El cincuenta por ciento de los peatones se mueven con tensiones por las calles de Barcelona.
Movilidad
Un estudio del RACC muestra que los usuarios de patinetes eléctricos y furgonetas son los que generan mayor sensación de inseguridad entre los peatones.

Peatones cruzando el paso de peatones entre la plaza de Catalunya y la Rambla

La organización del entorno público en las ciudades se ha vuelto considerablemente compleja en fechas recientes. Esto no obedece únicamente a la llegada de nuevos protagonistas, como los ciclistas o quienes emplean el patinete eléctrico. También se debe a que a las calzadas tradicionales de uno, dos, tres o cuatro carriles con sus aceras y vías para bus y bici se han integrado zonas de plataforma única con prioridad invertida, diversos límites de velocidad, radares, urbanismo táctico, ejes verdes o supermanzanas. Si bien es verdad que el número de accidentes está descendiendo, el sentimiento de inseguridad no se reduce. Al revés. De acuerdo con una investigación del RACC, la mitad de los peatones declaran transitar estresados por las calles de Barcelona. Al ser consultados sobre la evolución de los últimos cinco años, cerca del 80% de los viandantes padece actualmente más que en el pasado.
El Real Automóvil Club de Catalunya publica regularmente sus estudios sobre movilidad en bicicleta (siete ediciones) y en patinete eléctrico (cinco entregas). Este martes han lanzado otro foco de análisis con su primer barómetro dedicado a los peatones, que en definitiva son la mayoría: según datos municipales, más del 50% de los desplazamientos se realizan a pie, frente a menos del 20% que corresponden al automóvil particular. El resto corresponde al transporte público y una mínima parte a bicicleta y patinete eléctrico. “Hoy hablaremos de lo que menos se habla, y todos caminamos, todos somos peatones”, ha afirmado Josep Mateu, presidente del RACC.

Al ser consultados sobre quiénes actúan con mayor irresponsabilidad en la vía pública, los participantes (1.200 caminantes de la zona urbana de Barcelona) apuntan principalmente a los vehículos de movilidad personal (VMP). Un 83% estima que los usuarios de patinete eléctrico actúan de forma arriesgada, frente al 68% que piensa igual sobre las bicicletas eléctricas o el 61% que critica a los repartidores. En cambio, los demás peatones (15%) y los autobuses (10%) casi no reciben menciones. Tales datos chocan con las investigaciones de la Guardia Urbana acerca de los vehículos involucrados en accidentes: los coches y las motocicletas figuran en un 34,8% cada uno, mientras que las bicis surgen en un 6,9% de los incidentes y los VMP, en un 4,4%.
La percepción de los peatones varía según la pregunta sobre quién les causa mayor inseguridad vial. Los patinetes eléctricos siguen liderando (el 78% de los encuestados los considera mucho o bastante peligrosos), pero en segunda posición están las furgonetas (59%). Barcelona lleva cinco años esperando que se ponga en marcha un ambicioso plan de logística urbana de mercancías. La bicicleta eléctrica ocupa el tercer puesto (56% de quejas), y el automóvil sube al cuarto lugar con un 54% de insatisfechos por el comportamiento de los conductores.
En cuanto a las situaciones que generan mayor sensación de vulnerabilidad entre los peatones, destacan aquellas en las que deben compartir el espacio con otros vehículos. En primer lugar, se destaca la necesidad de cruzar un carril bici para tirar la basura o llegar a la parada de autobús (71% de mucho o bastante inseguridad). En segundo lugar, se encuentra la posibilidad de salir de casa y encontrar una bicicleta o un patinete pasando muy cerca del portal (55%).
También resulta muy molesto el carril bici sobre la calzada (curiosamente, más que en la acera) y las calles de plataforma única, donde los peatones tienen prioridad total en ambos sentidos, pero muchos conductores no lo tienen claro. Sorprende que los carriles de doble sentido, que tanto confunden a los peatones en el Eixample, sean de los menos mencionados. También llama la atención que el 7% de los ciclistas y el 27% de los patinetes eléctricos sigan circulando en sentido contrario.
Incivismo
Aproximadamente el 27% de los conductores de patinete eléctrico transitan a contramano por el carril bici.
El RACC ha efectuado alrededor de 20.500 inspecciones en 12 puntos de la infraestructura vial de la urbe. Esta investigación directa ha servido para demostrar que los caminantes poseen un amplio margen de evolución. El 30% atraviesa con el semáforo en rojo, una cifra que escala al 36% cuando van junto a un niño, y el 23% cruza la calle por espacios no autorizados.
Cristian Bardají, responsable del departamento de Movilidad de RACC, ha analizado la transformación del diseño urbano en Barcelona. La aparición de distintos modelos de vía le permiten deducir que “la velocidad de transformación del espacio público ha sido más rápida que la capacidad de asimilación de la sociedad”. En otras palabras, se han establecido reglas de interacción que los usuarios encargados de seguirlas prácticamente ignoran. Un ejemplo es que en las vías de plataforma única la preferencia se ha modificado, otorgando al transeúnte el control total del entorno aunque en diversos márgenes de estos trayectos calmados se instalen bolardos para evitar el estacionamiento de vehículos, piezas que, no obstante, crean de forma accidental divisiones peatonales que en este contexto carecen de lógica.
De este modo se comprende, ha señalado el presidente del RACC, que durante el pasado lustro el grado de estrés se haya incrementado, con ese 80% de los peatones consultados que afirman transitar hoy con mayor agobio que antaño. “Es precisamente el periodo en el que la ciudad quizás ha experimentado más cambios a nivel urbanístico”, ha sentenciado Mateu.