Collboni accede a estudiar que el futuro museo del transporte se instale en Fira de Barcelona
Pleno municipal
El gobierno del PSC apuesta por ubicarlo en Vall d'Hebron pero crea una comisión para analizar la propuesta de la asociación que reclama el palacio número 1 de Maria Cristina

El pabellón 1 de Fira, a la izquierda de las Torres Venecianas, en plaza Espanya

A Joan Termes, activista vecinal de Horta y Sant Andreu, le habrían faltado minutos y horas para exponer en el pleno municipal de Barcelona todos los pormenores de la propuesta de instalar un museo del transporte en el palacio 1 de Fira de Barcelona, en la esquina del lado mar de la plaza Espanya con Maria Cristina. Falleció en junio del 2024 a los 83 años, pero dejó un legado de conocimiento, de cabezonería y de pasión por la movilidad que la Coordinadora Pro Museu del Transport de Barcelona que él ayudó a crear ha hecho suya. Hasta el punto de recoger 4.000 firmas y plantarse, este viernes, en la sala de Pi i Sunyer del Consistorio y presentar su propuesta ante los 41 concejales que representan a 1,7 millones de ciudadanos. El momento no es baladí, pues el gobierno del PSC hizo pública dos semanas atrás en este mismo diario su voluntad de crear un museo de este porte, pero en Vall d'Hebron, sobre los talleres de TMB en Sant Genís. Insuficiente para esta asociación, que quiere algo más global, más de ciudad, no solo asido a la empresa pública de transporte. El gobierno recoge el guante y ha anunciado que creará una comisión para estudiar la ubicación que hubiera defendido Termes.
Ferran Armengol, presidente de la entidad, ha sido el encargado de exponer los postulados de una reclamación que, en el fondo, recoge el guante de la Exposición Internacional de 1929, cuando este mismo pabellón de la plaza ya fue un inmenso expositor de medios de transporte. Para que se hagan una idea, en el Paral·lel se tuvieron que colocar raíles especiales para que los trenes que llegaron a puerto pudieran desplazarse hasta los pies de Montjuïc. La propuesta de la coordinadora ha sido aprobada por unanimidad, cosa que no es para nada vinculante aunque sí ha arañado la promesa de crear esta comisión de estudio en la que participarán el Ayuntamiento, Fira de Barcelona, la Cambra de Comerç y la Generalitat de Catalunya.

La ubicación en el pabellón 1 de Fira no es coser y cantar, ya que forma parte de una inmensa planificación urbanística que en este rincón prevé equipamientos y nuevas promociones de viviendas públicas. Mucho más fácil, ha señalado la teniente de alcalde de Urbanismo, Laia Bonet, es la opción de Vall d'Hebron, en concreto, la parte superior de los talleres de TMB en Sant Genís, donde ahora hay un aparcamiento en superficie. “Podemos decir con orgullo que el museo del transporte será una realidad”, ha celebrado la concejal socialista. Incluso los comunes, que en tiempos de Janet Sanz siempre se posicionaron en contra de la ubicación en la plaza España, se ha posicionado a favor de la propuesta. El concejal Pau González ja admitido que la localización les genera “ciertas dudas” y ha reclamado que los grupos municipales también formen parte de esta mesa redonda en la que se decidirá el cómo y el cuándo.
El hecho de apostar por Fira permitiría, defienden los promotores, trascender a TMB, que es quien lideraría la exposición de Sant Genís. Si se echa una ojeada a ciudades europeas con un museo similar, se suele combinar todo tipo de transportes: bus, tren, aviones, ambulancias, coches de bomberos, taxis... Lo bueno es que Catalunya ya dispone de muchas colecciones públicas y privadas que están esperando como agua de mayo un lugar en el que poder exponer, en buenas condiciones, su material. TMB, sin duda, es uno de los máximo exponentes: acaba de celebrar el centenario del metro y en Glòries se han expuesto durante dos meses cinco trenes clásicos. Con gran éxito: 95.000 visitantes
