ALLEM pide incorporar una figura de agente de apoyo rural y comunitario en la cartera de servicios sociales
Mundo rural
Un proyecto piloto permite acompañar a 41 personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad en nueve comarcas de Lleida

Presentación de los resultados del proyecto piloto 'Som Rurals – Som de Muntanya'.
La Federación ALLEM, que agrupa a 18 entidades del ámbito de la discapacidad de la demarcación de Lleida, pide a la Generalitat que despliegue la asistencia personal rural dentro de la cartera de servicios sociales.
Así, propone incorporar a dos agentes de apoyo comunitario a cada comarca para atender a personas con discapacidad intelectual, problemas de salud mental y otras situaciones de vulnerabilidad social.
Todo ello, después de constatar los resultados positivos del proyecto piloto 'Som Rurals – Som de Muntanya', que se ha llevado a cabo en los últimos tres años en nueve comarcas de la demarcación de Lleida. Concretamente, se han detectado 131 personas con situación de vulnerabilidad que sufren soledad no deseada y se han realizado acompañamientos a 41 personas.
La coordinadora de la Federación ALLEM, Assumpta Fortuny, ha detallado que los acompañamientos se han llevado a cabo siguiendo el modelo de atención centrada en la persona. Además, estos se han realizado en usuarios que pueden quedar “fuera del sistema” porque tienen dificultades de acceso a los servicios sociales o sanitarios del territorio por el hecho de vivir en zonas rurales y de montaña alejadas de las capitales comarcales.
Precisamente, esta labor sobre el terreno les ha permitido constatar la necesidad de contar con profesionales que puedan actuar como “agentes” para establecer vínculos con las comunidades de estos pueblos y los recursos asistenciales del territorio. Todo ello, con el objetivo de “mejorar la calidad de vida” de estas personas.
Fortuny ha apuntado que “el proyecto tiene una dimensión humana muy importante”. Ante los resultados obtenidos, piden que la cartera de servicios sociales de la Generalitat, en proceso de revisión, reconozca que “hay una especificidad de los territorios rurales y de montaña”. En este sentido, considera que es necesario adecuar los recursos a las necesidades de estas zonas.
En el caso del proyecto piloto, la coordinadora de ALLEM explica que se ha trabajado “desde la vivencia y la experiencia de cada persona” y que los profesionales de apoyo han ido a conocer su entorno y “rehacer puentes” para volver a vincularlos con los servicios sociales que necesitan y su entorno más cercano.
La elección de usuarios se ha realizado después de identificar hasta 131 personas en situación de vulnerabilidad, de la mano de los consejos comarcales y las áreas básicas de salud.
El proyecto, que se inició en 2023 y se ha alargado hasta diciembre de 2025, ha contado con fondos europeos Next Generation y el apoyo del Departamento de Derechos Sociales. En el caso del Alt Urgell, se han detectado casi una treintena de personas y se ha hecho un servicio de acompañamiento a siete de ellas.
La directora de Integra Pirineus, Urgell Escribà, que dice que quieren mantener el vínculo, aunque reconoce que no podrán hacerlo con la misma periodicidad que hasta ahora. Así, se programarán seguimientos temporales, teniendo en cuenta que existen usuarios que están en proceso de recibir algunas medidas de apoyo.
Durante la vigencia de este proyecto piloto pionero se han realizado visitas a domicilio cada semana. Por lo que respecta al perfil de usuarios, la mitad presentan problemas de salud mental; un 47% tiene reconocido más de un 45% de discapacidad; más de un 60% tienen entre 46 y 65 años y, finalmente, el 90% se encontraban en situaciones de vulnerabilidad relacionadas con el entorno de la vida, la salud mental, la situación económica y la vivienda.
