El miembro jesuita Peris, responsable confeso de abusos sexuales infantiles, eludirá el proceso judicial por la caducidad de sus delitos.
Barcelona
Existían dos acusaciones interpuestas por antiguos estudiantes del colegio Casp de Barcelona, motivadas por vejaciones supuestamente ocurridas en 1999 y 2004.

El miembro jesuita Peris, responsable confeso de abusos sexuales infantiles, eludirá el proceso judicial por la caducidad de sus delitos.

El antiguo docente jesuita Francesc Peris, señalado por agresiones sexuales contra infantes en España y Bolivia, no enfrentará finalmente un juicio por ninguna de las acciones imputadas durante cerca de cincuenta años.
El proceso judicial se ha clausurado tras determinar la Fiscalía que las infracciones ya han caducado. Esta resolución afecta a la acusación por los sucesos más próximos y, de acuerdo con informantes del entorno jurídico, se espera que la demanda previa corra la misma suerte, según ha reportado el Diari de Girona.
Dos acusaciones de antiguos alumnos del centro Casp de Barcelona
El magistrado encargado, Santiago García, inició una investigación al considerar que las dos querellas interpuestas por antiguos estudiantes del centro Casp de Barcelona, por supuestos maltratos ocurridos en 1999 y 2004, aún eran susceptibles de ser procesados. No obstante, el dictamen de la Fiscalía determina que los sucesos de 2004 han caducado legalmente, lo cual sugiere que se tomará una determinación igual sobre los de 1999, que poseen una relevancia parecida.
Tras el archivo de la causa, se desvanece la oportunidad definitiva de procesar a un clérigo al que los perjudicados definen como “narcisista” y “manipulador”, y a quien se le imputan abusos contra una cantidad desconocida de menores en colegios de Barcelona y de Cochabamba (Bolivia).
Peris habita en el presente en una congregación jesuita de Valladolid. Durante el ciclo anterior acudió en dos momentos a Barcelona para prestar declaración ante la justicia. En las dos intervenciones, respaldado por un defensor jurídico provisto por la Compañía de Jesús, desmintió los sucesos ante la instancia penal.
Efectivamente admitió sus excesos en un proceso interno
Sin embargo, el mismo clérigo confirmó las agresiones dentro de una investigación interna iniciada por los jesuitas, de acuerdo con lo expuesto por Pau Vidal, representante de la congregación en Catalunya. Asimismo, frente al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, la entidad del Vaticano responsable de examinar tales crímenes en la esfera canónica, Peris igualmente confesó haber vejado a niños catalanes y bolivianos.
Dentro de los registros privados de la Compañía de Jesús se encuentran documentados por lo menos veinte relatos de antiguos estudiantes violentados por Peris únicamente en Catalunya. Aun así, la sola acción emprendida consistió en retirarlo de las aulas, evitando trasladar lo ocurrido a las autoridades judiciales.
Las dos querellas que hicieron posible retomar el camino legal se interpusieron después de que se emitiera, en 2024, el documental 'La fugida', que detalla el traslado a Bolivia de dos religiosos pederastas por decisión de la orden: Lluís Tó, maestro del colegio Sant Ignasi, y el mismo Peris, del Casp.
Tó, quien cometió abusos contra múltiples menores en Catalunya y Bolivia, fue enviado a dicha nación tras una sentencia en 1992 por agredir a una niña de ocho años y perdió la vida allí en 2017 sin que se le investigara o juzgara por todos sus delitos. Peris, al igual que ocurrió anteriormente con Tó, se sitúa ahora lejos del alcance de la justicia penal.

