ERC y PSC pactan que las ayudas a la compra de un piso asciendan a 80.000 euros en Barcelona
Crisis habitacional
La medida complementa el fondo de emancipación que aplica desde julio el Govern, con subvenciones hasta los 50.000 euros o el 20% del total del precio de la vivienda

Ofertas de pisos en el escaparate de una inmobiliaria de Sants

El problema del acceso a la vivienda ha quedado mediáticamente en segundo plano entre cualquier cosa que haga o diga Donald Trump, las grave acusaciones a Julio Iglesias o la tensa crisis de Rodalies. Pero cuando todo eso pase, o se atempere, ahí seguirá la dificultad por acceder a un piso digno, ya sea de alquiler o de venta. En Catalunya, a mediados del 2025, se aprobó un plan de ayudas a la adquisición de una vivienda, el denominado fondo público de emancipación, préstamos a interés 0% por un valor del 20% del total de la operación, con un tope de 50.000 euros. Con esa cantidad, poco se puede hacer en Barcelona, una ciudad en la que el portal Idealista ofrece cerca de 12.000 pisos en venta, pero solo el 25% están por debajo de los 300.000 euros. Para tratar de adaptar la medida del Govern a la realidad local, el Ayuntamiento tiene previsto, a proposición de Esquerra, incrementar la subvención pública hasta los 80.000 euros.
El grupo municipal de ERC presentará en el pleno del viernes una proposición para que el Consistorio asuma esos 30.000 euros extraordinarios, al margen de los 50.000 que ya pone de serie el Institut Català de Finances, tal y que como se anunció en junio del 2025. Se mantienen todos los condicionantes para acceder a la ayuda, que no son pocos. Entre otros, tener entre 18 y 35 años, que sea la primera compra del solicitante, no tener deudas ni impagos con entidades financieras públicas o privadas y no superar un límite concreto de ingresos. También es obligatorio que el piso se convierta en residencia habitual del postulante y se prohíbe la especulación futura del activo, ya que pasa a ser calificado, aunque sea de propiedad privada, como vivienda con protección oficial de precio limitado. En el caso de Barcelona, aunque todavía se está estudiando la manera, Esquerra quiere plantear la posibilidad de eliminar este tope de edad.

El texto de la proposición se ha pactado entre la bancada de ERC y el gobierno de Jaume Collboni, pero por ahora es una incógnita el sentido de voto del resto de grupos, sobre todo comunes y Junts, que son los dos que, por cantidad de concejales, pueden aprobar la propuesta. Consultados ayer por Guyana Guardian, portavoces de ambas formaciones indicaron que todavía no habían decidido el sentido de su voto. Es una iniciativa, sin embargo, que el PSC puede implementar a pesar de no disponer del plácet del pleno y que pasaría a formar parte del pacto presupuestario con ERC, que fue el único que votó favorablemente las cuentas municipales del 2026, en vigor gracias a una cuestión de confianza superada por el alcalde.
Consenso
Junts lleva una proposición similar al pleno del viernes, cosa que abre la puerta a un acuerdo para sacar adelante la propuesta
La presidenta del grupo municipal de ERC, Elisenda Alamany, comparte con este diario el deseo de que Barcelona “gobierne el mercado de la vivienda y proteja a la gente que quiere pagar una hipoteca pero no puede asumir la entrada de una vivienda”. A su modo de ver, el muro de poder acceder o no a la compra de un piso está “creando dos Barcelonas: los que tienen la suerte de heredar y los que no”. “Es una barrera profundamente injusta –prosigue– que impide que mucha gente trabajadora pueda comprar una casa para vivir”.
Un portavoz del gobierno del PSC confirma que la iniciativa se ha trabajado “de manera conjunta con Esquerra” y que se está buscando la manera de darle forma. El presupuesto del presente año, centrado, defendió el teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, en “personas, vivienda y seguridad”, destina a la crisis habitacional un total de 240 millones de euros.

