Las temperaturas extremas aumentan la actividad en las urgencias hospitalarias catalanas
Catalunya
Un estudio analiza cómo han evolucionado las visitas a los servicios de urgencias durante episodios de calor intenso y frío extremo entre los años 2020 y 2025

Las temperaturas extremas aumentan la actividad en las urgencias hospitalarias catalanas
Las temperaturas extremas, tanto las muy altas como las muy bajas, tienen un impacto directo en la demanda de atención urgente en los hospitales de Catalunya. Así lo concluye un estudio multicéntrico publicado en la 'Revista Emergencias' bajo el título 'Impacto de las temperaturas extremas en las consultas a los servicios hospitalarios de urgencias (2020-2025)'.
Han empeorado las enfermedades cardiovasculares y respiratorias
El trabajo, coordinado por investigadores catalanes y elaborado a partir de datos de ocho hospitales públicos del sistema sanitario catalán, analiza cómo han evolucionado las visitas a los servicios de urgencias durante episodios de calor intenso y frío extremo entre los años 2020 y 2025. Las conclusiones muestran que ambos fenómenos, cada vez más frecuentes y acusados, se asocian a un aumento significativo de las consultas.
Este repunte se explica, principalmente, por el empeoramiento de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, además de trastornos metabólicos y otras complicaciones médicas que se desencadenan o se agravan como consecuencia del estrés térmico.
El estudio está liderado por Oriol Yuguero, director clínico territorial de Urgencias, profesor de la Universitat de Lleida y responsable del grupo de investigación ERLab en urgencias y emergencias. Según destaca el trabajo, la presión asistencial no se reparte de forma homogénea durante el año, sino que se intensifica en periodos concretos en los que las temperaturas se sitúan fuera de los valores habituales. Estas situaciones incrementan la carga de trabajo de los equipos de urgencias y pueden poner en tensión la capacidad de respuesta hospitalaria si no se planifican medidas específicas.
Los investigadores también subrayan la mayor vulnerabilidad de determinados colectivos, como las personas de edad avanzada, quienes padecen enfermedades crónicas o aquellas con menos recursos para acceder a sistemas de climatización adecuados. Este factor contribuye de forma relevante tanto a la frecuencia como a la gravedad de las consultas relacionadas con episodios térmicos extremos. Los autores señalan que los resultados están en línea con otras evidencias internacionales sobre el impacto del calor y el frío en la actividad de los servicios de urgencias y en la salud pública.
Para Yuguero, los datos ponen de manifiesto la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica e incorporar “criterios de salud ambiental” en la planificación tanto hospitalaria como comunitaria.
Han participado 8 hospitales públicos
En el estudio han participado el Hospital Universitari Arnau de Vilanova de Lleida, el Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona, el Hospital Universitari Verge de la Cinta de Tortosa, el Hospital Universitari Josep Trueta de Girona, el Hospital Universitari de Viladecans, el Hospital Universitari de Bellvitge, el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol de Badalona y el Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona.
