a la recuperación del servicio por falta de seguridad
Última hora de Rodalies en Catalunya: el servicio de trenes sigue suspendido indefinidamente y la AP-7 cortada por el accidente en Gelida, en directo

La caída de un muro justo cuando pasaba un tren de Rodalies por Gelida la noche del martes ha sido la gota que colma el vaso. Los maquinistas han dicho basta, hartos de salir con miedo a trabajar después de ver como en 48 horas han fallecido un compañero en Catalunya y otro en Córdoba, en servicios tan diferentes como Rodalies y la alta velocidad.
El malestar es transversal y la frustración y el enfado por el estado de las infraestructuras corre como la pólvora por los grupos de Whatsapp de los maquinistas. En la línea de alta velocidad Barcelona-Madrid han circulado todos los trenes pero con la velocidad limitada a 160 km/h en un larguísimo tramo, lo que alargaba el tiempo de viaje habitual una media hora y ha provocado retrasos de más de dos horas al final de la jornada.

En Rodalies, en cambio, no se ha movido ni un solo tren con pasajeros en todo el día. El servicio quedó completamente paralizado tras el accidente y a la mañana siguiente los viajeros han llegado a las estaciones y se han encontrado sin ninguna información ni informadores que explicaran lo que pasaba. Miles de usuarios se han visto obligados a buscar alternativas o quedarse en casa sin poder ir a trabajar o estudiar. Para más inri, la AP-7 se ha tenido que cortar en sentido sur por riesgo de inestabilidad del puente que se apoyaba en el talud cuya caída provocó el accidente mortal en el Penedès.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) suspendió la circulación hasta que se pudiese dar por garantizada la seguridad. Los únicos trenes que han recorrido las vías en todo el día han sido unidades exploratorias con técnicos del gestor de infraestructuras para valorar el estado de las vías, especialmente todos aquellos puntos considerados críticos en los que hay constancia de quejas o está vigente alguna limitación de velocidad, que se suelen imponer precisamente cuando alguna cosa no funciona como debería.
El gestor de infraestructuras considera que la red está en condiciones para circular
Con pasajeros no se movió ni un solo convoy, aunque Adif ha dado por inspeccionadas todas las vías con técnicos de mantenimiento a las cinco de la tarde y ha comunicado a la Generalitat que podía recuperarse la circulación en todas las líneas de Rodalies excepto la R4 entre Sant Sadurní y Martorell (donde hubo el accidente mortal) y una vía de la R11 entre Caldes y Girona por el descarrilamiento sin heridos que hubo poco antes. Se lo ha trasladado a la Generalitat con unas escuetas líneas, sin ninguna documentación complementaria ni reunión en persona que apoyase las explicaciones.
Con Adif enrocada, el gobierno catalán y Renfe mantienen el buen entendimiento exhibido la semana pasada en la firma de constitución de la empresa mixta y han mantenido reuniones conjuntas durante toda la jornada. Tanto la titular como la prestadora del servicio han preferido darse un margen y emplazar la recuperación del servicio a esta mañana. El conseller de Presidència, Albert Dalmau, y la de Territori, Sílvia Paneque, hablan de una recuperación progresiva del servicio, pero dejan claro que será “compleja” y no por cuestiones operativas sino porque los maquinistas están en pie de guerra. “No será un día fácil”, ha dejado claro Paneque.
La Generalitat avisa de que la situación es “compleja” e insta a no depender del tren tampoco este jueves
Para tratar de mitigar la jornada de caos que previsiblemente se repetirá por segundo día consecutivo en la movilidad en Catalunya, la Generalitat ha levantado las barreras de los peajes de la C-32 como alternativa a la AP-7, ha reforzado los autobuses que circulan por corredores ferroviarios y recomienda el teletrabajo.
El llamamiento de los maquinistas a plantarse y no trabajar es generalizado, más allá de un sindicato u otro. El grueso del personal no está dispuesto a volver a mover trenes hasta que no se les certifique detalladamente que se puede circular con seguridad. El sindicato de maquinistas SEMAF ha convocado una huelga del sector en toda España entre el 9 y el 11 de febrero, tanto en Rodalies como en el resto de núcleos de Cercanías, media distancia y alta velocidad. Aún así, en Rodalies la muerte del joven estudiante en prácticas tiene efectos más inmediatos.
“No se puede trabajar con esta incerteza”, resume el representante de UGT en Renfe, Francisco Cárdenas, que habla de “incidencias reiteradas y problemas continuados”. Basta con repasar el listado de problemas –unos menores, otros no tanto–que hubo antes del accidente mortal de Gelida, con una decena de incidentes menores en diversos puntos de la red. Y este miércoles, sin trenes circulando, una vagoneta de explotación descarriló entre Lleida y Calaf, en la línea del Maresme se produjo un socavón y en los accessos a la terminal del Morrot hubo el desprendimiento de una piedra sobre las vías.
El enfado se acrecienta porque los maquinistas enviaron pocas horas antes del accidente una carta al gerente de Recursos Humanos de Rodalies advirtiendo de las consecuencias que podía tener el temporal sobre la seguridad ferroviaria. En la misiva, enviada alrededor de las tres de la tarde del martes, hacían referencia a la caída de árboles en la vía entre Maçanet y Figueres. Fue cerca de Maçanet precisamente donde se produjo otro descarrilamiento una hora antes que el de Gelida, en este caso sin heridos y atribuible al desprendimiento de una roca sobre la vía.
El responsable de Renfe no contestó la carta, pero fuentes de la operadora pública defienden que fue trasladada a Adif como responsable de la infraestructura. De ahí ya no consta ninguna reacción más y horas después se producía el accidente mortal en Gelida, en un punto que tenía una limitación temporal de velocidad vigente por las obras de instalación del tercer carril. De no haber sido así, la tragedia podía haber sido mucho mayor ya que el tren habría impactado incluso al triple de velocidad.
“Vamos a exigir responsabilidad penal a las personas encargadas de garantizar la seguridad en la infraestructura ferroviaria”, advierten desde el SEMAF, que urge a implementar medidas que garanticen la integridad de los profesionales y los usuarios.
Los trabajadores se reúnen con el presidente de Renfe pero no reciben ningún compromiso
Los trabajadores han podido verbalizar su rabia directamente ante el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y el director de Rodalies, Josep Enric García Alemany, que se reunieron con una representación de los trabajadores en el hotel Barceló Sants. Ambos se han comprometido ante los trabajadores a “cambiar”, pero cuando los maquinistas allí concentrados les preguntaron cómo, no recibieron respuestas que les convencieran. La reunión ha acabado con decenas de chalecos amarillos tirados a sus pies como muestra del malestar.
El encuentro entre ambas partes tuvo lugar después de que se celebrara un emotivo minuto de silencio a las doce del mediodía en el vestíbulo de la estación. Los maquinistas en prácticas como el fallecido van rotando por las diferentes líneas y en poco tiempo conocen a muchos compañeros, incapaces de procesar que en dos días han perdido dos trabajadores que se sientan en los mismos asientos que ellos.
El ministro de Transportes, Òscar Puente, en una larga rueda de prensa celebrada en Madrid se ha acompañado de responsables de Renfe y Adif para hablar del accidente de Adamuz, pero en cambio apenas ha dedicado tiempo al siniestro de Gelida. Eso sí, ha reconocido que Rodalies “arrastra un problema de infrafinanciación y, por tanto, de deterioro de las infraestructuras que le hacen más vulnerable”.