Vecinos de un bloque ocupado de Manresa lo compran y lo convierten en un cooperativa de vivienda en cesión de uso
Barcelona
La propiedad puso el bloque a la venta y los residentes iniciaron el proceso para constituirse en cooperativa

Un bloque de pisos, similar al que han comprado los vecinos, de manera colectiva, en Manresa
Un bloque de viviendas ocupado de Manresa (Barcelona) ha culminado su transformación en una cooperativa de vivienda en cesión de uso después de que los propios vecinos hayan adquirido el inmueble. Se trata de Cal Bloke, un edificio de siete pisos situado en el barrio de Vic-Remei, que llevaba cerca de una década ocupado.
Uno de los vecinos, Saül Blanch, explica que durante años intentaron regularizar su situación mediante un alquiler social, sin éxito. Finalmente, en 2025 surgió lo que él mismo define como una “idea loca”: comprar el edificio. El entonces propietario, Promontoria Coliseum, decidió poner el bloque a la venta y los residentes iniciaron el proceso para constituirse en cooperativa con el acompañamiento de la Fundació Dinamo.
Gracias a esta operación, los pisos han pasado a ser viviendas de protección oficial. La cooperativa será la propietaria del inmueble durante un periodo de 75 años y los vecinos podrán residir en él pagando cuotas asequibles en concepto de uso.
Del conflicto a la compra colectiva
Tras años de tensión con la propiedad, los residentes de Cal Bloke han logrado estabilizar su situación. Todos los pisos estaban inmersos en procedimientos de desahucio y la expulsión era inminente, pero la decisión del fondo de vender el edificio abrió la puerta a una salida colectiva. El proceso culminó a mediados del pasado mes de diciembre con la compra conjunta del inmueble.
Según detalla Lucas Vidal, técnico de la Fundació Dinamo, la adquisición se llevó a cabo mediante el mecanismo de tanteo y retracto, que otorga prioridad de compra a las administraciones públicas y a entidades sociales antes de que los inmuebles pasen al mercado privado. La operación se financió a través del Institut Català de Finances (ICF).
El edificio ha quedado calificado como vivienda protegida, y la cooperativa mantendrá la titularidad durante 75 años y, una vez finalizado este plazo, la propiedad pasará a la Agència de l’Habitatge de Catalunya. Las cuotas mensuales se sitúan en torno a los 410 euros por vivienda, y el precio de compra fue de unos 55.000 euros por piso, una cifra inferior al valor de mercado.
Un caso singular
Desde la Fundació Dinamo destacan el carácter excepcional del caso. “Cal Bloke es uno de los primeros bloques en conflicto de la historia reciente de Catalunya que acaba resolviéndose a través de un proceso de cooperativización”, señala Vidal, que considera que la experiencia marca un precedente relevante.
Es un modelo sin ánimo de lucro, al margen de las lógicas especulativas del mercado
El modelo de vivienda cooperativa en régimen de cesión de uso se implantó en Catalunya hace aproximadamente una década. Según datos de la fundación, actualmente existen alrededor de un millar de viviendas bajo esta fórmula en todo el territorio. En este sistema, los residentes son copropietarios colectivos del edificio, la propiedad es indivisible y la gestión se rige por criterios democráticos. “Es un modelo sin ánimo de lucro, al margen de las lógicas especulativas del mercado”, concluye Vidal.
